La hormona para perder peso que protege el hígado sin necesidad de adelgazar
Investigadores de la Universidad McMaster descubrieron que la hormona GDF15, conocida por reducir el apetito, también protege el hígado de la inflamación y la fibrosis. Este hallazgo abre nuevas posibilidades para tratar enfermedades hepáticas avanzadas.
Un grupo de investigadores de la Universidad McMaster reveló un papel inesperado de la hormona GDF15, conocida por su capacidad para reducir el apetito y facilitar la pérdida de peso. Este estudio, publicado en la revista Cell Metabolism el 10 de agosto de 2026, demostró que la hormona puede proteger el hígado de la inflamación a través de una vía de señalización previamente desconocida, lo que podría llevar a nuevas estrategias para tratar enfermedades hepáticas avanzadas.
El estudio encontró que la GDF15 puede reducir la inflamación hepática y ralentizar el desarrollo de fibrosis, incluso en ausencia de pérdida de peso. Este resultado desafía la creencia común de que los beneficios de la hormona se limitan a sus efectos sobre el apetito y el peso corporal.
Un nuevo objetivo para la enfermedad hepática grasa avanzada
Millones de personas en todo el mundo sufren de esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), una forma avanzada de enfermedad hepática que puede llevar a cirrosis, cáncer de hígado y falla hepática. Aunque los nuevos medicamentos para la pérdida de peso han mejorado los resultados para muchos pacientes, la inflamación hepática puede persistir incluso después de una pérdida de peso significativa.
Al identificar una vía biológica que regula directamente esta inflamación, los nuevos hallazgos sugieren que las futuras terapias podrían dirigirse a la inflamación hepática junto con los tratamientos existentes enfocados en el peso y la grasa hepática.
El profesor Gregory Steinberg, co-director del Centro de Investigación en Metabolismo, Obesidad y Diabetes de McMaster y autor principal del estudio, expresó: "Nuestros hallazgos muestran que la GDF15 hace mucho más que regular el apetito y el peso corporal. Descubrimos que activa una vía de señalización natural del cerebro al hígado que ayuda a suprimir la inflamación hepática y reducir la fibrosis. Esto cambia nuestra percepción sobre la hormona y sugiere que podría ser parte del sistema de defensa del cuerpo contra lesiones hepáticas crónicas."
Cómo la GDF15 envía una señal protectora al hígado
Para investigar cómo la GDF15 afecta la enfermedad hepática avanzada, el equipo utilizó modelos de ratón diseñados para reproducir de cerca la MASH humana. Combinando técnicas genéticas, farmacológicas, genómicas y de transcriptómica espacial, los investigadores examinaron lo que ocurre cuando la hormona se activa.
Encontraron que la GDF15 inicia la señalización desde el cerebro a través del sistema nervioso, lo que provoca la liberación de glucocorticoides. Estas hormonas esteroides son importantes para el metabolismo, la actividad inmune y la respuesta del cuerpo al estrés.
Los glucocorticoides ayudan a suprimir la inflamación en el hígado, y los investigadores observaron estos efectos protectores independientemente de los cambios en el consumo de alimentos, el peso corporal o la grasa hepática. Además, la GDF15 pareció ralentizar la progresión de la fibrosis hepática, que es la acumulación de tejido cicatricial que ocurre a medida que la enfermedad hepática avanza.
El asistente de profesor Dongdong Wang, primer autor del estudio, comentó: "La GDF15 ayuda a reprogramar las células hepáticas para reducir la inflamación y la fibrosis utilizando tecnología espacial avanzada. En lugar de causar daño hepático, la GDF15 parece ayudar a calmar el sistema inmunológico del hígado, cambiando las células inmunitarias a un estado más protector y menos activo, lo que ayuda a reducir la inflamación y prevenir daños al hígado."
Un segundo papel sorprendente para la GDF15
Investigaciones previas publicadas en 2023 por Steinberg y Wang mostraron que la GDF15 ayuda al cuerpo a mantener la quema de calorías durante la pérdida de peso. Los últimos hallazgos revelan una función muy diferente para la misma hormona: proteger el hígado a través de una vía antiinflamatoria previamente desconocida.
Los investigadores afirman que, en conjunto, estos dos estudios podrían ayudar a dar forma a futuras terapias que aborden específicamente la inflamación hepática, un factor importante que impulsa la progresión de la MASH y que sigue siendo difícil de tratar.
Steinberg, miembro ejecutivo de NexusHealth en McMaster y director científico, recientemente coautorizó una investigación preclínica que describe un prometedor candidato a fármaco para la enfermedad hepática avanzada. Esa investigación se centró en un posible compuesto terapéutico. En contraste, el nuevo estudio revela una vía biológica que el cuerpo utiliza naturalmente para controlar la inflamación hepática, proporcionando pistas adicionales que podrían ayudar a guiar el desarrollo de tratamientos futuros.
Combinando la pérdida de peso con el control de la inflamación
El profesor Steinberg concluyó: "Las terapias actuales se centran principalmente en reducir el peso corporal y la grasa hepática. Nuestro trabajo sugiere que podría haber valor en combinar esos enfoques con terapias que apunten directamente a la inflamación. Al entender cómo el cuerpo protege naturalmente el hígado, podemos identificar nuevas oportunidades para desarrollar tratamientos más efectivos para las personas que viven con MASH."
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los investigadores?
Hallaron que la hormona GDF15 protege el hígado de la inflamación y la fibrosis, incluso sin pérdida de peso.
¿Quién realizó el estudio?
El estudio fue llevado a cabo por investigadores de la Universidad McMaster.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 10 de agosto de 2026 en Cell Metabolism.
¿Dónde se realizó la investigación?
La investigación se realizó en la Universidad McMaster, en Canadá.
¿Por qué es importante este hallazgo?
Este hallazgo podría abrir nuevas vías para el tratamiento de enfermedades hepáticas avanzadas, apuntando a la inflamación hepática.





