Bausili a los bancos: sean bancos
El presidente del Banco Central descartó un rescate para deudores morosos y entidades financieras. El mensaje fue claro: renegocien, asuman riesgos y no esperen plata pública.
19/05/2026 | 14:25Redacción Cadena 3
Santiago Bausili dejó una definición económica y política de peso: el Banco Central no intervendrá para rescatar a bancos ni a deudores morosos. En medio de una suba fuerte de la mora, especialmente en créditos personales, el titular de la autoridad monetaria sostuvo que el problema debe resolverse dentro del sistema financiero, sin subsidios, emisión ni auxilio estatal.
La frase podría resumirse así: sean bancos. O, dicho de otro modo, hagan el trabajo que les corresponde.
El planteo llega en un contexto delicado. La morosidad en préstamos bancarios y no bancarios, incluidas billeteras virtuales, alcanzó niveles máximos en 15 años dentro de un sistema que, además, venía de tener poco crédito. En los créditos personales, el segmento más golpeado, la mora trepó al 13,8%.
¿Hará algo el Banco Central? Bausili respondió que no. Según su diagnóstico, el pico de morosidad ya habría quedado atrás y el deterioro comienza a desacelerarse. Además, aseguró que los bancos están capitalizados para afrontar eventuales pérdidas y que, de hecho, ya comenzaron a prestar nuevamente.
El mensaje no fue sólo técnico. También fue una advertencia. En el Congreso existen varios proyectos que buscan distintas formas de alivio para deudores complicados, con condonaciones parciales, refinanciaciones o mecanismos de asistencia. Pero toda ayuda tiene un costo. Y alguien debe pagarlo.
Si el auxilio sale del Banco Central, se paga con emisión. Si lo hace el Estado, se paga con impuestos, deuda o reasignación de recursos. En cualquier caso, el riesgo es el mismo: que quienes no tomaron créditos terminen financiando a quienes no pudieron pagarlos, y que los bancos eviten asumir las consecuencias de sus propias decisiones comerciales.
Ahí aparece el punto central. Los bancos prestaron en un contexto de alta incertidumbre y, en muchos casos, aplicaron tasas muy elevadas ante el temor de una nueva disparada inflacionaria. Si ese pronóstico fue exagerado, ahora deberán corregirlo. No con plata pública, sino con renegociaciones, quitas de intereses, reestructuraciones o nuevas condiciones para evitar que esos créditos pasen directamente a incobrables.
Bausili les dijo, en los hechos, que no esperen una rueda de auxilio oficial. Si quieren recuperar parte de esos préstamos, deberán sentarse con sus clientes y ofrecer alternativas. Más aún cuando las tasas renegociadas, aun con bajas, pueden seguir siendo superiores a la inflación y permitirles conservar rentabilidad.
La definición también ordena responsabilidades. Los deudores deben hacerse cargo de las obligaciones que asumieron, pero los bancos también deben asumir el riesgo de haber prestado caro, rápido o con expectativas equivocadas. Eso es parte del negocio financiero: evaluar riesgo, administrar pérdidas y encontrar soluciones cuando el escenario cambia.
El Banco Central eligió no socializar el problema. Y, al hacerlo, les marcó la cancha a todos: ni rescate encubierto para los bancos ni subsidio generalizado para la mora. La salida, si existe, deberá estar en la negociación privada.
En tiempos en que cada crisis suele derivar en un pedido de salvataje, Bausili dejó una señal clara: el sistema financiero no puede ganar siempre y trasladar las pérdidas cuando se equivoca. Los bancos deberán hacer lo que tantas veces se les reclama que hagan: trabajar de bancos.





