El síndrome antifosfolipídico en la demanda de un salteño contra AstraZeneca y el Estado
Emanuel Ocaña estuvo internado en el Hospital Italiano y fue diagnosticado con síndrome antifosfolipídico. Presentó la documentación en la demanda por $191 millones contra la farmacéutica y el Estado.
Buenos Aires, 10 agosto (NA) – El síndrome antifosfolipídico se convierte en el eje de la demanda por daños y perjuicios interpuesta por Emanuel Alejandro Ocaña Francia contra AstraZeneca y el Estado nacional, donde el salteño reclama más de $191 millones debido a problemas de salud que atribuye a la vacunación contra el Covid-19.
El diagnóstico no se basa únicamente en el relato de la demanda.
Una constancia del Hospital Italiano de Buenos Aires, fechada el 29 de noviembre de 2023, señala que Ocaña había sido internado desde el 22 de ese mes y se encontraba en la Unidad de Terapia Intermedia de Adultos con diagnóstico de síndrome antifosfolipídico.
La documentación médica presentada también indica la presencia de plaquetopenia, alteraciones en la función renal, lesiones cerebrales y antecedentes de crisis convulsivas.
La demanda argumenta que estas patologías están causalmente relacionadas con las dos dosis de AstraZeneca que Ocaña recibió durante 2021, cuestión que deberá ser determinada a través de las pruebas solicitadas en el proceso judicial.
El síndrome antifosfolipídico es un trastorno autoinmune vinculado a la presencia de ciertos anticuerpos y un incremento en el riesgo de formación de coágulos sanguíneos. Clínicamente, puede provocar trombosis en arterias o venas y complicaciones en diversos órganos.
El caso de Ocaña cobra especial importancia debido a sus antecedentes de lesiones cerebrales de origen vascular y otros problemas documentados en sucesivas consultas e internaciones.
Qué encontraron los estudios
La historia médica presentada ante la Justicia permite reconstruir parte de su trayectoria.
En octubre de 2022, Ocaña fue admitido en el Hospital San Bernardo de Salta tras sufrir crisis convulsivas.
La documentación de esa internación registró múltiples episodios convulsivos tonicoclónicos generalizados y un diagnóstico reciente de hipertensión arterial severa.
Los análisis realizados mostraron también un deterioro leve de la función renal y plaquetopenia.
Una resonancia cerebral del 14 de octubre de 2022 evidenció pequeñas lesiones interpretadas como isquémicas subagudas y lesiones cavitadas lineales en ambos hemisferios cerebelosos.
El estudio cardiovascular realizado durante esa internación indicó hallazgos sugestivos de cardiopatía infiltrativa e hipertrofia concéntrica severa del ventrículo izquierdo.
El cuadro fue estudiado en profundidad al año siguiente.
El 22 de noviembre de 2023, Ocaña ingresó nuevamente al Hospital Italiano para someterse a estudios y evaluar alternativas terapéuticas.
La resonancia cerebral realizada en ese periodo reveló lesiones de aspecto vascular secuelar en los hemisferios cerebelosos, múltiples microhemorragias secuelares y signos de atrofia parietal y frontal bilateral, según la documentación presentada en la demanda.
La demanda indica que, posteriormente, Ocaña continuó bajo seguimiento en nefrología, neurología y reumatología debido a plaquetopenia, alteraciones de la función renal, proteinuria y crisis epilépticas asociadas a lesiones isquémicas.
Las secuelas
El expediente incluye un Certificado Único de Discapacidad emitido en enero de 2024.
Este documento detalla condiciones de salud como secuelas de enfermedad cerebrovascular, anormalidades de la marcha y de la movilidad y hemiplejía.
La demanda también menciona dificultades cognitivas, problemas de memoria y concentración, alteraciones en los movimientos finos y problemas de movilidad que, según el demandante, le impiden retomar su actividad laboral.
Ocaña, quien trabajaba como gasista matriculado, sostiene que ha quedado incapacitado para continuar desempeñando esa actividad.
La diferencia entre diagnóstico y causalidad
La existencia del síndrome antifosfolipídico documentado médicamente y la determinación de su causa son dos cuestiones distintas.
Ocaña sostiene que su enfermedad se desarrolló como consecuencia de las aplicaciones de AstraZeneca y ha presentado documentación médica para intentar demostrar esa relación.
La demanda incluye, entre otros elementos, un certificado médico de agosto de 2024 presentado como diagnóstico con "nexo causal" y un registro ESAVI, que se refiere a un Evento Supuestamente Atribuible a la Vacunación o Inmunización.
No obstante, la relación causal definitiva deberá ser establecida durante el proceso judicial.
Por ello, la parte demandante solicitó una pericia médica oficial que determine si Ocaña efectivamente padece las patologías mencionadas en la demanda, cuáles son sus secuelas y si existe relación causal entre esos diagnósticos y la vacuna AstraZeneca.
La respuesta pericial a esta cuestión será un elemento central en la resolución de la demanda contra la farmacéutica y el Estado nacional.
Lectura rápida
¿Qué es el síndrome antifosfolipídico?
Es un trastorno autoinmune asociado a la presencia de anticuerpos y un mayor riesgo de coágulos sanguíneos.
¿Quién es Emanuel Ocaña?
Un salteño que demanda a AstraZeneca y al Estado por daños y perjuicios tras ser diagnosticado con síndrome antifosfolipídico.
¿Cuánto reclama Ocaña?
Más de $191 millones en su demanda por problemas de salud relacionados con la vacunación.
¿Qué hallazgos médicos se reportaron?
Ocaña presenta plaquetopenia, alteraciones renales y lesiones cerebrales tras diversas internaciones.
¿Qué se busca en la demanda?
Establecer la relación causal entre el síndrome antifosfolipídico y las dosis de AstraZeneca recibidas por Ocaña.
[Fuente: Noticias Argentinas]





