Llambías: riesgo sanitario y la unidad del campo
El ex titular de CRA alertó sobre posibles fallas en el control de la aftosa, defendió el rol estratégico de la ganadería y reclamó reconstruir el “espíritu de cuerpo” del agro para impulsar el desarrollo del país.
25/03/2026 | 06:35Redacción Cadena 3
En un contexto donde la ganadería argentina comienza a mostrar señales de recuperación, el ex presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, encendió una luz de alerta: el riesgo de retroceder en uno de los mayores logros del sector, el estatus sanitario frente a la fiebre aftosa.
“Después de muchos años, Argentina alcanzó un estatus sanitario que nos permite acceder a mercados muy importantes como Japón y el sudeste asiático”, señaló. Sin embargo, advirtió que decisiones erróneas del pasado —sumadas a fallas en controles— ya provocaron retrocesos y podrían volver a hacerlo.
Preocupación por el control sanitario
El dirigente fue claro al marcar uno de los puntos más sensibles: la capacidad de control del SENASA. Según Llambías, el organismo enfrenta limitaciones que podrían comprometer la prevención de brotes.
“Me preocupa que, por falencias en el plan o falta de control, vuelva la aftosa a la Argentina. Sería nefasto: perderíamos mercados y oportunidades futuras”, disparó.
En ese sentido, insistió en la necesidad de reforzar auditorías, garantizar la correcta aplicación de vacunas y mantener la cadena de frío. También defendió un esquema más flexible que permita a los veterinarios participar directamente en la vacunación, siempre bajo estrictos controles.
Ganadería: potencial y deuda histórica
Llambías destacó que la ganadería es hoy uno de los sectores mejor posicionados dentro del agro, impulsado por una demanda internacional sostenida de carne vacuna. Sin embargo, advirtió que el crecimiento del stock vacuno es todavía incipiente.
“Hace más de 40 años que el stock ganadero está estancado, mientras la población crece. Eso significa menos carne por habitante”, explicó.
A pesar de ese diagnóstico, remarcó que Argentina sigue siendo uno de los pocos países con capacidad de expandir su producción y abastecer a un mundo que vuelve a demandar proteínas animales.
El recuerdo del 2008 y la unidad perdida
Al analizar el presente gremial, Llambías evocó el conflicto por la Resolución 125 como un momento excepcional de cohesión.
“En aquel momento logramos un mensaje común. Dejamos de lado intereses individuales y actuamos en conjunto”, recordó.
Ese “alineamiento” —basado en la coordinación entre entidades y técnicos— permitió, según su visión, enfrentar con eficacia al gobierno de turno. Hoy, en cambio, considera que ese espíritu se ha debilitado.
“Algunas de esas cosas se han perdido. El contexto es distinto, pero también falta ese espíritu de cuerpo”, lamentó.
Reformas económicas: luces y sombras
Respecto al rumbo económico actual, el ex dirigente valoró medidas estructurales, aunque advirtió que aún quedan desafíos en la “microeconomía”.
“El país necesita no solo reducir el gasto público, sino desarrollar todos sus sectores. De nada sirve un campo pujante si la sociedad no crece en conjunto”, sostuvo.
Para Llambías, el agro puede ser el motor inicial, pero el desarrollo debe ser integral: industria, comercio y servicios deben acompañar.
Una visión de país
En su análisis de largo plazo, evocó el impulso desarrollista de Arturo Frondizi como ejemplo de un proyecto que combinó industria, infraestructura y tecnología. “La Argentina va a crecer cuando todos los sectores trabajen con un destino común. Tenemos la capacidad”, afirmó.
El campo como motor de recuperación
Ya alejado de la primera línea gremial, Llambías continúa ligado a la producción agropecuaria, especialmente a la ganadería, actividad que define como su pasión. Desde ese lugar, insiste en una idea que considera pendiente desde 2008: lograr que la sociedad comprenda el rol del campo en el desarrollo nacional.
“El crecimiento agropecuario no es para unos pocos. Es para todo el país”, subrayó.
Federico Aguer





