Lluvia química invisible afecta al planeta: un nuevo desafío ambiental
Un estudio de la Universidad de Lancaster reveló que un contaminante conocido como ácido trifluoroacético está cayendo del aire a la Tierra, afectando aguas y suelos en todo el mundo, incluso en el Ártico.
06/02/2026 | 05:58Redacción Cadena 3
Un reciente estudio de la Universidad de Lancaster advirtió sobre la caída de un contaminante químico conocido como ácido trifluoroacético (TFA), que se está depositando en el agua, la tierra y el hielo de nuestro planeta. Este fenómeno ocurre a pesar de que se han eliminado algunas sustancias químicas dañinas para la capa de ozono, como los clorofluorocarbonos (CFC). La investigación estima que entre 2000 y 2022, aproximadamente 335,500 toneladas de TFA han caído a la superficie terrestre.
Contaminación en aumento
El estudio indicó que el problema no está cerca de alcanzar su punto máximo. Muchos de los químicos que reemplazaron a los CFC tienen una vida útil prolongada en la atmósfera, lo que permite que el TFA continúe ingresando al medio ambiente mucho después de que se hayan emitido las sustancias originales. Se prevé que la producción anual de TFA alcance su punto más alto entre 2025 y 2100.
Los resultados fueron publicados en la revista Geophysical Research Letters y se basaron en modelos de transporte químico que simulan cómo los químicos se distribuyen y se asientan en la atmósfera.
Formación del TFA
Los investigadores analizaron cómo se forma el TFA cuando ciertos gases se descomponen en el aire, como los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) y los hidrofluorocarbonos (HFC), que se utilizan comúnmente en sistemas de refrigeración y anestesia. Aunque estos compuestos, conocidos como gases F, están siendo eliminados gradualmente, su concentración en la atmósfera sigue en aumento.
El TFA pertenece a una amplia familia de sustancias conocidas como perfluoroalquil y polifluoroalquil (PFAS), que son apodadas como químicos "para siempre" debido a su resistencia a la descomposición natural.
Impactos ambientales y en la salud
Los científicos continúan investigando los efectos potenciales del TFA. La Agencia Europea de Sustancias Químicas lo considera perjudicial para la vida acuática. Además, se ha detectado en sangre y orina humanas, y se ha propuesto clasificarlo como potencialmente tóxico para la reproducción humana.
Aunque algunos organismos reguladores afirman que los niveles actuales de TFA en el medio ambiente están por debajo de los umbrales que podrían dañar a las personas, existe una creciente preocupación por su acumulación constante y potencialmente irreversible, lo que ha llevado a llamar a considerar al TFA como una amenaza global.
La investigadora principal, Lucy Hart, destacó que "nuestro estudio muestra que los reemplazos de CFC son probablemente la fuente atmosférica dominante de TFA, lo que resalta los riesgos más amplios que deben considerarse al regular la sustitución de químicos dañinos como los CFC".
Validación de resultados
Los investigadores compararon sus estimaciones de formación y deposición de TFA con mediciones reales, incluidas muestras de agua de lluvia y núcleos de hielo del Ártico. Utilizaron datos de una red de monitoreo global para alimentar su modelo, que también incorporó patrones climáticos para mostrar cómo el TFA se mueve y se asienta.
Alcance global del TFA
Los resultados mostraron que casi todo el TFA detectado en el Ártico proviene de los químicos de reemplazo de CFC, evidenciando cómo la contaminación por TFA se distribuye a nivel mundial. Hart afirmó que "los reemplazos de CFC tienen largas vidas y pueden ser transportados en la atmósfera hasta regiones remotas como el Ártico".
Incertidumbre futura
El estudio también identificó fuentes adicionales de preocupación, como el HFO-1234yf, que se utiliza en sistemas de aire acondicionado de automóviles y que podría convertirse en una importante fuente de TFA en el futuro.
Los investigadores hicieron un llamado a la necesidad de abordar la contaminación ambiental por TFA, ya que es extensa, altamente persistente y sus niveles están en aumento. "Se requiere un esfuerzo internacional concertado, incluyendo un monitoreo más extenso del TFA en el Reino Unido y en otros lugares", concluyó Ryan Hossaini, coautor del estudio.
Lectura rápida
¿Qué contaminante se está estudiando?
El ácido trifluoroacético (TFA) es el contaminante en cuestión, que proviene de la descomposición de ciertos gases.
¿Quién realizó el estudio?
Investigadores de la Universidad de Lancaster llevaron a cabo el estudio sobre el TFA.
¿Cuándo se publicó el estudio?
Los hallazgos fueron publicados el 6 de febrero de 2026.
¿Dónde se detecta el TFA?
El TFA se ha encontrado en agua, tierra y hielo, incluso en regiones remotas como el Ártico.
¿Por qué es preocupante el TFA?
El TFA es un químico persistente que puede tener efectos perjudiciales en la salud y el medio ambiente.





