Baleó a un ladrón para salvar su vida y hoy pelea por no fundirse: "Perdí todo"
Nicolás Aakeson, el comerciante de Alta Gracia que se defendió de un asalto en marzo, aseguró en Cadena 3 Rosario que quedó con secuelas psicológicas, perdió su empleo y enfrenta una deuda millonaria.
11/06/2026 | 08:33Redacción Cadena 3 Rosario
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Audio. Baleó a un ladrón para salvar su vida y hoy pelea por no fundirse: "Perdí todo"
Cadena 3 Rosario
La historia de Nicolás Aakeson volvió a tomar notoriedad por un motivo distinto al robo que sufrió en marzo. El comerciante de Alta Gracia, que hirió a un delincuente durante un asalto en su kiosco, contó en Radioinforme3 por Cadena 3 Rosario que desde aquel día atraviesa una crisis económica y emocional que pone en riesgo su futuro y el de su familia.
“Mi vida después del robo cambió drásticamente”, resumió. Según relató, aquella noche había ido a ayudar a su esposa a cerrar el comercio cuando un hombre ingresó armado y le exigió dinero. Como no tenía efectivo para entregar, comenzó un forcejeo que terminó con un disparo al asaltante.
Aakeson explicó que el episodio ocurrió en pocos segundos. “El robo dura 15 segundos”, recordó. También señaló que durante el enfrentamiento recibió el impacto de un objeto punzante que, por fortuna, no llegó a provocarle una herida de gravedad.
Tras el hecho, la situación judicial avanzó rápidamente. El comerciante entregó su arma a la Policía, mostró las cámaras de seguridad y quedó a disposición de la fiscalía. Según contó, pocas horas después el fiscal consideró que la legítima defensa era evidente.
Sin embargo, las consecuencias llegaron por otro lado. Durante casi un mes no pudo volver al negocio debido a ataques de pánico, ansiedad y problemas para dormir. “Cada persona que se me acercaba yo pensaba que era un robo”, relató sobre los días posteriores al asalto.
La caída de las ventas agravó el panorama. A las dificultades del comercio se sumó la pérdida de su empleo en una fábrica, una fuente de ingresos que resultaba fundamental para sostener a su familia. Además, quedó sin cobertura médica justo cuando a su esposa le detectaron un nódulo en la garganta y debieron iniciar estudios clínicos.
El comerciante afirmó que también vive con temor por la seguridad de sus seres queridos. “Tengo tres hijos chiquitos y sentía la necesidad de cuidarlos”, expresó. Aunque aseguró que no sufrió amenazas, admitió que la incertidumbre sigue presente desde aquella noche.
Hoy busca un crédito para pequeñas empresas que le permita mantener abierto el kiosco y conservar los puestos de trabajo de tres empleadas. “A mí nunca nadie me regaló nada y no quiero que me regalen nada”, afirmó. Al cerrar, dejó un mensaje que resume su situación: “No le deseo el mal a nadie. Solo pido una sociedad un poco más justa y alguna vez del lado de los buenos”.
Entrevista de Hernán Funes.
Lectura rápida
¿Quién es el protagonista de la historia? Nicolás Aakeson, un comerciante de Alta Gracia.
¿Qué ocurrió en marzo? Sufrió un robo en su kiosco donde hirió a un delincuente.
¿Cuáles son las consecuencias que enfrenta? Atraviesa una crisis económica y emocional y no pudo volver a su negocio por problemas de salud.
¿Qué busca actualmente? Un crédito para pequeñas empresas para mantener abierto su kiosco.
¿Qué mensaje dejó Aakeson? Pidió una sociedad un poco más justa y expresó que no desea el mal a nadie.





