70 años de la Marcha de las Mujeres: sudafricanas aún luchan por la libertad plena
En el 70° aniversario de la histórica Marcha de las Mujeres, muchas sudafricanas expresan que su lucha por la libertad continúa, enfrentando violencia de género y desigualdad económica.
JOHANNESBURGO — Este domingo, Sudáfrica recuerda el 70° aniversario de la Marcha de las Mujeres de 1956, un evento emblemático donde cerca de 20.000 mujeres de diversas razas se manifestaron en Pretoria contra las leyes del apartheid que limitaban la libertad de movimiento de las mujeres negras. Este acto de valentía se convirtió en un hito en la lucha contra el régimen de la minoría blanca.
Sin embargo, a siete décadas de aquel día histórico, muchas de estas mujeres afirman que su búsqueda de libertad aún no ha terminado. En la actualidad, enfrentan alarmantes tasas de violencia de género, pobreza y desigualdad. Un estudio de 2024 respaldado por ONU Mujeres reveló que más de una de cada tres sudafricanas ha sufrido violencia física o sexual a lo largo de su vida.
Una octogenaria recuerda la marcha
Ramnie Dinat, de 84 años, participó como adolescente en la marcha del 9 de agosto de 1956. Recordó cómo ayudó a su madre, Ama Naidoo, una activista del apartheid, a organizar a las mujeres para la manifestación. Dinat rememoró que ese día unidas marcharon mujeres negras, indias y blancas, desafiando las injusticias del sistema.
"Las mujeres negras se estaban organizando y las mujeres indias no podían quedarse calladas", comentó Dinat, añadiendo que en ese momento nadie imaginaba que "la historia recordaría ese día". "Éramos mujeres normales que creíamos que podíamos marcar la diferencia", apuntó.
Una cárcel convertida en museo
La antigua Cárcel de Mujeres, ubicada en una colina con vistas a Johannesburgo, fue fundamental en el sistema penitenciario del apartheid. Hoy, es un museo que simboliza el recorrido del país desde la opresión hacia la democracia. Muchas líderes de la marcha fueron encarceladas allí, separadas según su raza, reflejando la segregación impuesta por el apartheid.
"Fue diseñada para quebrar, humillar, deshumanizar", afirmó Nolubabalo Memese, directora de Servicios a Visitantes en Constitution Hill, el recinto que alberga el museo. Memese destacó que las mujeres negras detenidas no podían usar ropa interior ni contar con los productos sanitarios necesarios.
El museo no solo rinde homenaje a figuras como Winnie Madikizela-Mandela y Albertina Sisulu, íconos de la lucha contra el apartheid, sino también a las miles de mujeres anónimas cuyos sacrificios rara vez son reconocidos en la historia.
"Nuestra libertad se asienta sobre los hombros de ese tipo de mujeres que estuvieron en esta prisión", manifestó.
La campeona paralímpica de tenis en silla de ruedas, Kgothatso Montjane, también siente este legado. Montjane, de 40 años, es la primera mujer negra sudafricana en competir en los cuatro torneos principales de tenis. Ella considera que la lucha de las mujeres de hace 70 años ha "allanado el camino para nosotras".
La violencia contra las mujeres sigue siendo generalizada
Memese indicó que, aunque el apartheid terminó en 1994 y las sudafricanas ya no tienen restricciones de movimiento, la violencia de género sigue privándolas de su libertad. "Hay un monstruo diferente que nos impide disfrutar de la libertad de movimiento y de la participación económica. Y ese es la violencia de género. Eso es delincuencia", declaró.
Las Naciones Unidas han calificado las altas tasas de violencia contra mujeres y niñas en el país como una crisis y una "herida nacional".
La desigualdad económica perjudica a las sudafricanas
Datos del gobierno muestran que las mujeres tienen más probabilidades de estar desempleadas, asumir cargas de cuidado no remuneradas y estar subrepresentadas en posiciones de alta dirección. Montjane afirmó que las desigualdades estructurales también son evidentes en el deporte, donde las limitaciones financieras determinan quién puede competir a nivel élite.
"Las barreras que tuve que superar en un deporte como el tenis son simplemente una cuestión financiera", explicó. "No mienten cuando dicen que el tenis es un deporte de blancos, y realmente no encuentras a personas de color dominando este deporte".
Aun así, Montjane reconoce que las mujeres de 1956 sentaron las bases para las generaciones futuras. "Se sentaron las bases", concluyó.
Al derribar la antigua Cárcel de Mujeres del apartheid, algunos de sus ladrillos se utilizaron para construir el museo que la reemplaza, resonando en las palabras de Memese: "Estamos usando los ladrillos del pasado para construir nuestro futuro. Una vez que olvidamos el pasado, es muy fácil cometer los mismos errores".
Para Dinat, una de las pocas personas que recuerda la marcha de 1956, la lección no ha cambiado en 70 años: "Cada generación tiene sus propias luchas, y cada generación tiene que decidir si se levantará por lo que es correcto".
Lectura rápida
¿Qué conmemora Sudáfrica este año?
El 70° aniversario de la Marcha de las Mujeres de 1956, donde 20.000 mujeres protestaron contra el apartheid.
¿Quién es Ramnie Dinat?
Dinat es una de las participantes de la marcha que recuerda su experiencia y el impacto de la lucha por la libertad.
¿Cuál es la situación actual de las mujeres en Sudáfrica?
A pesar de los avances, enfrentan altas tasas de violencia de género y desigualdad económica.
¿Qué simboliza la antigua Cárcel de Mujeres?
Es un museo que recuerda la opresión y honra a las mujeres que lucharon contra el apartheid.
¿Cómo se siente Kgothatso Montjane respecto a la lucha de las mujeres de 1956?
La campeona paralímpica cree que su lucha ha allanado el camino para las mujeres actuales en el deporte.
[Fuente: AP]





