Julio Chávez: "Ser bueno en mi oficio me lleva a poder perder mi popularidad"
El actor visitó el estudio de Cadena 3 Rosario antes de presentarse en el Teatro Broadway con "La Ballena". Analizó su prestigio, los desafíos de interpretar un nuevo personaje y la empatía que se genera entre el actor y la sociedad.
01/04/2026 | 11:33Redacción Cadena 3 Rosario
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Siempre Juntos Rosario
Julio Chávez visitó el estudio de Cadena 3 Rosario, en Siempre Juntos, en la previa de la gira que hará por la ciudad con “La Ballena” (10 y 11 de abril en el Teatro Broadway).
“La realidad es que Rosario es casi una de las primeras plazas que yo hice cuando inicié las giras de teatrales, que era mucho más joven, obviamente, y siempre me llamó mucho la atención. Primero, la primera sala que conocí es el Astengo. Y en mi ignorancia me sorprendí enormemente, porque era muy ignorante, tanto como ahora, pero un poco más, de la cantidad de salas increíbles que hay en el país, producto también de las sociedades de fomento que armaban los italianos, sobre todo los españoles, lugares donde refugiarse y de alguna manera construir un poco el ámbito de reunión como si fuese una iglesia. Y cuando llegué dije, madre mía lo que es este teatro, porque es hermoso. Es, porque está siempre igual. Es hermoso. Y me llamó mucho la atención lo bien que nos fue, además”, indicó.
Y sumó: “Cuando yo leí la obra de teatro yo no había visto la película y fue tan fuerte la impresión que tuve de la obra de teatro y tan contundente el interés de producirla, de hacerla, y de darle una respuesta a la obra, que no tuve interés en ver lo que había hecho el otro equipo, aunque yo sabía lo del Óscar y todo esto, por justamente no sentirme influenciado. Y ahí ya tiene que ver el conocimiento que yo tengo de mí mismo, soy muy influenciable. Entre esas diferencias es que tenemos una obra de teatro más empática de lo que me dicen que es la película. Empática en el sentido de que ubica a Charlie en un lugar mucho más humano, mucho más cercano, mucho más empático, mucho más tierno, con más humor y no lo ubica en un lugar tan sombrío y aislado como si fuese una, digamos, una sordidez completa. Para nosotros Charlie tiene aspectos sórdidos, pero no hay que, para mí, comunicar el drama de Charlie a través de la sordidez. En otro mensaje, digamos”.
¿Cuál es la discusión posterior cuando uno ve la obra?
“Bueno, yo no lo sé porque yo la obra no lo vi. Lo que yo sí sé es que tenemos una visión menos trágica en un sentido, más empatizable con el rol, donde no se manifiesta un fenómeno oscuro y terrible, sino finalmente para nosotros el fenómeno oscuro en todo caso y terrible es que somos seres humanos, no que hay un ser con morbidez. La morbidez para mí era justamente el atractivo que tiene el espectáculo de que se prende la luz y ves a una persona de 230 kilos. Eso una obra de teatro debe tenerlo. debe tener una obra de teatro, un elemento que diga, che, hagamos silencio, quiero que eso que está ahí adelante me cuente una historia.
Ahora, la historia que cuenta Charlie, cuando se termina el espectáculo, para nosotros, Charlie deja de ser solamente un hombre que tiene una morbosidad, una situación mórbida en su cuerpo, sino que es un ser humano, no es así, que en un punto empatizás con él y se une a la humanidad en lugar de mantenerse siempre como un fenómeno. Porque para nosotros los problemas religiosos, los problemas sexuales, los problemas de la educación, los problemas de la ciencia, de la psiquiatría, de la nutrición, no son problemas que le pertenecen a Charlie, son problemas que le pertenecen a la humanidad. Entonces lo que queremos es justamente, al comienzo del espectáculo, cuando ustedes me paran, me levantan la mano y me voy al toque”.
¿Cuáles fueron los temores tuyos para interpretar el personaje?
“La confección del traje. Uy, tremendo ese traje. Porque no tenemos la posibilidad del cine. Y me llevé una sorpresa enorme, porque el traje es extraordinario, de la misma manera que todo lo que tiene que ver con la prótesis”.
¿Cómo lo habitás?
“A veces te preguntás cómo voy a hacer para vivir así y después decís cómo voy a hacer para dejar de vivir así. Entonces, el traje ese para mí es Charlie y si no lo tengo puesto no lo podría estar. Uno de los temores era eso y el segundo temor era una vez que el traje se pone en escena y despierta interés cómo ese interés se prolonga durante una hora y cuarto porque vos no vas al teatro a ver la confección de un traje lo cuidan como oro, ¿no? cada vez que te lo ponés te lo sacás, ¿no? más que a mí mucho más que a mí ¿es un solo o hay dos? ¿hay repuesto o hay un solo? sos un maldito ¿sabes por qué? yo he discutido miles de veces con que hagan otro pero es tan caro no pasa nada, no va a pasar está muy bien, pero muchachos llegan a pasar algo un incendio, no sé algo, no, no, no más adelante no, porque aparte que calor porque todo como todo eso se vuelve alquímico ¿sabes? porque lo vas transformando todo si hay algo que los seres humanos tenemos es sobrevivir Y también el actor sobrevive a las circunstancias en las que actúa y finalmente terminaste.
Nuestro oficio nos da la posibilidad de poner nuevamente el objeto llamado obra, esa obra va a ser nuevamente interpretada, nuevamente leída, nuevamente atravesada por otra mirada, por otras circunstancias, por otra época. No es lo mismo el Hamlet de Lorenz Oliver que los Hamlet que hicieron últimamente”.
¿Qué es lo que te gusta más, ser popular o más prestigioso que popular?
“Es un tema que si me pongo a escucharte con seriedad es muy complejo. Yo te diría que la popularidad que pude haber hasta el momento conseguido me estimula enormemente para obligarme a ser mejor en mi oficio. Y ser bueno en mi oficio a veces me lleva a decisiones que puedo perder mi popularidad. No, es un problema ético-estético constante que tenés. Yo hice un programa que se llamó El Puntero, que tuvo mucho éxito y que de golpe me volví muy popular para muchos sectores, a los cuales yo tal vez no había llegado. Y cuando terminé de hacer eso, hice una obra de teatro que se llamó La Cabra.
La Cabra es una obra inglesa compleja sobre un hombre que se enamora de una cabra. Y al comienzo, cuando estrené en Buenos Aires, se llenó el teatro, porque claro, venían a ver El Puntero, y cuando veían La Cabra, la gente se iba casi enojada porque no entendían la obra que estaban viendo y yo lo comprendo ese fenómeno absolutamente y yo entiendo y jamás pasó por mi boca decir la gente no entiende para nada pero no lo vieron porque no era el plato del cual querían comer y tienen razón no era el plato que yo estaba preparando ¿sentías que estaba ausente el público? no, ¿en la sala? en la comprensión como que fueron a buscar otra cosa porque no iban después ah estás hablando del debut hablo de que al comienzo”.
Entrevista de Alberto Lotuf y Susana Manzelli.
Lectura rápida
¿Quién visitó el estudio de Cadena 3 Rosario?
Julio Chávez visitó el estudio en la previa de su gira por Rosario.
¿Qué obra presentará?
Presentará “La Ballena” en el Teatro Broadway el 10 y 11 de abril.
¿Cuál es la visión de Julio Chávez sobre la obra?
Cree que su versión es más empática y humana en comparación con la película, centrándose en la humanidad de Charlie.
¿Qué temores expresó sobre su personaje?
Mencionó el temor por la confección del traje y su impacto en la actuación en el escenario.
¿Qué dilema enfrenta entre popularidad y prestigio?
Reconoce que la popularidad le estimula a mejorar, pero a veces sus decisiones pueden afectar esa popularidad.





