Mielofibrosis en Argentina: un 33% de pacientes enfrenta anemia severa
Un nuevo tratamiento busca abordar la severa complicación de la mielofibrosis, que afecta la calidad de vida de los pacientes al generar dependencia de transfusiones de sangre.
09/05/2026 | 17:00Redacción Cadena 3
Buenos Aires, 9 de mayo (NA) - La mielofibrosis es una enfermedad hematológica crónica poco común a nivel global, con una incidencia estimada de entre 0,5 y 1,5 nuevos casos por cada 100.000 habitantes anualmente. Esta patología afecta la médula ósea, que es el tejido encargado de producir las células sanguíneas.
A medida que la enfermedad avanza, el tejido esponjoso de la médula se reemplaza por uno fibroso, alterando la producción de glóbulos rojos, blancos y plaquetas. Como consecuencia, el organismo intenta compensar esta deficiencia en otros órganos, como el bazo y el hígado, lo que puede resultar en un aumento de su tamaño, de acuerdo a un informe de la Agencia Noticias Argentinas.
La mielofibrosis afecta por igual a hombres y mujeres y su prevalencia aumenta con la edad, siendo el diagnóstico más frecuente entre los 60 y 65 años. En algunas ocasiones, puede desarrollarse a partir de otras enfermedades hematológicas y, en sus etapas iniciales, puede no presentar síntomas. Sin embargo, a medida que avanza, pueden surgir manifestaciones más graves como dolor abdominal, saciedad precoz, dificultad para respirar, debilidad, sudoración nocturna y pérdida de peso involuntaria.
Entre las complicaciones más críticas de esta enfermedad se encuentra la anemia, que afecta a cerca del 40% de los pacientes quienes requerirán transfusiones dentro del primer año tras el diagnóstico. Esta situación puede limitar su vida laboral, social y personal, impactando de manera negativa en su bienestar. "La anemia moderada a severa y la dependencia transfusional disminuyen la expectativa de vida, por lo que su tratamiento es fundamental", señala Georgina Bendek (M.N. 116.322), especialista en hematología.
"En Argentina, la situación es crítica, ya que uno de cada tres pacientes presenta anemia al momento del diagnóstico, y casi todos desarrollarán esta condición a medida que la enfermedad progrese", alerta Bendek. En este contexto, se introduce en el país una nueva opción terapéutica que no solo mejora los síntomas de la mielofibrosis, sino que también trata la anemia y reduce o elimina la necesidad de transfusiones de glóbulos rojos.
Una nueva opción que actúa sobre la anemia
Hasta el momento, los tratamientos disponibles para la mielofibrosis en Argentina se basan principalmente en inhibidores de las enzimas Janus quinasas (JAK), que ayudan a controlar la inflamación sistémica y alivian algunos síntomas generales.
El nuevo tratamiento combina este mecanismo con una acción adicional: inhibe un receptor denominado ACVR1, lo que disminuye los niveles de hepcidina, un péptido que dificulta la producción adecuada de glóbulos rojos. Así, el organismo puede utilizar de manera más eficiente el hierro disponible y favorecer su producción.
Esto se traduce en menos anemia, lo que implica una menor necesidad de transfusiones, menos visitas al hospital y una disminución de las complicaciones asociadas. Como resultado, "los pacientes pueden disfrutar de mayor autonomía, más energía para sus actividades diarias y una mejora significativa en su calidad de vida", afirma la especialista.
"Este tipo de tratamientos marca un cambio importante en el abordaje de la enfermedad, ya que no solo actúa sobre los síntomas, sino que impacta directamente en la anemia, permitiendo a los pacientes ganar autonomía y mejorar su día a día", concluye Bendek.
Lectura rápida
¿Qué es la mielofibrosis?
Es una enfermedad hematológica crónica que afecta la médula ósea y su producción de células sanguíneas.
¿Qué complicación severa enfrentan los pacientes?
La anemia es una de las complicaciones más críticas, afectando a un 33% de los pacientes al momento del diagnóstico.
¿Qué nuevo tratamiento se presenta?
Un tratamiento que mejora los síntomas de la mielofibrosis y reduce la necesidad de transfusiones de sangre.
¿Cómo actúa el nuevo tratamiento?
Inhibe el receptor ACVR1, lo que disminuye la hepcidina y mejora la producción de glóbulos rojos.
¿Cuál es el impacto del nuevo tratamiento?
Los pacientes experimentan menos anemia, menos transfusiones y una mejora en su calidad de vida.
[Fuente: Noticias Argentinas]





