El consumo de carne vacuna en Argentina alcanza su mínimo histórico en dos décadas
El consumo de carne vacuna en Argentina desciende a 44,5 kg por persona, el nivel más bajo en 20 años, afectado por la inflación y el aumento de precios.
BUENOS AIRES — A las seis de la mañana, la carnicería Los Palotes en el barrio de Mataderos inicia su actividad. Mientras un grupo de trabajadores descarga medias reses de un camión, los primeros clientes forman fila para realizar sus compras mayoristas.
El propietario del local, Jorge García, de 73 años, se levanta a las 3:30 para abrir el negocio a las cuatro, acompañado de su equipo. En la penumbra de la mañana, los empleados comienzan a cortar carne, organizar pedidos y preparar los mostradores.
En medio de las pilas de cajas con carne vacuna, comienzan a hacerse más visibles el pollo y el cerdo, que están ganando terreno en el local. "La gente está cambiando a proteínas más baratas", expresó García.
En Argentina, un país históricamente conocido por su alto consumo de carne, se ha registrado una caída en el consumo per cápita, que ahora se sitúa en 44,5 kilogramos anuales, el nivel más bajo en 20 años. Esta disminución se da en un contexto de ajuste económico liderado por el presidente Javier Milei.
De acuerdo a datos de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina, en abril de 2026 el consumo per cápita de carne bajó de 49,5 kilogramos en el mismo mes del año anterior. En 2006, el consumo era de 63,4 kilogramos por persona al año.
"El consumo está lento", se quejó García. Esta caída en el consumo coincide con un notable aumento en el precio de la carne y un deterioro en el poder adquisitivo de las familias. Los cortes vacunos han subido más de un 60% en el último año, mientras que los salarios han crecido por debajo de la inflación, obligando a muchas familias a reducir gastos en alimentos tradicionales.
"Antes tenía más posibilidad de consumir lo que yo quería", comentó Alberto Brajin, dueño de una parrilla callejera. Ahora, muchas veces se ve forzado a "bajar de categoría" y sustituir algunos cortes de carne por opciones más económicas como el pollo.
El precio promedio de la carne vacuna en Buenos Aires alcanzó en mayo los 18.500 pesos por kilo, equivalente a más de 13 dólares, según el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina. Este aumento es resultado de una combinación de medidas económicas, incremento en las exportaciones y una disminución en la oferta.
En julio de 2025, el gobierno redujo las retenciones a la carne vacuna y aviar para estimular las ventas al exterior y revertir parte de las restricciones impuestas durante la administración de Alberto Fernández (2019-2023) que buscaban controlar los precios. Con la apertura del mercado, los productores comenzaron a vender a precios más cercanos a los internacionales.
"El precio de la carne vacuna en Argentina comenzó a parecerse más al del mercado internacional", explicó el consultor agropecuario Iván Ordóñez. "Antes, todos los tipos de carne tenían precios similares, lo que incentivaba un alto consumo que no reflejaba sus costos de producción reales".
Además, la menor oferta de ganado también ha presionado los precios. En febrero, se faenaron 924.000 cabezas de ganado, un 10,7% menos que el año anterior, debido a fenómenos climáticos como sequías e inundaciones que afectaron la producción.
García ha comenzado a vender pollo y carne de cerdo hace menos de un año, notando cambios en los hábitos de consumo de sus clientes. "Yo estaba acostumbrado a traer solo carne", dijo, "pero tuve que empezar a vender otras proteínas". Aunque el pollo ha aumentado casi un 40% y el cerdo un 23% en el último año, ambos continúan siendo más económicos que la carne vacuna.
Los ingresos de los trabajadores no han crecido al mismo ritmo que el precio de la carne, lo que ha provocado la disminución del consumo. En febrero, los salarios de los trabajadores registrados aumentaron en promedio un 1,8%, frente a una inflación mensual de 2,9%. Juampi Quintero, de 25 años y socio de una distribuidora de carne, estimó que el consumo entre sus clientes ha caído a menos de la mitad. "La carne se ha vuelto inaccesible para muchos", dijo.
Cuando Milei asumió en diciembre de 2023, la inflación anual era del 211%. Para combatir este fenómeno, aplicó recortes significativos en el gasto público y una fuerte reducción de subsidios a servicios básicos. "Esto impacta en el ingreso de las familias, que ahora deben pagar más por servicios que antes estaban subsidiados", explicó el economista Camilo Tiscornia. "Como resultado, disponen de menos ingresos y deben privarse de consumos más suntuarios, como la carne".
García busca mantener la carne accesible para sus clientes negociando precios con los frigoríficos. "La venta está lenta", concluyó. "Te tienes que adaptar. Trato de vender lo más barato posible para que la gente pueda consumir".
Lectura rápida
¿Qué sucedió con el consumo de carne vacuna en Argentina?
El consumo de carne vacuna en Argentina ha caído a su nivel más bajo en 20 años, alcanzando 44,5 kg per cápita anuales.
¿Quién es el presidente que implementó ajustes económicos?
El presidente Javier Milei es quien ha implementado los ajustes económicos que han afectado el consumo de carne.
¿Cuándo se registró esta caída en el consumo?
La caída en el consumo se registró en abril de 2026, en comparación con el mismo mes del año anterior.
¿Dónde se observa el aumento en los precios de la carne?
En Buenos Aires, el precio promedio de la carne vacuna alcanzó 18.500 pesos por kilo en mayo.
¿Por qué se ha reducido el consumo?
El consumo se ha reducido debido a la inflación, el aumento de precios y el estancamiento de los salarios.
[Fuente: AP]





