Estudio del CONICET revela que luz y sonido pueden regenerar neuronas en cerebros envejecidos
Científicos del CONICET demostraron que la combinación de luz y sonido intermitentes promueve la creación de nuevas neuronas en el hipocampo de ratones envejecidos, lo que podría tener implicaciones en el tratamiento del Alzheimer.
09/01/2026 | 10:36Redacción Cadena 3
Un reciente estudio liderado por científicos del CONICET ha demostrado que la estimulación multisensorial, mediante pulsos de luz y sonido intermitentes, puede fortalecer los circuitos del hipocampo, una región del cerebro crucial para la formación de nuevas memorias. Este hallazgo es especialmente relevante en el contexto de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, donde el deterioro cognitivo es una de las principales preocupaciones.
La investigación, realizada en ratones, reveló que esta intervención no solo promueve la producción de nuevas neuronas en el hipocampo, sino que también mejora su desarrollo. Según Mariela Trinchero, investigadora del CONICET y autora principal del estudio, las nuevas neuronas presentaron un crecimiento más avanzado en comparación con las de un grupo de control, formando dendritas y axones más complejos, lo que sugiere una mayor eficacia en las conexiones neuronales.
Un aspecto clave del estudio fue la combinación de luz y sonido. Trinchero destacó que cuando los estímulos se aplicaron por separado, los efectos fueron limitados. La estimulación multisensorial sincronizada mostró una sinergia que potenció tanto la estructura como la función de las neuronas. Sin embargo, los investigadores aún deben esclarecer por qué esta combinación resulta más efectiva que la aplicación de cada estímulo por separado.
Fortaleciendo los circuitos neuronales
El cerebro humano presenta distintos ritmos eléctricos que coordinan la actividad neuronal. La frecuencia gamma, que oscila entre 30 y 100 Hz, está asociada con funciones cognitivas como la memoria y el aprendizaje, y se debilita con la edad, contribuyendo al deterioro neuronal. En pacientes con Alzheimer, estas oscilaciones gamma se ven afectadas, lo que ha llevado a investigaciones sobre la estimulación con luz intermitente a 40 Hz como un posible tratamiento.
Desde 2016, estudios han demostrado que la luz parpadeante a esta frecuencia puede reducir la carga de placas amiloides en ratones, un marcador clave del Alzheimer. Sin embargo, los mecanismos detrás de estos beneficios aún no se comprenden completamente. En este contexto, el equipo del CONICET expuso a ratones envejecidos a luz LED intermitente y sonidos de alta frecuencia, analizando posteriormente el hipocampo, que es la única región del cerebro capaz de generar neuronas a lo largo de la vida.
El estudio identificó que los efectos de la estimulación audiovisual dependen de señales que promueven el crecimiento neuronal, especialmente la activación de un receptor conocido como TrkB, fundamental para la plasticidad neuronal. Este hallazgo proporciona una comprensión más profunda de cómo la estimulación gamma actúa a nivel celular y sobre los circuitos cerebrales.
Los resultados de esta investigación son prometedores, ya que podrían sentar las bases para el desarrollo de intervenciones de bajo costo que aborden el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento y a enfermedades neurodegenerativas. Alejandro Schinder, otro de los investigadores, enfatizó la importancia de comprender los mecanismos fundamentales del cerebro envejecido como una inversión a largo plazo para generar estrategias que promuevan un envejecimiento saludable y prevengan o traten enfermedades neurodegenerativas.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos del CONICET?
Demostraron que la estimulación con luz y sonido intermitentes promueve la creación de nuevas neuronas en cerebros envejecidos.
¿Quiénes lideraron el estudio?
Los investigadores Alejandro Schinder y Emilio Kropff del CONICET.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 9 de enero de 2026.
¿Dónde se realizó la investigación?
En el Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Buenos Aires (IIBBA, CONICET-FIL).
¿Por qué es importante este hallazgo?
Podría tener implicaciones en el tratamiento del Alzheimer y en la mejora de funciones cognitivas en personas mayores.





