El abandono del alcohol puede predisponer al cerebro a recaídas, según un estudio en ratones
Investigadores hallaron que ratones que desarrollaron consumo compulsivo tras la abstinencia mostraron más del doble de actividad en una región cerebral relacionada con el estrés y la adicción.
Un reciente estudio reveló que la abstinencia del alcohol puede llevar a cambios en el cerebro que predisponen a las recaídas. Investigadores observaron que ratones que habían dejado de consumir alcohol y luego mostraron un consumo compulsivo, presentaron más del doble de actividad en una región del cerebro asociada con el estrés y la adicción.
Este descubrimiento es significativo ya que la actividad en esta área cerebral, conocida como el núcleo de la estría terminal (BNST), se detectó antes de que los ratones volvieran a consumir alcohol. Esto sugiere que podría ser posible identificar a las personas en riesgo de recaer mediante la evaluación de la actividad en el BNST cuando se les da acceso al alcohol.
Los investigadores realizaron experimentos en ratones que habían tenido acceso voluntario a alcohol durante un largo período, seguido de un período de abstinencia forzada. Al analizar su comportamiento, encontraron que algunos de los ratones desarrollaron un consumo de alcohol resistente a la aversión, es decir, continuaron bebiendo incluso cuando el alcohol se volvió amargo. Estos ratones no solo consumieron más alcohol que aquellos que no pasaron por la abstinencia, sino que también mostraron un aumento notable en la actividad del BNST.
Además, se observó que la actividad en esta región cerebral se disparó incluso antes de que los ratones tuvieran acceso a alcohol. Esto indica que existen cambios en el cerebro durante la abstinencia que podrían contribuir a la recaída en trastornos por consumo de alcohol.
Importancia del hallazgo
El abuso de alcohol representa uno de los principales desafíos de salud pública en Estados Unidos. Aunque está relacionado con una variedad de efectos negativos para la salud, muchas personas subestiman su gravedad. En 2024, las muertes asociadas al uso de alcohol fueron 4.5 veces más altas que las atribuidas a los opioides.
A pesar de que la abstinencia es una estrategia común en el tratamiento de la adicción al alcohol, los clínicos a menudo carecen de herramientas para predecir quién podría necesitar ayuda. Más del 80% de los estadounidenses de 12 años o más consumen alcohol en algún momento de sus vidas, y alrededor del 10% experimentan trastornos por consumo de alcohol, lo que equivale a casi 30 millones de personas que requieren tratamiento.
Desarrollar estrategias más efectivas para identificar a quienes están en riesgo de desarrollar trastornos por consumo de alcohol podría mejorar los enfoques de tratamiento y ayudar a reducir las recaídas.
Próximos pasos en la investigación
Los investigadores están utilizando nuevas herramientas en neurociencia para manipular la actividad de neuronas específicas en los cerebros de los ratones. A través de estos métodos, el equipo busca comprender mejor el papel del BNST en el consumo de alcohol a pesar de sus consecuencias perjudiciales. Si se logran hallazgos similares en humanos, el siguiente paso sería probar el BNST como método de detección en ensayos clínicos.
Lectura rápida
¿Qué se descubrió en el estudio?
El estudio encontró que la abstinencia del alcohol puede aumentar la actividad en el BNST, lo que podría predisponer a recaídas.
¿Quién realizó la investigación?
La investigación fue llevada a cabo por un equipo de científicos de The Conversation.
¿Cuándo se realizó el estudio?
Los hallazgos fueron publicados el 22 de agosto de 2026.
¿Dónde se llevó a cabo el estudio?
El estudio se realizó en un laboratorio con ratones.
¿Por qué es relevante este hallazgo?
Es relevante porque puede ayudar a identificar a personas en riesgo de recaídas en el consumo de alcohol.





