Taffarel: “Cumplimos todo como corresponde y aun así nos toca atravesar esto”
El titular de la cabaña “El Luchador”, brindó detalles sobre la situación que atraviesa, y aclaró que todos los procedimientos se realizaron conforme a la normativa vigente.
15/04/2026 | 06:52Redacción Cadena 3
La confirmación de casos positivos de enfermedad de Scrapie en tres cabañas ovinas del país encendió las alarmas en el sector, no tanto por su impacto en la salud pública —ya que no se trata de una enfermedad zoonótica— sino por las implicancias sanitarias, productivas y comerciales que conlleva.
En ese contexto, Sergio Taffarel, titular de la Cabaña “El Luchador”, brindó detalles sobre la situación que atraviesa su establecimiento y dejó un mensaje claro: todos los procedimientos se realizaron conforme a la normativa vigente.
“Estos animales fueron importados allá por 2021 o 2022, todo bajo las normas que requieren tanto Senacsa de Paraguay como el Senasa en Argentina. Se hicieron cuarentenas en lugares habilitados, todos los análisis correspondientes, y se pagó cada requisito como corresponde”, explicó Taffarel.
El productor enfatizó que la formalidad del proceso fue absoluta. Para poder inscribir animales importados en la Sociedad Rural, recordó, es necesario atravesar un riguroso circuito de controles oficiales. “Tenés que cumplir todos los pasos habilitados y presentar análisis negativos exigidos por los organismos. Recién ahí podés inscribirlos. Y eso fue exactamente lo que hicimos”, remarcó.

Sin embargo, el cumplimiento estricto de la normativa no evitó el problema. “Hoy estamos padeciendo esto por traer animales formalmente, como corresponde”, lamentó. Los tres casos positivos —uno por cada cabaña afectada— tienen un punto en común: todos los animales provenían de Paraguay y ninguno nació en territorio argentino.
Un proceso largo y confuso
La cronología de los hechos también genera inquietud. Según detalló Taffarel, las muestras fueron enviadas en diciembre de 2025. En el país, los análisis solo permiten determinar casos sospechosos, por lo que deben remitirse a laboratorios internacionales —en este caso, en Zaragoza, España— para confirmar el diagnóstico.
“Los resultados aparentemente estuvieron a principios de febrero, pero la notificación fue confusa. Primero se habló de una sola cabaña con un positivo, y las otras quedábamos vinculadas por relación. Recién semanas después se confirmó que también teníamos análisis positivos”, explicó.
La comunicación oficial tampoco fue oportuna. “Nos enteramos primero por el periodismo. Recién después fui notificado formalmente, el domingo a la tarde”, lamentó.
Autocrítica y nuevos desafíos
Tras una reunión con autoridades sanitarias, Taffarel reconoció que existió cierta confianza excesiva en el estatus sanitario previo. “Se descansó mucho en el hecho de ser países libres de Scrapie. Hoy sabemos que hay análisis genotípicos que permiten determinar resistencia o susceptibilidad, y eso debería haberse exigido en su momento”, sostuvo.
En este sentido, consideró que las medidas preventivas llegaron tarde: “Es como atar el caballo atrás del carro. Eso se tendría que haber hecho al ingreso de los animales”.
De cara al futuro inmediato, las cabañas afectadas trabajan en un plan conjunto. Las alternativas incluyen desde el despoblamiento total del rodeo hasta la aplicación de selección genética: conservar animales resistentes y enviar a faena los susceptibles.
Sin riesgo para el consumo ni impacto directo en las exportaciones
Uno de los puntos que Taffarel quiso dejar en claro es que el Scrapie no representa riesgo alguno para la salud humana. “No es una enfermedad zoonótica. La carne se puede consumir sin problemas en cualquier etapa de la vida del animal”, afirmó, buscando llevar tranquilidad a consumidores y mercados.
Asimismo, descartó una relación directa con eventuales dificultades en las exportaciones. “Hay operaciones un poco trabadas, pero no por esto, sino por cuestiones logísticas y de seguros internacionales vinculados a conflictos globales”, explicó.

Taffarel en Palermo. El cabañero obtuvo premios en la raza Santa Inés.
Recomponer y aprender
A pesar del golpe, el productor mantiene una mirada resiliente. Reconoce que vendrá un período de restricciones, pero confía en la capacidad de recuperación del sector. “Seguramente vamos a estar limitados por un tiempo, pero después volveremos a estar en carrera”, aseguró.
Y dejó una reflexión final que sintetiza el momento: “De todas las tempestades hay que sacar algo positivo. Esto también nos tiene que servir para mejorar los controles y no volver a cometer los mismos errores”.
Federico Aguer






