El Vía Crucis más singular del norte argentino se vive en Yavi
En la localidad de Yavi, Jujuy, se celebra un Vía Crucis que fusiona la fe católica con expresiones culturales andinas. Comunidades participan en un recorrido nocturno acompañado de cantos y rituales ancestrales.
04/04/2026 | 09:20Redacción Cadena 3
En el extremo norte de Jujuy, a pocos kilómetros de La Quiaca, la pequeña localidad de Yavi volvió a convertirse en escenario de una de las manifestaciones religiosas y culturales más singulares del país: un Vía Crucis donde la devoción católica se entrelaza con profundas expresiones de la tradición andina.
Durante toda la noche, comunidades provenientes de parajes alejados —algunas tras recorrer entre 18 y 20 kilómetros— llegaron hasta el pueblo para participar de una ceremonia que combina oración, canto y rituales transmitidos de generación en generación.
Uno de los rasgos más conmovedores de la celebración son las llamadas “doctrinas”: cantos religiosos interpretados por mujeres de las comunidades, muchas de ellas sin alfabetización formal, que memorizan durante todo el año letras dedicadas a la Pasión de Cristo. Las melodías mezclan reminiscencias de cantos gregorianos con sonoridades propias del norte argentino, generando una atmósfera de profundo recogimiento.
La ceremonia comenzó en la iglesia local, donde durante la lectura de la Pasión las doctrinas fueron entonadas en trece oportunidades. Luego se inició el recorrido del Vía Crucis por las calles empinadas, de tierra y empedrado, del pueblo.
Otro momento central lo protagonizan las “piadosas”, adolescentes de entre 14 y 17 años que cargan sobre sus hombros la imagen de la Virgen de los Dolores. Vestidas de blanco, con tul cubriendo sus rostros y descalzas, recorren las primeras estaciones del Vía Crucis en silencio y con gran solemnidad.
La tradición en Yavi contempla cuatro recorridos nocturnos: uno a las 21, otro pasada la 1 de la madrugada, un tercero después de las 4 y el último al amanecer, cerca de las 6, cuando la procesión llega hasta un mirador ubicado en las afueras del pueblo, donde una cruz marca el punto culminante del trayecto.
En los últimos tres recorridos ya no participan las piadosas, pero sí continúan presentes las comunidades y las doctrinas, cuyos cantos en español —con vocales alargadas que generan una sensación de lamento continuo— acompañan cada tramo del camino.
Al regresar al templo, cada grupo se arrodilla frente al altar para rezar. Luego, una de las comunidades retira una cruz emblemática que conservará durante un año hasta entregarla a otro grupo en la próxima Semana Santa.
La celebración continúa durante el fin de semana con otra tradición histórica: la Feria Pascual, organizada por productores, artesanos y alfareros locales. Allí se mantiene vivo el antiguo sistema de trueque o “cambalache”, acompañado por copleros, anateros y presentaciones espontáneas en un escenario abierto.
Desde la Secretaría de Cultura y Turismo local destacan que esta feria es una de las más antiguas de la región y una expresión viva del patrimonio cultural del pueblo.
A 3.500 metros sobre el nivel del mar, Yavi ofrece además un paisaje imponente, donde el frío intenso de la mañana y el fuerte sol del mediodía acompañan una experiencia que combina espiritualidad, historia y cultura ancestral.
Informe de Elisa Zamora
Lectura rápida
¿Qué se celebra en Yavi? Se celebra un Vía Crucis que combina la devoción católica con expresiones de la tradición andina.
¿Quiénes participan en la ceremonia? Participan comunidades locales y mujeres que interpretan las “doctrinas”, además de adolescentes conocidas como “piadosas”.
¿Cuándo se realiza el Vía Crucis? Se realiza durante la noche, con cuatro recorridos programados entre las 21 y las 6 de la mañana.
¿Dónde tiene lugar el evento? El evento tiene lugar en la localidad de Yavi, en el norte de Jujuy.
¿Por qué es significativa la Feria Pascual? Es una de las ferias más antiguas de la región y una expresión del patrimonio cultural del pueblo.





