La vendedora de tofu que nutre un barrio de Tokio con más que solo comida
Akiko Sugaya, vendedora de tofu en Tokio, no solo ofrece alimentos saludables, sino que también se convierte en un vínculo social para sus clientes de edad avanzada, brindando compañía y cuidado en un entorno cada vez más solitario.
TOKIO (AP) — Akiko Sugaya recorre las estrechas calles del este de Tokio mientras tira de su carrito en el que vende tofu, un alimento rico en proteínas y sumamente popular en buena parte de Asia.
Sin embargo, vender cuajado de soya, en todas sus formas y texturas, es solo una parte de su misión.
Más que una simple vendedora de comida saludable, ella se ha convertido en un vínculo social que se asegura de que sus clientes de edad avanzada estén bien, mientras avanza con su carrito de color rosa, vestida con un sombrero de paja y sonando un silbato de latón para anunciar su llegada.
Conoce los hábitos de muchos de sus clientes como si fueran sus propios familiares, y ellos conocen los de ella. A lo largo de los años ha perdido a algunos de sus clientes más viejos, quienes fallecieron en soledad, una situación que se vuelve cada vez más común en Japón, un país con una de las poblaciones más envejecidas del mundo.
"Más de una vez fui la primera en encontrar sus cuerpos", explicó Sugaya, sentada en una pequeña tienda que administra en el barrio de Ojima, en Tokio.
Es una zona residencial en su mayoría, con viviendas pequeñas intercaladas con algunos extensos bloques de apartamentos.
"En una zona como esta, algunas personas simplemente dejan la puerta sin llave. O puedo entrar, pidiéndole permiso a los caseros".
Señales como periódicos sin recoger y ropa tendida son indicios de que algo no anda bien, fáciles de detectar en las casas pequeñas a lo largo de la calle. Pero los grandes edificios de apartamentos ocultan esas señales.
Sugaya ha sido la salvación de muchos, y su trabajo —en el que lleva 23 años— también la ha salvado a ella.
Cuenta que en la escuela sufrió de acoso y fue despedida de varios empleos hasta que descubrió que repartir comida saludable y de alta calidad también alimentaba su propia salud mental y aportaba valor a los demás.
"Vender tofu en un carrito me hizo pensar que está bien ser yo misma", destacó Sugaya. "Antes me menospreciaban una y otra vez, pero con la venta ambulante fui desarrollando mi autoestima".
"Aún me ponía nerviosa con mujeres de mi edad", añadió. "Pero me sentía segura rodeada de personas mayores, cuyas sonrisas son cálidas y amables".
Shinji Saito pasa todos los días por la tienda de Sugaya. Saito, quien sufre de epilepsia, asegura que la personalidad acogedora de Sugaya es "mágica".
También representa un vínculo hacia una época en la que los vendedores ambulantes recorrían los vecindarios ofreciendo ramen, batatas, verduras y otros productos.
"La entrega de periódicos o de tofu, que antes era parte de nuestra vida cotidiana, ha sido reemplazada por las aplicaciones de reparto o los teléfonos inteligentes", indicó Sugaya. "Uno puede pasar fácilmente un día sin tener ninguna conversación verbal con otras personas".
"Cuando vas a una tienda de conveniencia, pulsas un botón en una pantalla y ni siquiera saludas a nadie. Te deja vacío", añadió.
Sugaya hace su recorrido tres días a la semana, una caminata vespertina de tres horas. Su ruta serpentea por calles laberínticas, y hay ventas esporádicas —y conversaciones frecuentes.
Una mujer sale de su casa para comprar tofu, charla sobre su gato travieso y presume la enredadera silvestre que crece en su jardín. Otra mujer le recuerda a Sugaya que los vendedores como ella son un oficio que está desapareciendo.
"Incluso cuando necesito tofu, me digo que mejor espero a Ako-chan", señaló Toshi Niiyama, una clienta, usando el apodo de Sugaya: "Antes venía alguien a vender verduras, pero dejó de venir".
Sugaya no tiene planes de detenerse. "Vengo por aquí los lunes, por allá los sábados y por allá los jueves", explicó. "Voy incluso si está lloviendo, porque mis clientes me esperan —o simplemente porque quieren conversar".
Lectura rápida
¿Quién es Akiko Sugaya?
Es una vendedora de tofu en Tokio que también brinda compañía y cuidado a sus clientes mayores.
¿Qué tipo de comida vende?
Vende tofu en diversas formas y texturas, un alimento popular en Asia.
¿Cuál es su impacto en la comunidad?
Proporciona no solo alimentos saludables, sino también un vínculo social, especialmente para los ancianos.
¿Cómo se siente respecto a su trabajo?
Se siente realizada, ya que le ha ayudado a mejorar su autoestima y salud mental.
¿Con qué frecuencia realiza su recorrido?
Realiza su recorrido tres días a la semana, caminando durante tres horas cada vez.
[Fuente: AP]






