Las advertencias de Trump sobre Cuba generan nuevas esperanzas en exiliados
Las amenazas de Trump a Cuba reavivan esperanzas y temores de exiliados sobre reclamaciones de propiedad. La posibilidad de un cambio de régimen genera interés en compensaciones por confiscaciones históricas.
22/04/2026 | 03:22Redacción Cadena 3
MIAMI (AP) — En la historia familiar de Raul Valdes-Fauli, el día de noviembre de 1960 está marcado por la llegada de un agente de la revolución de Fidel Castro al Banco Pedroso de su familia en La Habana. Con una ametralladora en mano, el agente exigió que se marcharan, llamando a su padre y a su tío "gusanos", un término creado por Castro para despreciar a los que huían de la isla. En un instante, la familia fue despojada de su banco, que había pertenecido a ellos desde el siglo XVI. "Les dijeron que ahora este era el banco del pueblo. Ni siquiera pudieron sacar las fotos familiares de las paredes de su oficina", relata Valdes-Fauli, abogado y exalcalde de Coral Gables, un suburbio de Miami.
Más de setenta años después, esos recuerdos traumáticos resurgen con fuerza. Las recientes amenazas del presidente Donald Trump de una intervención militar, junto con un bloqueo naval a los envíos de combustible hacia la isla, han reavivado las negociaciones entre Washington y La Habana. Muchos cubano-estadounidenses piensan que 2026 podría ser el año en que finalmente se produzca un cambio de régimen en la isla gobernada por comunistas.
Sin embargo, este optimismo se ve matizado por el temor a ser excluidos de los cambios que puedan surgir. Temen que se repita el escenario de Venezuela, donde Trump derrocó a Nicolás Maduro pero terminó aliándose con figuras que habían estado en el poder, priorizando acuerdos en la industria petrolera sobre las exigencias democráticas.
"Espero que no haga lo que hizo en Venezuela, que es mantener a los ladrones en el poder", afirma Valdes-Fauli, casado con una venezolana. Un aspecto emocional y complicado de las conversaciones es la posibilidad de que cientos de miles de cubano-estadounidenses presenten reclamaciones legales por propiedades, negocios y tierras que fueron confiscadas tras la llegada de Castro al poder en 1959.
Nick Gutiérrez, presidente de la Asociación Nacional de Propietarios de Tierras Cubanas en el Exilio, tiene en su casa una colección de títulos de propiedad descoloridos y fotografías en blanco y negro. Durante años, ha asesorado a familias sobre cómo buscar compensaciones por las confiscaciones, una tarea que parecía infructuosa. "Gran parte de eso simplemente cayó en oídos sordos", comenta Gutiérrez.
Pero con el creciente interés por un posible cambio de régimen, la atención hacia las reclamaciones se ha intensificado, incluso entre jóvenes cubano-estadounidenses que desean contribuir a la reconstrucción de un país que apenas conocen, pero cuya herencia valoran. Gutiérrez señala: "Ahora estamos hablando del asunto existencial de si la dictadura cubana sobrevivirá hasta el próximo mes".
Desentrañar las reclamaciones de propiedad en Cuba es un proceso complicado. Según Robert Muse, un abogado especializado en leyes relacionadas con Cuba, quienes tienen la posición más sólida son las 5.913 reclamaciones certificadas por el Departamento de Justicia en 1972, que suman 1.900 millones de dólares y pertenecen a empresas como ExxonMobil y Marriott International. Estas reclamaciones deben resolverse para restaurar plenamente las relaciones económicas y diplomáticas, aunque el poder ejecutivo puede asumir el control de las pérdidas privadas a cambio de un pago global.
En una señal de cambio, Cuba ha expresado su disposición a discutir las reclamaciones, en el contexto de su propia exigencia de compensación por los daños causados por el embargo comercial estadounidense desde 1962. Un tema polémico es el Título III de la Ley Helms-Burton de 1996, que permite a los exiliados demandar a empresas que "trafiquen" con propiedades confiscadas. Anteriormente, los presidentes habían suspendido este título, pero Trump levantó la suspensión en 2019, resultando en aproximadamente 50 demandas hasta la fecha.
Muse compara los riesgos legales de hacer negocios en Cuba con una "estalactita" que desanima la inversión. Sin embargo, si La Habana está genuinamente interesada en atraer capital extranjero, podría tener incentivos para cerrar acuerdos con cubano-estadounidenses dispuestos a invertir. Gutiérrez teme que la búsqueda de Trump por un logro que se les ha escapado a 12 presidentes pueda llevar a decisiones apresuradas, pero también confía en la relación del presidente con la comunidad cubano-estadounidense, que lo apoya fervientemente.
"Trump no tiene reparos morales en hacer negocios con tipos malos. Pero sabe lo importante que esto es para nosotros, y eso nos da cierta tranquilidad de que no nos va a traicionar", concluye Gutiérrez.
Lectura rápida
¿Qué ocurrió en 1960 con la familia Valdes-Fauli?
Un agente de la revolución confiscó su banco en La Habana, despojándolos de su propiedad familiar.
¿Qué esperan los cubano-estadounidenses para 2026?
Creen que podría ser el año del cambio de régimen en Cuba, impulsado por las amenazas de Trump.
¿Qué preocupa a los exiliados sobre el futuro?
Temen ser excluidos de los cambios, como ocurrió en Venezuela.
¿Qué es la Ley Helms-Burton?
Permite a los exiliados demandar empresas que trafiquen con propiedades confiscadas en Cuba.
¿Cómo podría afectar esto a las relaciones entre EE.UU. y Cuba?
El proceso de reclamaciones es complicado y podría influir en la normalización de relaciones económicas.
[Fuente: AP]





