La estimulación magnética transcraneal como alternativa para dejar de fumar: ¿qué se sabe?
Según la OMS, el tabaquismo es la primera causa de muerte prevenible en los países desarrollados y la más importante de años de vida perdidos y/o vividos con discapacidad.
Buenos Aires, 23 agosto (NA) - El tabaquismo es considerado una enfermedad crónica que resulta de la adicción a la nicotina y la exposición constante a más de 7.000 sustancias, muchas de las cuales son tóxicas y cancerígenas. A pesar de que muchos intentan dejar de fumar mediante métodos como el parche, el chicle o aplicaciones móviles, la recaída es frecuente, especialmente en situaciones cotidianas como disfrutar de un café.
Un reciente informe revela que la medicina está cuestionando la idea de que dejar de fumar depende únicamente de la fuerza de voluntad. En este contexto, ha surgido un enfoque innovador que ha captado la atención: la estimulación magnética transcraneal.
El neurólogo Alejandro Andersson (M.N. 65.836), director médico del Instituto de Neurología Buenos Aires (INBA), explica: "Dejar de fumar no depende únicamente de la voluntad. La dependencia nicotínica es un trastorno crónico y recurrente en el que participan mecanismos de recompensa, aprendizaje, abstinencia, respuesta frente a estímulos ambientales y control de los impulsos".
Esto significa que el hábito de fumar afecta a múltiples sistemas cerebrales. La estimulación magnética transcraneal repetitiva (TMS) se estudia como una posible solución para alterar estas redes neuronales.
"Es importante aclarar que el equipo no utiliza imanes, sino que funciona mediante neuromodulación, generando campos magnéticos a través de una bobina", aclaró Andersson. El procedimiento es relativamente sencillo, ya que una corriente circula por la bobina, generando un campo magnético que atraviesa el cráneo y provoca pequeñas corrientes eléctricas en el tejido cerebral, modificando la actividad de redes neuronales específicas, todo sin necesidad de cirugía o anestesia.
Durante el tratamiento, el paciente permanece despierto y sentado, experimentando en ocasiones alguna molestia o dolor de cabeza, aunque esto no está relacionado con la magnetoterapia convencional. Andersson advierte que "los productos con imanes estáticos para el dolor carecen de evidencia clínica sólida".
En cuanto a la autorización de la FDA, es importante destacar que en 2017 se aprobó el dispositivo BrainsWay Deep TMS System como apoyo para dejar de fumar a corto plazo en adultos. Sin embargo, este permiso se refiere a un dispositivo específico y no a la TMS en general.
El protocolo estudiado consta de 18 sesiones, que incluyen 15 sesiones diarias durante tres semanas, seguidas de tres sesiones semanales. Un estudio que involucró a 262 fumadores crónicos, publicado en World Psychiatry, mostró que la abstinencia continua fue del 19,4% con estimulación activa y del 8,7% con simulada.
A pesar de estos resultados, Andersson enfatiza que la TMS no debe considerarse una solución mágica. La OMS estima que el tabaco causa más de siete millones de muertes al año a nivel mundial, y en Argentina, el Ministerio de Salud reporta alrededor de 45.000 muertes anuales. Por ello, es crucial no sustituir tratamientos probados como el apoyo conductual o la terapia de reemplazo de nicotina por la TMS.
"Cada caso debe ser evaluado individualmente, considerando qué equipo, qué protocolo y la historia del paciente", concluyó Andersson, subrayando que la TMS es una herramienta que puede complementar otros tratamientos, pero su eficacia depende del contexto clínico.
Lectura rápida
¿Qué es la estimulación magnética transcraneal?
Es un método de neuromodulación que utiliza campos magnéticos para alterar la actividad neuronal.
¿Quién es el especialista que habla sobre este tema?
El neurólogo Alejandro Andersson, director del Instituto de Neurología Buenos Aires.
¿Qué aprobó la FDA en relación a este tratamiento?
Autorizó el BrainsWay Deep TMS System como ayuda para dejar de fumar a corto plazo en adultos.
¿Cuántas sesiones se requieren para el tratamiento?
Se necesitan 18 sesiones en total, distribuidas en tres semanas y tres sesiones adicionales semanales.
¿Es la TMS una solución mágica para dejar de fumar?
No, es una herramienta complementaria y no reemplaza tratamientos como la terapia de reemplazo de nicotina.
[Fuente: Noticias Argentinas]





