Pilagá abrió la temporada de remates Braford
La cabaña inauguró el calendario anual de remates de la raza con valores que igualaron los máximos del año pasado: más de $50 millones por la mitad de una ternera y $57 millones por un toro.
14/07/2026 | 11:57Redacción Cadena 3
La ganadería volvió a dar una señal de fortaleza en el arranque de la temporada de reproductores. La Cabaña Pilagá abrió el calendario anual de remates de la raza Braford con una subasta de alta convocatoria, precios sostenidos y un marcado interés de productores de todo el país, ratificando que la demanda por genética de calidad continúa firme.
El titular de la cabaña, Pablo Miretti, se mostró satisfecho con el resultado del remate, que reunió a 56 compradores provenientes de nueve provincias argentinas, y destacó que los valores alcanzados prácticamente igualaron los registros históricos del año pasado.
"Estamos muy contentos porque hubo oferta para todos los gustos. El primer toro se vendió al 50% en un valor realmente muy importante y después hubo reproductores para todos los clientes y todos los productores", señaló a El Campo Hoy.
Según explicó, el mercado está encontrando un equilibrio en el que el productor prioriza la calidad, aunque sin perder de vista la rentabilidad del negocio.
"El productor genuino, el que compra un reproductor para su rodeo, convalida un precio alto cuando el toro tiene una calidad superior, pero también busca valores lógicos porque hoy los márgenes siguen siendo finos", afirmó.
La genética, la inversión que más rápido devuelve resultados
Para Miretti, el buen momento que atraviesa la venta de reproductores responde a un cambio de visión dentro de la actividad ganadera, donde la incorporación de genética dejó de verse como un costo para convertirse en una herramienta de rentabilidad. "Esto no es un gasto, es una inversión", remarcó.

El cabañero explicó que la utilización de reproductores superiores permite acortar los tiempos de recría y terminación, mejorar la calidad de los animales y reducir costos de alimentación, especialmente en los sistemas intensivos.
"Los terneros llegan antes al peso de faena, tienen mejor calidad de carne, mejor terminación y permanecen menos días en los corrales. Todo eso se traduce en mayor eficiencia y mejores resultados económicos", sostuvo.
Además, valoró los incentivos fiscales disponibles para la compra de reproductores registrados, que permiten amortizar la inversión en un plazo reducido y estimulan la incorporación de genética en los rodeos comerciales.
Una oportunidad que no debería dejarse pasar
Más allá del éxito comercial del remate, Miretti aprovechó para transmitir una mirada optimista sobre el presente y el futuro de la ganadería argentina.
Consideró que, con reglas de juego estables y previsibilidad, la actividad puede recuperar el stock bovino perdido en los últimos años y consolidarse como una alternativa tan competitiva como la agricultura.
"Tenemos que volver a poblar los campos con vientres, incorporar genética y ser muy eficientes en la producción y en los costos. Ahí va a estar el éxito de los próximos años", expresó.
El dirigente sostuvo que la demanda internacional de carne vacuna continúa creciendo y que, a medida que se estabilice la economía argentina y se recupere el consumo interno, ambos mercados podrán sostener un escenario favorable para toda la cadena.
"Tenemos una oportunidad única. El productor lo sabe y también los gobiernos deberían entender que la ganadería es uno de los grandes recursos que tiene la Argentina", afirmó.
Reglas claras y visión de largo plazo
Miretti también recordó el impacto negativo que tuvieron políticas como las restricciones a las exportaciones de carne, que redujeron el rodeo nacional y afectaron inversiones cuya recuperación demanda muchos años.
"La ganadería es una actividad de largo plazo. Las inversiones en genética, en vientres y en infraestructura necesitan previsibilidad. Lo importante es que este proceso se sostenga en el tiempo", señaló.
En ese sentido, aseguró que el clima que se percibe entre los productores es de creciente confianza.
"La expectativa ya empieza a transformarse en inversión. Todos quisiéramos que fuera más rápido, pero lo importante es que las condiciones se mantengan para seguir reconstruyendo la ganadería argentina", concluyó.
Federico Aguer






