El pueblo de Buenos Aires que se vio revolucionado por una película
Desde el 1 de febrero hasta el 31 de marzo de 1971, actores nacionales filmaron en un pueblo de Buenos Aires. La comunidad participó y aún recuerda el impacto de esta experiencia cinematográfica.
07/05/2026 | 08:59Redacción Cadena 3
Hay momentos en los que lo extraordinario irrumpe en la vida cotidiana y deja una marca que no se borra más. No hace falta que sea en una gran ciudad ni en un escenario imponente. A veces, alcanza con una plaza, una estación de tren y un puñado de vecinos dispuestos a ser parte.
Eso fue lo que ocurrió entre el 1 de febrero y el 31 de marzo de 1971, en Pasteur, un tranquilo pueblo del interior de la provincia de Buenos Aires, cuando se filmó la película Juguemos en el mundo.
Durante casi dos meses, la rutina cambió por completo. Donde antes había silencios de siesta y charlas de vereda, empezaron a aparecer cámaras, luces, equipos técnicos y actores que hasta ese momento solo se veían en la pantalla.
Llegaron figuras reconocidas como Perla Santalla, Jorge Mayor, Norma Briski, Hugo Caprera, Jorge Luz, Aída Luz y María Elena Walsh. Pero la verdadera transformación no fue solo la presencia de nombres importantes, sino lo que pasó con la comunidad.
Porque el pueblo no fue solo escenario: fue protagonista.
Muchos de sus habitantes participaron en la película con papeles menores, se mezclaron con el equipo de filmación, observaron de cerca cómo se construye una historia y, sin saberlo, pasaron a formar parte de ella. Las escenas se rodaron principalmente en la plaza principal, pero también en un campo cercano y en la estación del ferrocarril, lugares que de pronto adquirieron un nuevo significado.
La película, que abordaba temas como el despotismo y la corrupción de las autoridades hasta llegar a un cambio profundo, contrastaba con la calma del lugar. Y sin embargo, encontró allí un espacio perfecto para contar su historia.

El impacto fue inmediato. La comunidad se vio revolucionada por la experiencia. Durante semanas, el pueblo dejó de ser espectador para convertirse en escenario vivo de una producción cinematográfica.
Y hay detalles que el tiempo no borró, sino que volvió parte del mito local. Se cuenta, por ejemplo, que una estancia de la zona había cedido inicialmente sus instalaciones para las escenas rurales. Pero al enterarse de la postura política de uno de los artistas, decidió retirar el permiso. Eso obligó al equipo a buscar una nueva locación, sumando un giro inesperado a la producción.
Hoy, más de 50 años después, la historia sigue viva. Aparece en conversaciones, en recuerdos compartidos, en anécdotas que pasan de generación en generación.
Porque hay cosas que no se olvidan, como aquella vez en que el cine llegó al pueblo y el pueblo, sin darse cuenta, se convirtió en parte de una película que todavía sigue proyectándose en la memoria colectiva.
Historia enviada por Guillermo Rubén de Vega, de FM Pasteur, adherente de Cadena 3 en Pasteur, Buenos Aires.
Lectura rápida
¿Qué ocurrió entre el 1 de febrero y el 31 de marzo de 1971? Se filmó la película Juguemos en el mundo en Pasteur, Buenos Aires.
¿Quiénes fueron algunas de las figuras reconocidas que participaron? Actores como Perla Santalla, Jorge Mayor, Norma Briski y María Elena Walsh.
¿Dónde se rodaron las escenas de la película? Principalmente en la plaza principal, un campo cercano y la estación del ferrocarril de Pasteur.
¿Cómo impactó la filmación en la comunidad? La comunidad se convirtió en protagonista y dejó de ser espectador durante la producción cinematográfica.
¿Por qué la historia sigue viva más de 50 años después? Aparece en conversaciones, recuerdos y anécdotas que se transmiten de generación en generación.





