La bomba que casi mató a Alfonsín en Córdoba hace 40 años
Un policía cordobés descubrió por accidente el explosivo que podría haber cambiado la historia argentina, minutos antes de que llegara la comitiva presidencial.
19/05/2026 | 13:23Redacción Cadena 3
Fue una cadena de casualidades lo que salvó la vida del presidente Raúl Alfonsín el 19 de mayo de 1986 en Córdoba. A 40 años exactos de aquel lunes, el episodio permanece sin culpables formales y como uno de los capítulos más oscuros de la transición democrática argentina.
Esa mañana, el oficial principal Carlos Primo y el cabo Hugo Velázquez, ambos del Comando Radioeléctrico cordobés, realizaban inspecciones de rutina en el predio del Tercer Cuerpo del Ejército, ubicado a unos ocho kilómetros al noroeste de la capital provincial, camino a La Calera. Era la cuarta revisión del día. Las tres anteriores —a las 8.40, las 9.20 y las 9.35— no habían detectado nada anormal.
En la siguiente ronda, uno de los policías se apartó unos metros del operativo. Fue entonces cuando vio el cable: un hilo negro, fino, que serpenteaba entre los pastizales y se introducía en una alcantarilla. Levantaron la tapa metálica y encontraron el artefacto semienterrado: una bala de mortero calibre 120 milímetros cargada con 2,5 kilos de TNT y reforzada con dos panes de trotyl de 450 gramos cada uno.
"¡Es una bomba!", gritó Primo.
El explosivo estaba colocado sobre el camino lateral que unía la plaza de aparatos de la IV Brigada de Infantería Aerotransportada con la torre de control de lanzamientos, conocida internamente como "la Mezquita": el trayecto previsto para la comitiva presidencial. La Brigada Antiexplosivos fue convocada de inmediato y logró desactivar el dispositivo antes de que Alfonsín llegara al lugar.
Alfonsín siguió adelante
Advertido del hallazgo, el presidente no modificó su agenda. Permaneció en la guarnición durante aproximadamente seis horas: presenció ejercicios de tiro, abordó un avión Hércules C-130 para observar saltos de paracaidistas y disparó un cañón de 155 milímetros de fabricación nacional.
Antes de retirarse, reunió a los oficiales del Tercer Cuerpo y no esquivó el tema: "Me siento acompañado por las Fuerzas Armadas, lo que no implica que, como en cualquier otra institución, no haya hombres que no estén de acuerdo en seguir el camino de la democracia. Pero no nos preocupa, pues sabemos que son una ínfima minoría".
El Ministerio de Defensa emitió un comunicado esa noche confirmando el hallazgo. Su titular, Germán López, reconoció que había sido encontrado "un artefacto explosivo cuyo poder es motivo de análisis".
La dimensión del artefacto
Una semana después, el 26 de mayo, la Justicia ordenó detonar el explosivo para determinar su potencia real. La explosión generó una columna de humo y tierra que se elevó 600 metros y abrió en el suelo un cráter de aproximadamente un metro de diámetro y 20 centímetros de profundidad. El especialista de la brigada provincial Miguel Ángel Arce fue categórico en sus declaraciones posteriores: el radio letal habría alcanzado entre 150 y 200 metros a la redonda.
Ese mismo día, el comandante del Tercer Cuerpo del Ejército, el general Aníbal Ignacio Verdura, solicitó su pase a retiro. "Hay algo que no huele bien", declaró a la prensa. Verdura fue condenado en diciembre de 2014 a prisión perpetua por crímenes cometidos durante la última dictadura, en el marco del juicio por el circuito represivo de Monte Peloni.
Un clima de época
El atentado no ocurrió en el vacío. Solo tres días antes, el 16 de mayo, ocho bombas habían estallado en comités de la Unión Cívica Radical en Buenos Aires y el conurbano —una novena fue desactivada a tiempo—, dejando una adolescente de 14 años herida y los locales destruidos. Desde el oficialismo apuntaron a grupos de ultraderecha vinculados al aparato represivo que sobrevivía al fin de la dictadura.
El Tercer Cuerpo tenía, además, una historia particular: entre 1975 y 1979 lo había comandado el general Luciano Benjamín Menéndez, uno de los símbolos del terrorismo de Estado en Córdoba. La investigación judicial a cargo del juez federal Miguel Rodríguez Villafañe exploró esa línea, pero nunca pudo establecer quién colocó la bomba ni quién ordenó el atentado. La causa quedó sin condenas.
El atentado fue el primero de tres que sufrió el líder radical. Los otros dos ocurrieron ya fuera del gobierno: en octubre de 1989, cuando un explosivo destruyó varios ambientes de su departamento en Buenos Aires mientras él estaba ausente; y en febrero de 1991, en San Nicolás, cuando un hombre le apuntó con un revólver calibre .32 largo durante un acto público, disparó, y la bala quedó trabada en el tambor.
M. C.
Lectura rápida
¿Qué evento salvó la vida de Raúl Alfonsín? Una bomba fue descubierta en el camino que iba a utilizar la comitiva presidencial el 19 de mayo de 1986.
¿Quiénes encontraron la bomba? Los policías Carlos Primo y Hugo Velázquez del Comando Radioeléctrico cordobés.
¿Cuándo ocurrió el hallazgo? El hallazgo se produjo el 19 de mayo de 1986, durante una inspección de rutina.
¿Dónde estaba ubicada la bomba? La bomba estaba semienterrada en el predio del Tercer Cuerpo del Ejército en Córdoba.
¿Por qué se considera un evento significativo? Se considera significativo porque el atentado fue uno de los capítulos más oscuros de la transición democrática argentina y no se establecieron culpables formales.





