Por qué dormir de más puede ser tan dañino como el insomnio
Mucho se habla del déficit de sueño, pero los especialistas advierten que exceder las nueve horas diarias eleva un 34% el riesgo de mortalidad y esconde enfermedades subyacentes.
09/04/2026 | 11:52Redacción Cadena 3
En una sociedad que corre tras el reloj, el "deber ser" del descanso parece una meta inalcanzable.
Sin embargo, mientras la mayoría de los adultos lucha por arañar unas horas de sueño entre la jornada laboral y las preocupaciones diarias, existe un grupo que se sitúa en el extremo opuesto: los que duermen de más. Y contra lo que dicta el sentido común, descansar en exceso no es sinónimo de salud; de hecho, puede ser una señal de alerta.
La escala del descanso: ¿cuánto es "normal"?
La necesidad de sueño no es un valor fijo, sino que evoluciona con la biología humana. Los rangos recomendados varían drásticamente según la edad:
Bebés (4 a 12 meses): 12 a 16 horas.
Niños (6 a 12 años): 9 a 12 horas.
Adolescentes (13 a 18 años): 8 a 10 horas.
Adultos (18 a 64 años): 7 a 9 horas.
Adultos mayores (65+): 7 a 8 horas.
El riesgo de la hipersomnia
Para un adulto, superar sistemáticamente la barrera de las 9 horas diarias no es un lujo, sino un riesgo. Las investigaciones indican que el exceso de sueño está vinculado a una mayor incidencia de depresión, dolor crónico, aumento de peso y trastornos metabólicos.
Lo más impactante es el dato sobre la longevidad: el riesgo de mortalidad aumenta hasta un 34% en comparación con quienes mantienen el rango saludable de 7 a 8 horas. No se trata solo de la cantidad, sino de lo que ese exceso representa. Muchas veces, dormir demasiado es una consecuencia de enfermedades subyacentes —como la hipersomnia idiopática o trastornos del ánimo— y no la causa directa del problema.
Reloj biológico vs. Realidad
El debate sobre el sueño también deja al descubierto los hábitos sociales. Muchos trabajadores se ven obligados a dormir apenas 4 o 5 horas, generando un déficit crónico que el cuerpo intenta "cobrar" el fin de semana. Sin embargo, el hábito es un juez implacable: quienes madrugan por años suelen despertar a la misma hora aunque no tengan obligaciones, víctimas de un reloj interno ya "trastornado" por la rutina.
"Uno puede dormir las horas necesarias, pero eso no significa que descanse", advierten, señalando que el estrés, las preocupaciones y hasta el uso del televisor como "chupete electrónico" afectan la calidad del sueño.
Conclusión: escuchar al cuerpo
Si usted es de los que "cabecea" apenas se sienta o, por el contrario, necesita medicación para mantenerse despierto durante el día, la recomendación es clara: acudir al médico. Ni el insomnio ni la "marmota" crónica son estados naturales. En el equilibrio del descanso, como en tantos otros aspectos de la vida, la confianza en los valores promedio es la base de una buen salud.
Lectura rápida
¿Qué es el "deber ser" del descanso? Es la meta de conseguir un descanso adecuado en una sociedad apresurada.
¿Quiénes duermen de más? Un grupo de personas que, a diferencia de la mayoría, supera las horas de sueño recomendadas.
¿Cuándo se considera que se duerme en exceso? Cuando un adulto supera las 9 horas diarias de sueño de manera sistemática.
¿Dónde se encuentra el riesgo asociado al exceso de sueño? Está vinculado a problemas de salud como depresión, dolor crónico y trastornos metabólicos.
¿Por qué es importante escuchar al cuerpo? Porque tanto el insomnio como la hipersomnia no son estados naturales y pueden requerir atención médica.





