Una abogada e influencer santiagueña fue retenida por gestos racistas en Brasil
Agostina Páez fue filmada haciendo gestos discriminatorios a empleados de un bar en Ipanema. Reconoció el error y enfrenta un proceso judicial en Brasil.
18/01/2026 | 15:45Redacción Cadena 3
Un grave episodio ocurrido en Río de Janeiro generó repercusión internacional y puso en el centro de la escena a la abogada e influencer santiagueña Agostina Páez, quien fue filmada realizando gestos racistas contra empleados brasileños de un bar en el barrio de Ipanema.
El video, que se viralizó rápidamente en redes sociales y medios de ambos países, muestra a la joven imitando a un mono, con gestos y sonidos, mientras es retirada del lugar por amigas. Las imágenes fueron difundidas inicialmente por la cadena brasileña O’Globo y luego replicadas por medios de ese país y argentinos.
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Tras la polémica, Páez, de 29 años, habló con el medio digital Info del Estero, donde reconoció que su accionar “fue un error” y admitió que “no debería haber reaccionado de esa manera”. Además, aseguró estar atravesando un momento de profunda angustia y temor.
Según su relato a dicho medio, el conflicto se originó en la noche del viernes, cuando intentaba retirarse de un boliche junto a un grupo de amigas. Afirmó que el local les habría cobrado consumos que no realizaron. “Nos recargaron tragos y otras cosas que no habíamos pedido. Nos quejamos, pero decidimos pagar”, explicó.
Páez sostuvo que, una vez abonada la cuenta y al momento de retirarse, empleados del lugar comenzaron a burlarse de ellas, a grabarlas y a realizar gestos obscenos. “Ahí tuve esa reacción malísima. No debería haber reaccionado así”, expresó.

Menos de 24 horas después del episodio, la abogada recibió una citación judicial a través de WhatsApp. Aunque inicialmente dudó de su autenticidad, se presentó en una comisaría y contrató un abogado en Brasil, quien solicitó las grabaciones de las cámaras de seguridad del local.
De acuerdo a su defensa, si no hubiera actuado con rapidez, podría haber quedado detenida. Sin embargo, las autoridades brasileñas le colocaron una tobillera electrónica, ya que el delito de racismo y discriminación está severamente penado en ese país.
“En Brasil es grave el delito de discriminación y racismo, por eso pasa todo esto”, explicó a Info del Estero la propia Páez, quien además señaló que debió cerrar sus redes sociales por las amenazas e insultos recibidos. “Estoy encerrada, con miedo”, afirmó.
En paralelo, la agencia de viajes que la trasladó a Brasil y para la cual realizaba contenidos promocionales emitió un comunicado en el que repudió lo ocurrido, se desligó de la influencer y anunció la baja de todo el material generado por ella.
El caso continúa bajo investigación judicial en Brasil y sigue generando repercusiones tanto en el ámbito legal como en la opinión pública.





