Empresas de IA apuestan por plantas de gas natural para alimentar centros de datos
Grandes nombres como Meta, Microsoft y Google están invirtiendo en plantas de gas natural para sus centros de datos, pero podrían enfrentar consecuencias inesperadas debido a la creciente demanda de energía.
03/04/2026 | 17:36Redacción Cadena 3
La industria tecnológica ha estado marcada por la FOMO (miedo a perderse algo) en varias ocasiones. En este contexto, el último gran fenómeno es la inteligencia artificial (IA), que ha llevado a un frenético interés por asegurar el suministro de energía para los centros de datos. Recientemente, Microsoft anunció su colaboración con Chevron y Engine No. 1 para construir una planta de gas natural en Texas, capaz de generar hasta 5 gigavatios de electricidad. Por su parte, Google confirmó su asociación con Crusoe para desarrollar una planta de gas natural de 933 MW en el norte de Texas. Además, Meta se comprometió a añadir siete plantas de gas natural a su centro de datos en Louisiana, alcanzando una capacidad total de 7.46 GW, suficiente para abastecer a todo el estado de South Dakota.
Este apuro por asegurar el gas natural se concentra principalmente en el sur de los Estados Unidos, donde se encuentran algunas de las mayores reservas del mundo. De hecho, la US Geological Survey estimó que hay suficiente gas en una región para abastecer a todo el país durante diez meses. Sin embargo, la demanda creciente ha llevado a un aumento en los precios de las turbinas necesarias para las plantas de energía, que podrían incrementarse en un 195% para fin de año en comparación con 2019, según Wood Mackenzie.
Las empresas tecnológicas apuestan a que la fiebre de la IA no disminuirá y que la generación de energía a partir de gas natural será crucial para su éxito. Sin embargo, esta estrategia podría ser riesgosa. Aunque las reservas de gas natural en EE.UU. son abundantes, la producción en las principales regiones ha disminuido considerablemente, lo que podría afectar la disponibilidad del recurso.
La dependencia del gas natural para la generación de electricidad, que representa aproximadamente el 40% de la energía en EE.UU., significa que los precios de la electricidad están estrechamente vinculados a los precios del gas. Si bien las empresas pueden intentar protegerse de la volatilidad de los precios moviendo sus plantas de gas detrás del medidor, la realidad es que están trasladando su consumo de un sistema a otro, lo que podría provocar un aumento en los precios para todos.
Además, un invierno severo podría alterar el equilibrio, aumentando la demanda de gas para calefacción en los hogares. En situaciones de escasez, los proveedores tendrían que elegir entre mantener operativos a los centros de datos de IA o permitir que las familias calienten sus hogares.
En conclusión, aunque el gas natural parece ser una solución viable en el corto plazo, la creciente demanda y la incertidumbre en torno a su disponibilidad podrían llevar a las empresas tecnológicas a arrepentirse de su decisión de depender de este recurso finito.
Lectura rápida
¿Qué están haciendo las empresas de IA?
Están invirtiendo en plantas de gas natural para alimentar sus centros de datos.
¿Quiénes son los principales actores?
Meta, Microsoft y Google son los principales inversores en estas plantas.
¿Dónde se están construyendo estas plantas?
Principalmente en el sur de los Estados Unidos, donde hay grandes reservas de gas.
¿Por qué es preocupante esta estrategia?
La creciente demanda de gas natural podría llevar a un aumento en los precios de la electricidad y una escasez de suministro.
¿Qué podría cambiar la situación?
Un invierno severo podría aumentar la demanda de gas para calefacción, afectando el suministro para los centros de datos.





