¿Con cuántas almohadas se recomienda dormir?
29/05/2026 | 11:47Redacción Cadena 3
La pregunta parece doméstica, pero tiene una respuesta vinculada a la ergonomía y al descanso: ¿con cuántas almohadas se recomienda dormir? Según los especialistas en sueño, no hay un número único para todas las personas. La indicación general es usar una almohada bajo la cabeza, siempre que permita mantener el cuello y la columna alineados. Dormir con varias almohadas debajo de la cabeza puede generar una mala posición cervical y favorecer molestias al despertar.
La diferencia aparece según la postura. Para quienes duermen de costado, una segunda almohada entre las rodillas puede ayudar a mantener alineadas la cadera, la pelvis y la columna, además de reducir presión en la zona lumbar. La Sleep Foundation señala que este recurso puede mejorar la postura de descanso y aliviar molestias en espalda, caderas y rodillas.
En el caso de quienes duermen boca arriba, una almohada adicional debajo de las rodillas también puede resultar útil, porque permite una leve flexión y ayuda a disminuir tensión en la parte baja de la espalda. Harvard Health, además, recomienda que la almohada de la cabeza acompañe la curva natural del cuello, sin elevarlo en exceso.
Desde esta mirada, dormir con dos almohadas no necesariamente es un mal hábito: puede ser recomendable si una se usa para la cabeza y otra como soporte corporal. El problema aparece cuando se acumulan varias debajo del cuello o cuando la altura obliga a dormir con la cabeza inclinada.
La psicóloga clínica Shelby Harris, especialista en medicina conductual del sueño, explica que la elección de almohadas también puede responder a una búsqueda de confort. En algunos casos, rodearse de elementos blandos o abrazar una almohada genera una sensación de contención y seguridad, asociada a la relajación previa al sueño. Harris está especializada en tratamientos no farmacológicos para trastornos del sueño.
La conclusión práctica es simple: lo recomendable suele ser una almohada para la cabeza y, según la postura, una segunda como apoyo. Entre las rodillas si se duerme de costado; debajo de las rodillas si se duerme boca arriba. Más que contar almohadas, los especialistas aconsejan observar si al despertar hay dolor de cuello, espalda o cadera: ese puede ser el mejor indicador de que la postura nocturna necesita un ajuste.





