Descubren vida inesperada en el cuerpo de Ötzi, el hombre de hielo de 5.300 años
Más de 5.000 años después de su muerte, Ötzi el hombre de hielo sigue siendo un hogar para microorganismos. Investigadores separaron microbios de su vida de los que llegaron después, revelando su flora intestinal original.
Investigadores realizaron un hallazgo sorprendente al descubrir que el cuerpo de Ötzi, el famoso hombre de hielo, alberga una mezcla notable de microorganismos antiguos y modernos. A más de 5.000 años de su muerte, Ötzi no solo es un cadáver congelado, sino un verdadero catálogo microbiano que ha sobrevivido en el hielo. Los científicos lograron separar los microbios que vivieron en su cuerpo durante su vida de aquellos que llegaron tras su fallecimiento, revelando no solo su flora intestinal original, sino también levaduras que probablemente se han mantenido junto a él en el glaciar durante milenios.
El estudio, realizado por Eurac Research, se publicó en la revista Microbiome. Para llevar a cabo la investigación, los científicos utilizaron múltiples técnicas de muestreo que les permitieron identificar qué microorganismos habitaron en el cuerpo de Ötzi y cuáles pudieron colonizarlo durante su conservación moderna o mientras permaneció congelado en el glaciar.
El material genético recuperado de los tejidos internos del cuerpo incluyó bacterias que formaron parte de la flora intestinal original de Ötzi. Además, se realizó un descubrimiento inesperado: especies de levaduras adaptadas al frío que, se presume, provienen del glaciar y han permanecido en la momia hasta la actualidad. Estas levaduras podrían tener aplicaciones útiles en procesos industriales.
El análisis abarcó una amplia variedad de muestras, incluyendo hielo recolectado de la superficie de la momia, agua de deshielo del interior del cuerpo y material obtenido mediante numerosos hisopos. También se utilizaron datos previamente disponibles de tejidos intestinales y contenidos estomacales. Para identificar fuentes ambientales posibles, los científicos examinaron una muestra de suelo tomada del lugar de descubrimiento de Ötzi en 1991, que había permanecido congelada desde su recolección.
Los investigadores encontraron evidencia genética de la microbiota intestinal original de Ötzi tanto en su tracto intestinal como en los contenidos estomacales. Esta comunidad microbiana fue documentada por primera vez en un estudio de 2019 realizado por Eurac Research. La flora intestinal de Ötzi se asemeja estrechamente a la de poblaciones humanas tempranas, y muchas de estas bacterias son raras en personas de sociedades industrializadas modernas, lo que convierte a la momia en una ventana inusual hacia las comunidades microbianas que una vez habitaron el cuerpo humano.
Las levaduras recién identificadas provienen de muestras de piel, agua de deshielo dentro de la momia y muestras de contenido estomacal. Estos organismos altamente especializados están adaptados para sobrevivir en ambientes fríos. Las pruebas genéticas mostraron que las levaduras están relacionadas con cepas encontradas en lugares extremadamente fríos, incluyendo Antártida. Esta conexión apoya la idea de que se originaron en el glaciar y pudieron haber permanecido asociadas a Ötzi durante miles de años.
Los científicos detectaron tanto ADN muy degradado (antiguo) como ADN bien conservado (moderno). Esta combinación sugiere que los microorganismos no son simplemente restos biológicos del pasado distante, sino que continúan existiendo bajo las condiciones actuales de almacenamiento de la momia, que incluyen una temperatura de -6 grados Celsius y alta humedad. Algunos pueden estar sobreviviendo en un estado de dormancia.
El director del Instituto de Estudios de Momias en Eurac Research, Frank Maixner, explicó: "Vemos continuidad aquí: estas levaduras han acompañado a Ötzi en su largo viaje a través de los milenios". Maixner también afirmó que los resultados muestran que la momia no es un relicario estático, sino un sistema biológico dinámico.
Las técnicas de conservación anteriores pueden haber creado accidentalmente condiciones favorables para ciertos microorganismos. Tres de las cuatro especies de levaduras tienen la capacidad genética de descomponer fenol, una sustancia utilizada tras la recuperación de Ötzi para eliminar el crecimiento de hongos en la superficie de la momia. Las levaduras pudieron haber utilizado esta sustancia como fuente de alimento.
El microbioma de una momia es único porque se trata de microorganismos que tienen más de 5.000 años y, al mismo tiempo, de microbios modernos que han sido introducidos desde su descubrimiento, explicó el microbiólogo y autor principal Mohamed S. Sarhan.
El Museo de Arqueología del Tirol del Sur supervisa la conservación de la momia y monitorea continuamente su estado. La directora del museo, Elisabeth Vallazza, comentó: "Las condiciones de conservación de la momia son muy estables hoy en día; un monitoreo microbiológico cercano asegura que la momia no sufra daños. Pero se necesita más investigación y esfuerzos de conservación completos para preservarla por muchas más generaciones".
Aún no se comprende completamente cómo las momias glaciares se conservan durante períodos tan prolongados. El experto en conservación y coautor Marco Samadelli enfatizó: "Las condiciones bajo las cuales se preservan las momias glaciares no se comprenden completamente. Este estudio amplía nuestro conocimiento en este área".
La investigación podría contribuir a mejorar los métodos de conservación de Ötzi y otros restos antiguos, y también podría tener aplicaciones prácticas más allá de la arqueología. Los microorganismos adaptados al frío pueden funcionar a temperaturas que ralentizarían o detendrían a muchas otras especies, lo que podría apoyar procesos industriales que requieren menos energía, incluyendo la fermentación a bajas temperaturas.
Lectura rápida
¿Qué se descubrió en el cuerpo de Ötzi?
Se encontró una mezcla de microorganismos antiguos y modernos que han sobrevivido en el hielo durante más de 5.000 años.
¿Quién llevó a cabo la investigación?
La investigación fue realizada por Eurac Research.
¿Cuándo se realizó el hallazgo?
El hallazgo fue publicado el 7 de agosto de 2026.
¿Dónde se encuentra la momia de Ötzi?
La momia de Ötzi se conserva en el Museo de Arqueología del Tirol del Sur.
¿Por qué es importante el descubrimiento?
El descubrimiento proporciona información sobre la microbiota antigua y moderna, y podría tener aplicaciones en procesos industriales.





