Científicos descubren la causa oculta de la constipación crónica
Un dúo bacteriano descubierto por científicos de la Universidad de Nagoya podría ser la causa de la constipación crónica. Estos microbios descomponen la mucosa del colon, dejando las heces secas y duras, lo que los laxantes no logran resolver.
19/02/2026 | 11:48Redacción Cadena 3
Investigadores de la Universidad de Nagoya en Japón identificaron un par de bacterias intestinales que parecen colaborar para desencadenar la constipación crónica. Los microbios, Akkermansia muciniphila y Bacteroides thetaiotaomicron, descomponen la capa de mucosa protectora que recubre el colon. Esta capa es esencial para mantener el colon lubricado y las heces blandas. Cuando se destruye en exceso, las heces se vuelven secas y difíciles de expulsar.
Los hallazgos, publicados en la revista Gut Microbes, ayudan a explicar por qué los tratamientos comunes suelen fallar para millones de personas que padecen constipación persistente.
Además, la investigación reveló un vínculo importante con la enfermedad de Parkinson. Los pacientes con esta enfermedad, que a menudo experimentan constipación décadas antes de que comiencen los temblores, presentan niveles más altos de estas bacterias que degradan la mucosa. La constipación en los pacientes de Parkinson se había atribuido tradicionalmente al daño nervioso. Sin embargo, los nuevos resultados sugieren que las bacterias intestinales también podrían desempeñar un papel significativo en el desarrollo de estos síntomas tempranos.
Mucosa intestinal y su papel en la constipación crónica
La constipación es una de las quejas digestivas más comunes. Generalmente, se atribuye a un movimiento lento en los intestinos, lo que significa que los alimentos y desechos no viajan a través del tracto digestivo lo suficientemente rápido. Sin embargo, esta explicación no abarca todos los casos.
Algunas personas desarrollan constipación sin una causa clara, una condición conocida como constipación idiopática crónica (CIC). Los pacientes con enfermedad de Parkinson suelen sufrir de constipación severa y resistente al tratamiento, aunque se clasifica por separado de la CIC. En muchos casos, los pacientes luchan contra la constipación durante 20 o incluso 30 años antes de que aparezcan los síntomas de movimiento, dejando a los médicos sin una explicación clara.
En lugar de centrarse en la función nerviosa o muscular, los investigadores dirigieron su atención a la mucina colónica. Esta sustancia gelatinosa forma una capa protectora a lo largo de las paredes del intestino grueso y también se mezcla con las heces. La mucina colónica mantiene las heces húmedas, permite que pasen más fácilmente y protege el revestimiento intestinal de las bacterias.
El equipo descubrió que las dos bacterias desmantelan esta barrera protectora en un proceso paso a paso. Primero, B. thetaiotaomicron produce enzimas que eliminan los grupos sulfato adjuntos a la mucina. Estos grupos sulfato normalmente actúan como una defensa, impidiendo que las bacterias la descompongan. Una vez que esos grupos protectores son eliminados, A. muciniphila puede digerir la mucina expuesta.
Cuando los niveles de mucina caen demasiado, las heces pierden humedad y se vuelven duras y secas, lo que lleva a la constipación. Dado que el problema raíz es la pérdida de esta mucosa protectora en lugar de un movimiento intestinal lento, los laxantes estándar y los medicamentos diseñados para estimular el movimiento intestinal pueden no proporcionar alivio.
Bloqueando una enzima bacteriana como nueva estrategia de tratamiento
Para probar si bloquear este proceso podría prevenir la constipación, los investigadores modificaron genéticamente una de las bacterias.
"Modificamos genéticamente B. thetaiotaomicron para que ya no pudiera activar la enzima sulfatasa que elimina los grupos sulfato de la mucina", explicó Tomonari Hamaguchi, autor principal y docente de la Oficina de Colaboración entre Academia, Industria y Gobierno de la Universidad de Nagoya. "Colocamos estas bacterias modificadas en ratones libres de gérmenes junto con Akkermansia muciniphila, y sorprendentemente los ratones no desarrollaron constipación; la mucina se mantuvo protegida e intacta."
El experimento mostró que cuando la enzima sulfatasa fue desactivada, las bacterias ya no pudieron descomponer la mucina. Esto sugiere que los medicamentos diseñados para bloquear la actividad de la sulfatasa podrían ayudar a tratar lo que los investigadores describen como constipación bacteriana en las personas.
Para los millones que enfrentan constipación crónica y resistente al tratamiento, incluidos muchos que viven con la enfermedad de Parkinson, los hallazgos apuntan hacia un nuevo enfoque. En lugar de centrarse únicamente en el movimiento intestinal, las terapias futuras podrían orientarse a proteger la barrera de mucosa del colon y abordar la causa microbiana subyacente.
Lectura rápida
¿Qué descubrieron los científicos?
Identificaron un dúo bacteriano que descompone la mucosa del colon, causando constipación crónica.
¿Quién realizó la investigación?
La investigación fue llevada a cabo por científicos de la Universidad de Nagoya.
¿Cuándo se publicaron los hallazgos?
Los hallazgos fueron publicados el 19 de febrero de 2026 en la revista Gut Microbes.
¿Dónde se encontró el vínculo con la enfermedad de Parkinson?
Se observó que los pacientes de Parkinson tienen niveles más altos de estas bacterias que degradan la mucosa.
¿Cómo se podría tratar la constipación bacteriana?
Se sugiere que medicamentos que bloqueen la actividad de la enzima sulfatasa podrían ser efectivos.





