El secreto enterrado bajo el Obelisco: el prócer que la Ciudad olvidó
Manuel Alberti fue el primer miembro de la Primera Junta en morir. Tras una violenta discusión política en el Cabildo, su tumba quedó perdida bajo el asfalto del monumento más icónico de Buenos Aires.
21/05/2026 | 08:19Redacción Cadena 3
Caminás por la Avenida 9 de Julio, mirás hacia arriba, contemplás el Obelisco y creés que ahí solo hay cemento e historia moderna. Te equivocás.
Debajo del símbolo máximo de la porteñidad se esconde un misterio sepultado por el progreso: los restos de Manuel Alberti, el único sacerdote de la Primera Junta de 1810.
Alberti no era un cura de oficina. Tenía su parroquia, San Nicolás de Bari, justo en la manzana donde hoy se levanta el monumento.
Desde allí intentó tejer un puente invisible pero crucial: el respaldo de la Iglesia Católica para una revolución que nacía tambaleante. Jugaba en una línea muy fina entre los moderados y los radicales.
Y en ese barro de la rosca política de 1810, se topó con pared. Su rival: el influyente deán cordobés Gregorio Funes.
Enero de 1811. El aire veraniego en el patio del Cabildo se cortaba con cuchillo.
La discusión entre ambos eclesiásticos sobre el rumbo de la independencia y la soberanía de las provincias se volvió feroz, acalorada, al límite.
/Inicio Código Embebido/
Un símbolo de independencia. El lado B de Belgrano: del reloj de oro robado a los dientes saqueados
Cinco secretos ocultos en el Convento de Santo Domingo revelan la insólita historia del creador de la bandera: pobreza extrema, un botín desaparecido y un insólito saqueo ministerial.
/Fin Código Embebido/
Horas después de ese violento cruce, el cuerpo de Alberti no aguantó más. Un infarto masivo lo fulminó. Se convirtió así en el primer miembro del gobierno patrio en fallecer.
Lo enterraron en su querida parroquia. Pero en la década de 1930, las piquetas del ensanche de la 9 de Julio y la apertura de la Diagonal Norte demolieron la iglesia.
En 1936 se inauguró el Obelisco. ¿La tumba de Alberti? Quedó ahí abajo, perdida para siempre bajo el asfalto de la avenida más ancha del mundo. Un prócer invisible sobre el que caminan millones de personas todos los días.
Lectura rápida
¿Qué misterio se esconde bajo el Obelisco? Los restos de Manuel Alberti, el único sacerdote de la Primera Junta de 1810.
¿Quién fue Manuel Alberti? Un sacerdote que apoyó la revolución de 1810 y fue el primer miembro del gobierno patrio en fallecer.
¿Cuándo falleció Alberti? En enero de 1811, tras un violento cruce de opiniones en el Cabildo.
¿Dónde fue enterrado Alberti? En su parroquia, San Nicolás de Bari, que fue demolida en la década de 1930.
¿Por qué es relevante su historia? Su tumba quedó bajo el asfalto de la Avenida 9 de Julio, simbolizando un prócer invisible.





