Lula busca convertir a Brasil en un país desarrollado en cuatro años con recursos estratégicos
El presidente brasileño plantea utilizar energías renovables y minerales estratégicos para alcanzar este objetivo.
Buenos Aires, 6 noviembre (NA) -- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció hoy que su intención es transformar al país en un estado desarrollado en un plazo de cuatro años, aprovechando su potencial en energías renovables, minerales críticos y tierras raras.
Quiero, en apenas cuatro años, sacar a Brasil de la condición de país en desarrollo y colocarlo en la categoría de país desarrollado, declaró Lula da Silva durante una reunión del Consejo Nacional de Política Energética.
El mandatario consideró que el país se encuentra en un momento de perspectivas extraordinarias, gracias a sus ventajas competitivas en el sector energético y a la disponibilidad de recursos naturales estratégicos que pueden atraer inversiones productivas.
En este contexto, destacó el avance del Mapa del Camino para la transición energética, que guía la implementación de compromisos climáticos vinculados a la transición de combustibles fósiles y la lucha contra la deforestación y degradación forestal.
Además, subrayó las oportunidades que la generación de energía limpia puede ofrecer para atraer inversiones, incluyendo la instalación de centros de procesamiento de datos, cuya demanda energética representa un desafío para los países que buscan desarrollar esta industria.
No obstante, Brasil exigirá que las empresas que deseen invertir construyan sus propias fuentes de generación para abastecer sus instalaciones, sin afectar el suministro de electricidad a la población. Quien venga a invertir debe construir su propia energía. No será la energía pública la que se utilizará para los centros de datos, advirtió.
El presidente también defendió la responsabilidad fiscal, asegurando que cualquier ajuste presupuestario no recaerá sobre los sectores de menores ingresos. La única cosa que él (el mercado) tiene que saber es que los pobres no pagarán la cuenta. No llevaremos al pueblo pobre a ningún sacrificio, afirmó.
Asimismo, Lula da Silva consideró la posibilidad de recurrir al endeudamiento para financiar obras de infraestructura, siempre que haya capacidad de pago y que los recursos se destinen a construir activos para el país. Nadie puede gastar más de lo que tiene. Ahora, si queremos construir un nuevo activo, podemos endeudarnos, pero para construir patrimonio para este país: un ferrocarril, una carretera, un puente o un aeropuerto, argumentó.
Agencia NALectura rápida
¿Qué planea Lula?
Transformar a Brasil en un país desarrollado en cuatro años.
¿Cuáles son los recursos que utilizará?
Energías renovables, minerales críticos y tierras raras.
¿Qué exige Brasil a los inversores?
Construir sus propias fuentes de energía para no afectar el suministro público.
¿Cómo se financiarán las obras de infraestructura?
Con la posibilidad de endeudamiento, siempre que haya capacidad de pago.
¿Qué garantiza Lula a los sectores vulnerables?
Que no serán ellos quienes paguen por los ajustes presupuestarios.
[Fuente: Noticias Argentinas]





