La guerra de Milei contra el wokismo y sus consecuencias
24/01/2025 | 09:10Redacción Cadena 3

La guerra entre Javier Milei y el wokismo sigue generando repercusiones en el ámbito legislativo. Recientemente, se conoce que el gobierno está preparando un proyecto de ley denominado "Igualdad ante la ley", que busca revertir cambios legales implementados en los últimos años bajo el paraguas de políticas de inclusión. Aunque se carece de información detallada sobre el contenido del proyecto, los trascendidos indican que se corre el riesgo de confundir cuestiones fundamentales.
Uno de los puntos más controversiales es la posible eliminación de la figura del femicidio como agravante penal. La justificación que Milei presentó en Davos sostiene que la vida de una mujer no debería tener más valor que la de un hombre. Sin embargo, este argumento resulta falaz. El femicidio no es un homicidio cualquiera; se produce en un contexto de violencia de género. La legislación penal ya contempla diversos agravantes para homicidios, no porque se considere que algunas vidas valen más, sino porque ciertas conductas son particularmente aberrantes y representan un mayor riesgo para las víctimas.
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Además, el gobierno también plantea revisar los cupos laborales y políticos destinados a mujeres y otras identidades de género. Este tema es más complejo y podría requerir una mejora en la aplicación de estas políticas, en lugar de eliminarlas. Es importante reconocer que ya hemos tenido presidentas y gobernadoras influyentes, y que en algunos ámbitos, como la justicia, hay una representación mayor de mujeres que de hombres. Por lo tanto, se podría considerar la necesidad de ajustar los cupos en función de la realidad actual.
Otro aspecto que se discute es la eliminación de documentos de identidad no binarios. Aquí, la distinción entre sexo y género podría beneficiarse de una mayor claridad. Estos son temas que requieren un debate profundo y sereno, donde nuestros representantes en el Congreso puedan analizar las implicancias de cada medida. Es esencial no desestimar la importancia de las políticas de inclusión, que han sido necesarias para avanzar en derechos.
Por último, es crucial que este debate no se convierta en un campo de batalla cargado de odio. La discusión debe centrarse en evaluar si las leyes aprobadas hasta ahora han sido efectivas y si es necesario realizar cambios. La polarización solo deja afuera a muchas voces y dificulta encontrar soluciones que beneficien a todos. La responsabilidad en el debate es fundamental para construir un futuro más inclusivo y equitativo.