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Cómo los divorcios están cambiando el mercado inmobiliario

Un informe advirtió que las separaciones multiplican hogares y presionan sobre monoambientes y dos ambientes, en un mercado marcado por alquileres altos.

19/05/2026 | 10:14Redacción Cadena 3

Perspectiva Nacional

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Cómo los divorcios están cambiando el mercado inmobiliario.

FOTO: Cómo los divorcios están cambiando el mercado inmobiliario.

  1. Audio. Cómo los divorcios están cambiando el mercado inmobiliario

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En la ciudad de Buenos Aires se registra actualmente cerca de un divorcio por cada dos matrimonios inscriptos, un dato que refleja un cambio profundo en la organización familiar y que también empieza a impactar de lleno en el mercado inmobiliario.

La transformación aparece en un informe de la Fundación Tejido Urbano, que analiza cómo las nuevas trayectorias familiares modifican la demanda habitacional. Según el estudio, donde antes había un hogar, tras una separación pueden surgir dos nuevas necesidades de vivienda, muchas veces resueltas a través del alquiler.

“En este sentido, el mercado habitacional no solo responde a variables económicas como ingresos o crédito, sino también a transformaciones en las trayectorias familiares”, señalaron desde la fundación.

El fenómeno se da en un contexto de fuerte crecimiento de los hogares unipersonales. Entre 2001 y 2022, año del último Censo nacional, pasaron de representar el 15% al 24,6% del total y crecieron 159% en términos absolutos. En paralelo, los hogares nucleares tradicionales, integrados por parejas con hijos, cayeron del 40,8% al 30,2%.

La suma de hogares unipersonales y monoparentales pasó del 30% a casi el 45% del total, lo que muestra una reorganización sostenida de las formas de convivencia en el país.

Dentro de ese proceso, las separaciones y divorcios aparecen como uno de los motores centrales. Según datos de la Encuesta Permanente de Hogares del tercer trimestre de 2023, en los principales aglomerados urbanos del país hay 1.846.485 personas divorciadas o separadas. De ese total, más de 1,4 millones son jefes de hogar.

La EPH agrupa en una misma categoría a divorciados y separados, por lo que los datos incluyen tanto a quienes formalizaron legalmente la ruptura como a quienes interrumpieron su unión sin trámite judicial.

El informe también destaca que más de uno de cada tres jefes de hogar divorciados vive solo. En números absolutos, son 558.710 personas. En esos casos, el alquiler aparece como la principal vía de reorganización habitacional, con una presión particular sobre las unidades chicas.

Tres de cada cuatro divorciados que alquilan y viven solos residen en viviendas pequeñas. “El estrés del mercado habitacional no solo es escasez de viviendas; también es multiplicación de hogares”, resume el estudio.

El cambio también pone en discusión una explicación tradicional del mercado inmobiliario: la idea de que el crecimiento de los monoambientes estaba impulsado principalmente por jóvenes que se independizaban. La emancipación juvenil se volvió cada vez más difícil por el deterioro de los ingresos, las dificultades para acceder al crédito hipotecario y la creciente dependencia de la ayuda familiar o la herencia para llegar a una propiedad.

En ese escenario, ganan protagonismo los adultos que deben reorganizar rápidamente su vida después de una separación. El resultado es una mayor cantidad de personas solas o familias monoparentales que deben asumir la jefatura de un nuevo hogar.

En la ciudad de Buenos Aires, tres de cada cuatro avisos de alquiler corresponden a unidades chicas de uno y dos ambientes, según un relevamiento del Indec basado en publicaciones de Argenprop del primer trimestre de 2026. Los monoambientes, incluso, aumentaron su participación respecto del año anterior.

Los precios publicados muestran la consolidación de ese segmento: un monoambiente promedio cuesta $538.595 mensuales en CABA, mientras que un departamento de dos ambientes alcanza los $721.267, entre unidades usadas y nuevas.

Por barrio, los monoambientes más caros se ubican en Núñez, con un promedio mensual de $606.000, seguido por Palermo, con $588.760, y Belgrano, con $582.160. En el otro extremo, Constitución registra un valor promedio de $442.610 y Liniers, de $466.404.

La oferta de unidades chicas tampoco es casual. Durante años, los desarrolladores apostaron a construir departamentos mínimos por su menor ticket de entrada, rápida comercialización y atractivo para pequeños inversores, incluso con la posibilidad de destinarlos a alquiler temporario.

Sin embargo, ese modelo empieza a mostrar señales de agotamiento. Según datos compartidos por desarrolladores, el 80% de los cuatro millones de metros cuadrados en construcción en la ciudad de Buenos Aires corresponde a obras pequeñas, cuyos responsables no previeron la fuerte suba de costos reales.

“Antes, a los que entraban a la inversión sin conocer les iba bien porque los números estaban holgados. Eso hoy ya no está”, sostuvo Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos.

El aumento del costo de construcción, por encima del 120% en dos años, y la caída de los márgenes obligan a replantear la lógica del negocio. “Ya no más el que hace ratoneras”, resumió un desarrollador sobre el cambio de paradigma que atraviesa el sector.

El informe de Tejido Urbano también identifica dos momentos de la vida en los que se concentran las rupturas de pareja. El primero ocurre cerca de los 30 años, cuando aparecen tensiones vinculadas a la convivencia, el trabajo y la organización económica. En esas generaciones, la formación del hogar suele realizarse directamente a través del mercado de alquiler.

El segundo momento aparece después de los 50 años, muchas veces asociado a la etapa posterior a la crianza de los hijos o a la reconfiguración del proyecto familiar.

En ambos casos, el impacto habitacional es similar: la ruptura genera nuevos hogares que necesitan resolver vivienda en poco tiempo. Por eso, el alquiler se convierte en una pieza central para entender cómo las transformaciones familiares también reconfiguran la demanda urbana.

Lectura rápida

¿Qué se registra en Buenos Aires en relación a los matrimonios? Se registra cerca de un divorcio por cada dos matrimonios inscriptos.

¿Quién elaboró el informe que analiza la demanda habitacional? El informe fue elaborado por la Fundación Tejido Urbano.

¿Cuándo se produjo un fuerte crecimiento de hogares unipersonales? Entre 2001 y 2022, según el último censo nacional.

¿Dónde se ubican los monoambientes más caros en Buenos Aires? En Núñez, seguido por Palermo y Belgrano.

¿Por qué el alquiler se vuelve central en la demanda habitacional? Porque las rupturas generan nuevos hogares que necesitan resolver vivienda rápidamente.

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