La picadora de maíz más grande del mundo desembarcó en Palermo y marca el futuro del forraje
Con récord Guinness y una capacidad de hasta 500 toneladas por hora, la nueva CLAAS JAGUAR 1200 es una de las grandes atracciones de la Exposición Rural. Desde la compañía aseguran que la tecnología ya está transformando la producción de carne y leche en Argentina.
17/07/2026 | 06:13Redacción Cadena 3
La innovación volvió a convertirse en protagonista de la Exposición Rural de Palermo. En el Pabellón Azul, CLAAS Argentina exhibe una verdadera gigante de la mecanización agrícola: la nueva JAGUAR 1200, la picadora de maíz más grande y potente del mundo, una máquina que no solo impresiona por sus dimensiones, sino también por la tecnología que incorpora para elevar la productividad y la calidad del forraje.
Presentada a nivel mundial hace menos de un año, la JAGUAR 1200 ya ostenta un Récord Guinness gracias a su capacidad de trabajo de hasta 500 toneladas por hora, consolidando el liderazgo global de la firma alemana en el segmento de picadoras de forraje.
Equipada con el nuevo cabezal ORBIS 12000, de 12 metros de ancho de labor, la máquina representa un salto tecnológico de alrededor del 20% respecto de la generación anterior, combinando mayor capacidad de trabajo con sistemas inteligentes que optimizan cada etapa del picado.
"Es un orgullo presentar en Palermo la máquina picadora más grande del mundo, que tiene el récord Guinness. Fue presentada en agosto del año pasado y apenas unos meses después ya había conseguido ese reconocimiento por su extraordinaria capacidad de trabajo", destacó Reynaldo Postachini, vicepresidente de CLAAS Argentina a El Campo Hoy.
El directivo remarcó que el nuevo equipo inaugura una nueva etapa para la compañía. "Marca el futuro de CLAAS y reafirma el liderazgo mundial en picado, con una nueva tecnología de cabezal y un nivel de innovación muy importante", afirmó.
Mucho más que tamaño
Aunque el impacto visual de la JAGUAR 1200 es inevitable, desde CLAAS destacan que el verdadero diferencial está en la calidad del trabajo que realiza.
El cabezal ORBIS 12000 incorpora alimentación completamente hidráulica, control automático desde la cabina y el sistema CEMOS AUTO HEADER, que adapta en tiempo real el funcionamiento de los discos según la longitud de corte, la velocidad de avance y el volumen de material ingresado.
En el centro de la máquina trabaja el tambor de cuchillas V-FLEX, acompañado por el sistema MULTI CROP CRACKER XL, que garantiza un excelente procesamiento del grano y del material vegetal, aspectos fundamentales para producir silos de alta calidad.
"Hoy ya no alcanza con llenar un silo. Lo importante es la calidad del forraje y los litros de leche que puede producir una vaca gracias a ese alimento. Ahí es donde esta tecnología hace una enorme diferencia", explicó Postachini.
La cabina también refleja el salto tecnológico de la nueva generación. Incorpora joystick de conducción, sistemas automáticos de gestión de rendimiento y la plataforma CLAAS Connect, que permite monitorear toda la información de la máquina en tiempo real.
A ello se suma el sensor NutriMeter, capaz de medir durante el picado parámetros vinculados a la calidad nutricional del material cosechado.
"Hoy prácticamente controlás todo el manejo del forraje mientras pasa por la máquina", resumió el vicepresidente de la compañía.
Un mercado que apuesta por equipos cada vez más grandes
Más allá de la presentación de la nueva insignia tecnológica, desde CLAAS observan una evolución clara en la demanda del mercado argentino.
Según explicó Postachini, las ventas de picadoras mantienen una tendencia positiva, aunque el crecimiento ya no se refleja únicamente en la cantidad de equipos vendidos, sino en su capacidad de trabajo.
"Estamos creciendo de manera estable. Tal vez no aumentamos tanto en número de máquinas, pero sí en tamaño. Hoy una picadora de 4,5 metros prácticamente dejó de venderse. El mercado demanda equipos de 6, 7,5, 9, 10,5 y hasta 12 metros, como esta que ya está trabajando en Argentina", señaló.
La explicación, sostuvo, responde a una transformación profunda de la producción agropecuaria.
"Cada vez se busca mayor eficiencia, más productividad y más tecnología. El productor ya no mide solamente cuántas hectáreas trabajó, sino también cuánto redujo pérdidas, qué calidad obtuvo y cómo optimizó todo el proceso."
Optimismo para el futuro del agro argentino
Consultado sobre el momento que atraviesa el mercado de maquinaria agrícola, Postachini se mostró muy optimista.
"El mercado ha crecido mucho. Tal vez después venga una etapa de estabilización, pero Argentina tiene un potencial enorme para producir alimentos y fibra para el mundo", aseguró.
En ese sentido, destacó especialmente el crecimiento que todavía puede darse en regiones como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, La Pampa y el sur bonaerense, donde la incorporación de tecnología permitirá expandir la producción de carne, leche y granos.
"Si el país mantiene la estabilidad económica, cambia completamente la ecuación. El productor empieza a invertir más porque ve que la tecnología mejora la eficiencia, reduce pérdidas y agrega valor a lo que produce", sostuvo.
Palermo, una vidriera estratégica
Para CLAAS, la presencia en la Exposición Rural trasciende la exhibición de maquinaria.
Postachini definió a Palermo como una verdadera plataforma de negocios, donde confluyen productores, contratistas, bancos, grandes empresas agropecuarias y visitantes de distintos países.
"Palermo siempre nos dio resultado. Acá vienen productores de todo el país, empresarios de Brasil, Paraguay y Chile, representantes de bancos y grandes establecimientos. Es una exposición para trabajar, generar relaciones y construir negocios de largo plazo", concluyó.
Federico Aguer






