Descubren nuevo rol de proteína en células de grasa que cambia la ciencia de la obesidad
Un hallazgo de la Université de Toulouse muestra que la proteína HSL, conocida por liberar grasa, también regula la salud de las células adiposas desde su núcleo, desafiando creencias previas.
10/05/2026 | 01:22Redacción Cadena 3
Un equipo de investigadores de la Université de Toulouse realizó un descubrimiento que podría transformar la forma en que se comprende la obesidad y las enfermedades metabólicas. La proteína conocida como lipasa sensible a hormonas (HSL), que se pensaba que solo liberaba grasa almacenada para proporcionar energía al organismo, desempeña un segundo papel crucial dentro del núcleo de las células de grasa, ayudando a mantener su salud y equilibrio.
Este hallazgo, publicado en la revista Cell Metabolism, reveló que las personas y los ratones que carecen de esta proteína no se vuelven obesos como se esperaba, sino que, en cambio, experimentan una pérdida de tejido graso en una condición peligrosa llamada lipodistrofia.
Durante décadas, se consideró que las células de grasa, o adipocitos, eran meros depósitos de calorías. Sin embargo, este estudio demostró que son células altamente activas que regulan todo el sistema energético del cuerpo. En el interior de los adipocitos, la grasa se almacena en estructuras llamadas gotitas lipídicas, y cuando el cuerpo necesita energía, hormonas como la adrenalina activan la liberación de esa energía almacenada. La HSL juega un papel central en este proceso al descomponer los triglicéridos en ácidos grasos utilizables por otros órganos.
A pesar de que se asumió que la eliminación de HSL impediría la descomposición de la grasa y llevaría a la obesidad, los estudios en ratones y personas con mutaciones en el gen de HSL mostraron el efecto opuesto: desarrollaron lipodistrofia, una condición en la que el cuerpo pierde tejido graso saludable.
Los investigadores, liderados por Dominique Langin, se propusieron entender por qué la falta de HSL causaba la degradación del tejido graso en lugar de su acumulación. Descubrieron que HSL se encontraba en un lugar inesperado dentro de los adipocitos: el núcleo, que actúa como el centro de control de la célula. En el núcleo, HSL se asocia con otras proteínas y participa en un programa que mantiene una cantidad óptima de tejido adiposo y mantiene saludables a los adipocitos.
Los hallazgos sugieren que la calidad y la función de las células de grasa pueden ser tan importantes como la cantidad de grasa que el cuerpo posee. La investigación también destacó que la HSL dentro del núcleo regula sistemas celulares importantes, incluyendo la actividad mitocondrial y la matriz extracelular, que proporciona soporte estructural a los tejidos.
Este descubrimiento no solo ayudó a explicar por qué la deficiencia total de HSL causa lipodistrofia en lugar de obesidad, sino que también podría ofrecer nuevas perspectivas sobre por qué algunos tratamientos para la obesidad tienen éxito mientras que otros fracasan. Muchos tratamientos actuales se centran en reducir la masa grasa, pero este estudio sugiere que preservar la función saludable del tejido graso podría ser igualmente crucial.
La investigación se produce en un momento en que las tasas de obesidad continúan aumentando en todo el mundo, con miles de millones de personas ahora clasificadas como sobrepeso u obesas, lo que incrementa el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas y otros problemas de salud. Los científicos esperan que comprender cómo proteínas como la HSL regulan la salud de las células de grasa conduzca a terapias más específicas para las enfermedades metabólicas.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos?
Descubrieron que la proteína HSL regula la salud de las células de grasa desde el núcleo, además de liberar grasa.
¿Quién lideró la investigación?
La investigación fue liderada por Dominique Langin de la Université de Toulouse.
¿Cuándo se publicó el estudio?
El estudio fue publicado el 8 de mayo de 2026 en la revista Cell Metabolism.
¿Dónde se realizó la investigación?
La investigación se llevó a cabo en la Université de Toulouse, Francia.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Este descubrimiento podría cambiar la forma en que se abordan los tratamientos para la obesidad, enfocándose en la salud de las células de grasa.





