Escalar el Aconcagua para impulsar la investigación del Parkinson en el país
Tiene 69 años, es ingeniero químico, y convive desde hace años con el Parkinson. Lejos de rendirse, Tomás “Tommy” Melli se prepara para un nuevo desafío extremo: intentar escalar el Aconcagua para visibilizar la enfermedad y recaudar fondos para la investigación científica.
07/01/2026 | 09:45Redacción Cadena 3
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Tomás Melli sabe que no hay certezas. No sabe si llegará o no a la cumbre de los 6.961 metros del Aconcagua, pero sí tiene claro por qué lo intenta. Diagnosticado con Parkinson hace ocho años, este ingeniero químico bonaerense decidió transformar el impacto de la noticia en acción. “No sé si voy a llegar a la cumbre, pero si no llego, les voy a dar un buen susto”, dice con humor y convicción.
El diagnóstico no fue fácil. “Al principio es duro que te digan que es algo que no se puede curar”, recuerda. Sin embargo, con el paso del tiempo, Melli encontró en el ejercicio y en la montaña una forma de atravesar la enfermedad. Tras jubilarse, profundizó una pasión que lo acompañó toda la vida: el senderismo y el montañismo. Hoy, esas actividades no solo lo ayudan a sobrellevar el Parkinson, sino que se convirtieron en una herramienta de concientización.
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El ascenso al Aconcagua tiene una causa concreta: recaudar fondos para la investigación del Parkinson. En experiencias anteriores, Melli impulsó campañas solidarias vinculadas a la fundación de Michael J. Fox, una de las organizaciones más importantes del mundo dedicadas a la búsqueda de una cura. Esta vez, al realizar la expedición en Argentina, también apunta a fortalecer el trabajo local. “Queremos apoyar fundaciones argentinas como la Fundación Leloir, que investiga con células madre, e INDEPAR, entre otras”, explicó.
El mensaje que busca transmitir va más allá de la hazaña deportiva. “Si puedo ayudar a alguien que tiene Parkinson a darse cuenta de que es un obstáculo, pero no una piedra imposible de mover, bienvenido sea”, afirma. Melli subraya además un dato clave: hasta ahora, el único factor comprobado que ayuda a ralentizar el avance de la enfermedad es el ejercicio físico. “Moverse es fundamental”, insiste.
En estos años, la vida volvió a ponerlo a prueba. Hace un año y medio fue diagnosticado con cáncer de próstata. El tratamiento le impidió intentar el Aconcagua en 2024, pero no lo detuvo: junto a su esposa —compañera desde la época universitaria— completó el Caminos de Santiago, recorriendo 800 kilómetros en 35 días. “Es un viaje introspectivo, espiritual, cultural… hay que vivirlo”, resume.
Melli no habla de orgullo, sino de coherencia con sus decisiones. “Hago las cosas con la información que tengo en ese momento. Mirar el pasado con el diario del lunes es fácil”, reflexiona. Su forma de encarar los diagnósticos también redefinió su relación con el tiempo y las prioridades: “No es que tiro la casa por la ventana, pero le doy otra dimensión a lo que hago y a lo que no”.
“¿Por qué querés volver al Aconcagua?”, le preguntó su mujer. La respuesta fue simple y contundente: “Porque puedo. Y porque dentro de diez años no quiero arrepentirme de no haberlo intentado”.
Quienes quieran acompañar esta travesía solidaria pueden hacerlo a través de www.tommywalks.org, donde se encuentran los enlaces para donar a distintas organizaciones dedicadas a la investigación del Parkinson, tanto en Argentina como en el exterior.
Tommy Melli sabe que la cumbre no es solo geográfica. Es, sobre todo, un símbolo. Un ascenso por la esperanza.





