Científicas de Córdoba crearon un sensor portátil para detectar arsénico en agua
El dispositivo, creado por investigadoras de la UNC y el CONICET junto al INTI, permite analizar una gota de agua en el lugar y podría convertirse en una herramienta clave para municipios, zonas rurales y desarrollos inmobiliarios.
19/05/2026 | 16:57Redacción Cadena 3
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Viva la Radio
En un contexto complejo para el sistema científico argentino, investigadoras de la Universidad Nacional de Córdoba presentaron un innovador sensor portátil capaz de detectar arsénico en aguas subterráneas de manera rápida, económica y precisa.
El desarrollo fue impulsado desde la Facultad de Ciencias Químicas de la UNC, el Instituto de Investigación y Desarrollo en Ingeniería de Procesos y Química Aplicada (IPQA-CONICET) y contó con colaboración del INTI.
El proyecto fue presentado por el doctor Santiago Palma, de la Secretaría de Innovación y Vinculación Tecnológica de la UNC, junto a las investigadoras Marcela Rodríguez y María Dolores Rubianes, quienes explicaron el funcionamiento de este dispositivo de reducido tamaño, similar a un chip electrónico, capaz de analizar una muestra mínima de agua en apenas tres minutos.
“El sensor reconoce específicamente el arsénico gracias a una modificación química que constituye justamente el secreto industrial de la patente que estamos tramitando”, explicó Rodríguez.
El dispositivo requiere solamente una gota de agua, unos 50 microlitros, para realizar la medición directamente en el sitio donde se sospecha contaminación.
Rubianes detalló que el objetivo es facilitar el monitoreo en napas profundas, especialmente en zonas rurales donde el acceso al agua segura representa un problema sanitario y social.
“El agua contiene muchos componentes, pero la modificación que realizamos permite detectar selectivamente la señal del arsénico”, señaló.
La investigadora remarcó además los riesgos del consumo crónico de agua contaminada con este elemento químico. Según explicó, niveles superiores a los establecidos por la Organización Mundial de la Salud pueden provocar enfermedades graves como cáncer, afecciones renales, cardiovasculares y trastornos neurológicos en niños expuestos durante la gestación.
Hasta ahora, los métodos tradicionales requerían trasladar grandes volúmenes de agua a laboratorios especializados, utilizar equipamiento costoso y esperar largos períodos para obtener resultados. El nuevo sensor busca simplificar ese proceso y reducir significativamente los costos de análisis.
La tecnología también podría resultar clave para municipios, productores agropecuarios y desarrolladores inmobiliarios que necesiten determinar rápidamente si el agua subterránea es apta para consumo humano, riego o uso ganadero.
“El arsénico es un peligro invisible y latente”, advirtió Rubianes, quien además destacó que este contaminante puede acumularse en animales y cultivos, ingresando luego a la cadena alimentaria humana.
Desde la UNC señalaron que el desarrollo ya recibió un reconocimiento en el programa UNC Innova y que actualmente se evalúan dos caminos: avanzar hacia la comercialización del sensor como kit portátil o implementar un servicio de análisis desde la universidad para organismos públicos y privados.

Palma indicó que una primera etapa estaría orientada a municipios, entidades sanitarias y productores rurales. “La idea es que quienes necesiten conocer rápidamente el nivel de arsénico en el agua puedan recurrir a la universidad para obtener el servicio”, explicó.
Las investigadoras también destacaron que el sensor fue validado con muestras de agua de localidades cordobesas como General Deheza y Recreo, obteniendo resultados coincidentes con los análisis oficiales existentes.
Finalmente, Rodríguez recordó que el desarrollo forma parte de la tesis doctoral de Diana Reartes y representa años de trabajo científico sostenido. “Esta última etapa fue la exitosa y es la que hoy podemos dar a conocer”, concluyó.
Entrevista de "Viva la Radio"
Lectura rápida
¿Qué se presentó? Un sensor portátil capaz de detectar arsénico en aguas subterráneas de manera rápida, económica y precisa.
¿Quiénes desarrollaron el sensor? Investigadoras de la Universidad Nacional de Córdoba, en colaboración con IPQA-CONICET y el INTI.
¿Cuándo fue presentada la innovación? Recientemente, en un contexto complejo para el sistema científico argentino.
¿Dónde se validó el sensor? En localidades cordobesas como General Deheza y Recreo.
¿Por qué es importante este desarrollo? Facilita el monitoreo de arsénico en agua, un problema sanitario y social en zonas rurales.







