Una vacuna argentina viaja 8.000 kilómetros para frenar la aftosa en África
El cargamento, compuesto por un millón de dosis de alta potencia, arribó el sábado 21 de febrero al aeropuerto de Johannesburgo, y forma parte de un acuerdo que prevé nuevas exportaciones en los próximos meses.
24/02/2026 | 06:30Redacción Cadena 3
Biogénesis Bagó concretó el primer envío de vacunas contra la fiebre aftosa a Sudáfrica, en el marco de la emergencia sanitaria que atraviesa ese país por un brote de los serotipos SAT 1 y SAT 2. El cargamento, compuesto por un millón de dosis de alta potencia, arribó el sábado 21 de febrero al aeropuerto de Johannesburgo y forma parte de un acuerdo que prevé nuevas exportaciones en los próximos meses.
La partida salió desde la planta que la compañía posee en Garín, provincia de Buenos Aires, y fue entregada al Ministerio de Agricultura sudafricano como parte del plan oficial para contener y erradicar la enfermedad en un plazo de diez años.
Vacunas de alta potencia para un brote complejo
En diálogo con El Campo Hoy, Facundo Romero, gerente de Marketing de la línea Aftosa y Cerdos de la firma argentina, detalló que el envío inicial corresponde a una vacuna bivalente contra los serotipos SAT 1 y SAT 2, los principales responsables del brote actual.
“Los serotipos SAT —South African Territories— son típicos del continente africano. En esta primera instancia enviamos un millón de dosis bivalentes y en marzo está previsto un segundo embarque de cinco millones de dosis de una vacuna trivalente que incluirá SAT 1, SAT 2 y SAT 3”, explicó.

Romero destacó que se trata de una vacuna de “clase mundial”, con alta purificación de antígenos en emulsión simple, inicio de inmunidad a los siete días y una duración superior a los 180 días. Además, posee uno de los niveles más altos disponibles actualmente en el mercado internacional.
Un país en emergencia
Sudáfrica cuenta con un rodeo estimado en 14 millones de cabezas y, hasta hace pocos años, ostentaba el estatus de país libre de fiebre aftosa sin vacunación. Sin embargo, desde 2021 comenzaron a registrarse brotes fuera de las zonas de contención históricas vinculadas al Parque Kruger, donde la enfermedad es endémica en búfalos.
“El brote se expandió y hoy afecta al menos nueve provincias, con fuerte impacto productivo: caída en la producción de carne y leche, restricciones de movimiento y cierre de mercados de exportación”, señaló Romero.
La situación se agravó porque el país no contaba con un banco de antígenos ni con disponibilidad inmediata de vacunas, lo que aceleró el contacto con la compañía argentina, reconocida por su experiencia en la atención de emergencias sanitarias.
Experiencia global
Desde la empresa remarcaron su trayectoria en crisis sanitarias vinculadas a la fiebre aftosa en distintos continentes. La compañía participó en operativos de control en Taiwán (1997), Argentina (2001), Uruguay (2002), Corea del Sur (2016) e Indonesia (2022), entre otros.
“Estamos comprometidos y vamos a acompañar a las autoridades sudafricanas y a los productores locales para recuperar el estatus libre de aftosa”, afirmó Rodolfo Bellinzoni, director de Operaciones e Innovación de la firma.
Actualmente, la empresa es el mayor productor mundial de vacunas antiaftosa contra los siete serotipos que circulan en el mundo y la única que puede proveer tanto producto terminado como reservas de antígenos para formulación en caso de emergencias.
Orgullo argentino y proyección local
Detrás de este primer envío hay más de 70 años de desarrollo científico y tecnológico. La compañía ha contribuido a la protección sanitaria de más de 1.100 millones de animales en 30 países de cuatro continentes.
Romero subrayó además el orgullo de representar a la industria biotecnológica argentina en un escenario internacional complejo: “Estamos muy contentos de poder dar este soporte donde la enfermedad tiene impacto. En Argentina seguimos trabajando con nuevas presentaciones bivalentes y trivalentes, conviviendo con la tetravalente en la próxima campaña”.
En un contexto donde la sanidad animal es clave para el comercio global de carnes y lácteos, el envío desde Garín a Johannesburgo no solo representa una operación logística de gran escala: también consolida el rol de la Argentina como proveedor estratégico de soluciones sanitarias a nivel mundial.






