Siempre nos faltan 5 para el peso
28/09/2022 | 11:53Redacción Cadena 3
Septiembre es el mes que menos feriados contempla. De hecho, no los prevé. Es el único que no tiene feriados nacionales en un calendario plagado de muchas fechas que no les importan a nadie pero que algunos -sólo algunos- aprovechan para tomarse el palo.
Sin embargo, no es así. Este viernes, en la ciudad de Córdoba, se celebra el día de San Jerónimo. Los privilegiados son siempre los mismos: los empleados públicos. A excepción de quienes cumplen guardias mínimas en servicios esenciales, son vacaciones para los municipales, los provinciales que trabajan en la capital y la UNC también hay asueto administrativo. Lo mismo en los bancos. Son los privilegiados de siempre: el resto del mundo intentará girar como siempre, porque si no trabaja, se muere. No hay pagadores de impuestos que mantengan a quienes trabajan en el sector privado. Al contrario: los privados tienen que trabajar sí o sí porque, si no, ¿con qué vamos a pagar la fiesta del empleo público?
Las víctimas también son las de siempre. Las más notorias son los estudiantes de todos los niveles. Septiembre pintaba para ser el mes en que los estudiantes iban a poder tener por primera vez en el año, 20 días seguidos de clase sin interrupciones, gracias a que el Ministerio de Educación se puso firme y decidió que el día del estudiante fuera normal y porque el día del maestro cayó domingo. Un verdadero milagro.
Pero no pudo ser. Entramos al mes mordiendo un paro docente el 31 de agosto, y el viernes 2 fue el feriado declarado por Alberto Fernández por el atentado contra Cristina Fernández.
Ahora toca una patronal que tenía algún sentido cuando vivíamos en un estado confesional que supuestamente ya no existe. Y que encima se superpone: Córdoba ya pierde otro día de actividad plena el 6 de Julio, el día que se fundó. Es como lo que pasa a nivel nacional, donde Argentina es uno de los pocos países que tira la casa por la ventana dos veces al año y no una para festejar su formación como Nación: el 25 de Mayo y el 9 de Julio.
¿Cuál es el sentido de perder tiempo de estudio y de supuesto trabajo para celebrar dos veces lo mismo? En algún momento tendríamos que discutirlo, al menos para dejar de engañar a los estudiantes y para que el empleo público regrese de Narnia. Mientras tanto, septiembre, que pintaba bien, no pintó. Otra vez, nos faltó 5 pesos para el peso.




