Así lo denunció el director general de la Organización par la Agricultura y la Alimentación, Jacques Diouf. Aseguró que "44 mil millones de dólares resolverían la hambruna del mundo"
Criticando duramente la ausencia de los países del G8, con excepción del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, Diouf comentó que "da la impresión de que el problema del hambre en el mundo no es una prioridad", agregando que "hay declaraciones, compromisos e indicaciones, pero (las naciones) no siguen las acciones", lamentó.
En este sentido, el representante de la Organización de Naciones Unidas (ONU) destacó que "necesitamos 44 mil millones de dólares de la ayuda oficial al desarrollo, alrededor del 17% de este total por año para resolver el problema del hambre en el mundo".
Según datos de la FAO, cada 6 segundos muere un niño de hambre en el mundo, lo que se traduce en que diariamente 17 mil niños pierden la vida por no tener nada que comer.
Ante las cifras, Diouf destacó que "los países de la OCDE gastan 375 mil millones de dólares de apoyo a los productores agropecuarios de sus países y cada año se gastan miles de millones de dólares en armas".
Cifras, que según destacó el director general de la FAO, sumadas a las grandes cantidades invertidas para resolver la crisis financiera y económica, revelan que "claramente el problema no es por falta de recursos, sino de prioridad ante el derecho de existir", sentenció.