Descubren huellas ocultas que podrían ayudar a la propagación de virus
Investigadores de La Trobe University descubrieron un nuevo proceso biológico en la muerte celular que podría ser aprovechado por virus, como el de la influenza, para propagarse en el organismo.
Investigadores de La Trobe University revelaron un sorprendente hallazgo sobre el proceso de muerte celular. Al descomponerse, las células muertas dejan pequeñas "huellas de muerte" que contienen partículas recién descubiertas, las cuales ayudan al sistema inmunológico a eliminar los restos celulares. Sin embargo, se descubrió que los virus de la influenza pueden aprovechar este proceso, ocultándose dentro de estos paquetes microscópicos para propagarse a células cercanas.
Publicado en Nature Communications, el estudio fue liderado por la candidata a doctorado Stephanie Rutter en el laboratorio del profesor Ivan Poon en el La Trobe Institute for Molecular Science (LIMS). El equipo encontró que los pasos involucrados en la muerte celular son mucho más organizados y cruciales de lo que se pensaba anteriormente.
Nuevas vesículas de muerte celular
A medida que las células llegan al final de su ciclo de vida y comienzan a autodestruirse, experimentan una serie de cambios físicos. Los investigadores observaron que las células moribundas alteran su forma, se desprenden de estructuras cercanas y dejan un residuo que denominaron "huella de muerte".
Dentro de este residuo, el equipo descubrió un tipo previamente desconocido de vesícula extracelular (EV). Las EV son partículas microscópicas liberadas por las células que transportan proteínas, lípidos, ADN y ARN a otras células, desempeñando un papel esencial en la comunicación celular en todo el organismo.
Las vesículas recién identificadas, llamadas F-ApoEVs, permanecen en el sitio donde ha muerto una célula. Actúan como migas de pan que ayudan al sistema inmunológico a localizar y eliminar los desechos celulares antes de que puedan provocar inflamación no deseada.
Cómo los virus explotan el proceso de limpieza
Los investigadores también descubrieron un giro inesperado. En experimentos de laboratorio con células infectadas por influenza, hallaron que los virus podían aprovechar este mecanismo natural de limpieza. Las partículas virales pudieron ocultarse dentro de las F-ApoEVs, permitiendo que la infección se propagara a células vecinas mientras permanecían ocultas dentro del proceso normal de eliminación del cuerpo.
El profesor Poon, director del Research Centre for Extracellular Vesicles (RCEV), afirmó que estos hallazgos podrían tener importantes implicaciones para futuras terapias. "Entender este proceso biológico básico podría abrir nuevas avenidas de investigación para desarrollar tratamientos que aprovechen estos pasos y ayuden al sistema inmunológico a combatir mejor las enfermedades", dijo.
El profesor Poon también destacó que miles de millones de células están programadas para morir cada día como parte del recambio normal y la progresión de enfermedades. Hasta ahora, se creía que el proceso de fragmentación celular durante la muerte era aleatorio y bastante simple. "Nuestros hallazgos demuestran la complejidad de este proceso y destacan cómo cada paso es crítico para ayudar a la célula moribunda a descomponerse de manera eficiente y ser eliminada por el sistema inmunológico", agregó.
Comunicación celular tras la muerte
La investigadora principal y candidata a doctorado Stephanie Rutter mencionó que los hallazgos resaltan la importancia de la comunicación entre las células y cómo los virus pueden manipular estos sistemas biológicos. "Sabemos que el cuerpo elimina fragmentos celulares muertos para evitar que permanezcan y causen inflamación y enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso sistémico (LES). Observamos que las F-ApoEVs son eliminadas rápidamente del sitio de muerte celular", indicó Rutter.
La investigadora agregó que no se esperaba que los virus pudieran aprovechar este proceso y causar infección al ocultarse en las F-ApoEVs. El equipo cree que este descubrimiento podría mejorar la comprensión de las enfermedades infecciosas y los trastornos autoinmunes, llevando a nuevas estrategias de tratamiento.
"Cuanto más entendamos sobre la muerte celular y lo que sucede a las células después de morir, mejor podremos comprender las patologías de las enfermedades y encontrar nuevos tratamientos", concluyó Rutter.
Nuevas perspectivas sobre la función inmunológica
La co-líder del estudio, Dr. Georgia Atkin-Smith de WEHI, comentó que entender cómo las células moribundas se comunican con el sistema inmunológico es importante porque la muerte celular juega un papel en una amplia gama de enfermedades. "Este estudio ha revelado que las células moribundas pueden continuar comunicándose desde la tumba y pueden impactar en la función inmunológica", afirmó Atkin-Smith.
El trabajo fue realizado por científicos del RCEV, LIMS y la School of Agriculture, Biomedicine and Environment (SABE) de La Trobe University, en colaboración con investigadores de WEHI y la Toronto Metropolitan University en Canadá.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Hallaron un nuevo proceso biológico que explica cómo los virus pueden propagarse a través del cuerpo al aprovechar la muerte celular.
¿Quién lideró la investigación?
La investigación fue liderada por la candidata a doctorado Stephanie Rutter en La Trobe University.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio se publicó el 24 de junio de 2026 en Nature Communications.
¿Dónde se realizó la investigación?
Se llevó a cabo en La Trobe University en Australia, en colaboración con otras instituciones.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Este descubrimiento podría abrir nuevas oportunidades para desarrollar tratamientos que mejoren la respuesta del sistema inmunológico ante enfermedades.






