Descubre la tarta mousse de matcha: fácil, sin horno y deliciosa
Aprende a preparar una exquisita tarta mousse de matcha, ideal para aprovechar ese té verde en polvo que tienes en casa. Sin horno y lista en solo 1 hora, ¡no te la pierdas!
08/02/2026 | 03:11Redacción Cadena 3
Hoy se presentó una receta ideal para los amantes del té matcha: una tarta mousse de matcha, perfecta para utilizar ese polvo de té verde que muchos tienen en casa sin saber cómo aprovecharlo. Esta opción, además de ser fácil de hacer, no requiere horno, lo que la convierte en una alternativa muy accesible.
Para quienes no están familiarizados, el matcha es un tipo de té verde en polvo que proviene de Japón y que, más allá de su uso en bebidas, también ha encontrado su lugar en la repostería. La combinación del chocolate blanco y el matcha es particularmente exitosa, creando un postre que enamora a muchos, incluso a aquellos que no disfrutan de su sabor en infusiones.
La receta está diseñada para una unidad de tarta y los ingredientes necesarios son:
Galletas tipo María: 100 g para la base
Mantequilla: 50 g para la base
Nata líquida: 200 g para la primera capa
Yogur griego: 80 g para la primera capa
Azúcar: 50 g para la primera capa
Leche: 105 g para la primera capa
Té matcha: 15 g para la primera capa
Gelatina en polvo: 6 g para la primera capa
Agua: 30 ml para la primera capa
Chocolate blanco: 120 g para la segunda capa
Azúcar: 200 g para la segunda capa
Gelatina en polvo: 80 g para la segunda capa
Agua: 5 g para la segunda capa
La dificultad de la receta es media y se estima un tiempo total de 1 hora, más un reposo de 4 horas.
Para comenzar, se trituraron 100 gramos de galleta María hasta obtener una textura similar a arena fina. Esta mezcla se combinó con 50 gramos de mantequilla derretida y se trasladó a un molde desmontable de 17 cm, presionando firmemente para asegurar que la base no se desmorone al cortarla. Se dejó reposar en la nevera por al menos una hora.
Mientras tanto, se preparó la primera capa, la mousse de chocolate blanco. Se disolvieron 5 gramos de gelatina en 25 ml de agua y se reservó. Luego, se montaron 200 gramos de nata fría con 15 gramos de azúcar hasta que se obtuvieron marcas suaves. Esta mezcla se tapó y se guardó en la nevera junto a la base de galleta.
En un cazo, se calentaron 80 gramos de leche a fuego bajo y se incorporaron 120 gramos de chocolate blanco troceado, removiendo hasta que se integró completamente. Una vez templado, se añadió la gelatina disuelta. Luego, se combinó esta mezcla con la nata montada, utilizando movimientos suaves y envolventes.
Se retiró la base de la nevera y se vertió la mezcla de chocolate blanco, asegurando que la superficie quedara nivelada. Se cubrió con film y se volvió a refrigerar por una hora.
Para la segunda capa, se repitieron pasos similares. Se disolvieron 6 gramos de gelatina en 30 ml de agua y se reservó. Se montaron 200 gramos de nata con 50 gramos de azúcar, y en un cazo se calentaron 105 gramos de leche con 15 gramos de matcha, tamizándolo para evitar grumos. Una vez disuelto, se apagó el fuego y se agregó la gelatina, mezclando bien.
Se incorporaron 80 gramos de yogur griego y se mezcló hasta obtener una textura homogénea. Esta mezcla se añadió poco a poco a la nata montada, siempre con movimientos suaves. Finalmente, se vertió sobre la capa de chocolate blanco, utilizando una cuchara para evitar que la mezcla cayera de manera brusca.
Se recomendó dejar reposar la tarta en la nevera durante toda la noche para que asentara adecuadamente. Esta tarta mousse de matcha es ideal para servir al final de una comida copiosa, ya que, aunque es un dulce, no resulta empalagosa. También se sugiere acompañarla con café o té durante la merienda.
Lectura rápida
¿Qué se prepara?
Una tarta mousse de matcha, fácil y sin horno.
¿Cuáles son los ingredientes principales?
Galletas tipo María, chocolate blanco, té matcha y nata líquida.
¿Cuál es el tiempo total de preparación?
Una hora de elaboración y cuatro horas de reposo.
¿Qué se recomienda para acompañarla?
Ideal para finalizar comidas o en meriendas, acompañada de café o té.
¿Cuál es la dificultad de la receta?
La dificultad es media, apta para quienes desean experimentar en repostería.





