¿Cómo cuidar el auto del calor extremo y evitar fallas inesperadas?
Las olas de calor extremo no solo afectan a las personas: también representan un desafío importante para los autos. Las altas temperaturas ponen a prueba el motor, los fluidos y distintos sistemas del vehículo, aumentando el riesgo de fallas si no se toman recaudos básicos.
05/02/2026 | 15:47Redacción Cadena 3
Durante el verano, uno de los puntos más sensibles es el sistema de refrigeración. El refrigerante es el encargado de mantener la temperatura del motor dentro de parámetros seguros. Circular con niveles bajos, líquido vencido o sin mantenimiento puede provocar recalentamientos y daños costosos. Por eso, es fundamental revisar su estado antes de viajes largos o trayectos urbanos con mucho tránsito.
Aceite y lubricación: claves para el motor en verano
El aceite del motor cumple un rol central en condiciones de calor extremo. Las altas temperaturas aceleran su degradación y reducen su capacidad de lubricar correctamente. Un aceite fuera de intervalo o en mal estado puede generar mayor fricción y desgaste interno. Respetar los cambios recomendados por el fabricante es una de las mejores formas de cuidar el motor.
Batería y sistema eléctrico
Aunque suele asociarse el frío con los problemas de batería, el calor intenso también impacta negativamente. Las altas temperaturas favorecen la evaporación de los fluidos internos y acortan su vida útil. Si la batería ya tiene varios años de uso, el verano es un momento clave para revisar su estado y evitar inconvenientes inesperados.
Neumáticos: presión y seguridad
Los neumáticos son otro componente muy exigido por el calor. Con temperaturas elevadas, la presión interna aumenta, lo que puede generar desgaste irregular o riesgos en la conducción. Controlar la presión siempre en frío y verificar el estado general de las cubiertas ayuda a mejorar la seguridad y la eficiencia del vehículo.
Aire acondicionado y confort interior
El sistema de aire acondicionado trabaja al máximo durante los meses de calor. Revisar su correcto funcionamiento, el filtro de habitáculo y la carga del gas refrigerante no solo mejora el confort, sino que también contribuye a una conducción más segura, evitando fatiga y distracciones.
Hábitos simples que hacen la diferencia
Además del mantenimiento, hay acciones cotidianas que ayudan a cuidar el auto: evitar aceleraciones bruscas en horarios de máximo calor, no exigir el motor en exceso y estacionar, cuando sea posible, en lugares cubiertos o a la sombra. Son hábitos simples que reducen el impacto térmico sobre el vehículo.
El calor extremo no se puede evitar, pero sí se puede prevenir el daño que provoca. Un control preventivo realizado a tiempo permite detectar desgastes, corregir niveles y asegurar que cada sistema funcione correctamente, reduciendo imprevistos y prolongando la vida útil del auto.
Para transitar el verano con mayor tranquilidad, el mantenimiento profesional es fundamental. En Montironi, concesionario oficial y referente del sector automotor en Córdoba, los talleres especializados ofrecen asesoramiento y service preventivo para que el vehículo esté preparado incluso frente a las temperaturas más extremas.







