Niemann se recupera tras un mal inicio y logra un séptimo lugar en el US Open
El golfista chileno Joaquín Niemann finaliza séptimo en el US Open después de un inicio complicado, que incluyó un 11 en un hoyo y una sanción de dos golpes. Su esfuerzo le asegura un lugar en el próximo torneo.
SOUTHAMPTON, Nueva York, EE.UU. — El desempeño del chileno Joaquín Niemann en el Abierto de Estados Unidos se puede resumir así: 71 hoyos de golf sólido, un hoyo desastroso, un palo lanzado con frustración, una penalización de dos golpes y la determinación de no dejarse abatir por lo ocurrido.
"Si mi abuela tuviera llantas, sería un auto", expresó Niemann el domingo, evitando especulaciones tras concluir un torneo marcado por un 11 en el hoyo 6 de la primera ronda, un par 4, que incluyó dos salidas fuera de límites y dos golpes de castigo por arrojar su palo.
El chileno firmó una tarjeta de 66 golpes, cuatro bajo par, en la ronda final, cerrando su actuación con un total de 1 sobre par, 281. No es necesario hacer cálculos para imaginar las posibilidades que habría tenido si no hubiera acumulado 7 sobre par en un solo hoyo.
Lo más relevante es que su total de 281 lo posicionó en el séptimo lugar, asegurándole una invitación para el Abierto de Estados Unidos del próximo año en Pebble Beach, un privilegio otorgado a los que terminan entre los 10 primeros.
El 66 de Niemann se sumó al 65 que logró en la segunda ronda, poco después de enterarse de que su 9 en el hoyo 6 había incrementado en dos golpes por violar el código de conducta. De esta manera, el único jugador que registró una ronda más baja que él en los cuatro días en Shinnecock fue Wyndham Clark, el campeón, quien comenzó la semana con un 64. Sin embargo, a pesar de ese 11, Niemann también anotó el peor resultado en un solo hoyo de las cuatro rondas.
"Una buena experiencia, una buena prueba para mí. Lo que pasó el jueves y volver, me sentí bastante orgulloso de mí mismo", comentó Niemann.
El chileno no intentó desviar la culpa ni insinuar que no merecía la penalización de dos golpes por lanzar el palo tras dos disparos desviados. Poco después de eso, se suspendió el juego por el día, y Niemann completó su primera ronda el viernes por la mañana, momento en el que fue notificado de la penalización.
"No intentaba ofender a nadie. Estaba frustrado. Tenía mis expectativas, que siempre son súper altas. Estaba jugando buen golf. Sabía que iba a ser una semana dura, larga y desafiante. No me gusta hacer eso. No estoy orgulloso de tirar un palo de golf", explicó.
No profundizó en el debate sobre si la USGA fue demasiado dura al aplicar la sanción. A pesar de que el campo estaba prácticamente vacío en ese momento, admitió haber lanzado el palo.
Calificó su remontada como "algo de lo que aprender". Cuando le preguntaron qué podrían aprender otros de su experiencia en Shinnecock Hills, respondió: "Que todos dejen de tirar palos. Compórtense".
Lectura rápida
¿Qué hizo Niemann en el US Open?
Terminó en séptimo lugar tras una ronda final de 66 golpes, a pesar de un inicio complicado.
¿Cuál fue su peor momento?
Un 11 en el hoyo 6 de la primera ronda, que incluyó dos salidas fuera de límites.
¿Qué sanción recibió?
Una penalización de dos golpes por arrojar su palo tras su mal desempeño en el hoyo.
¿Qué significa su posición final?
Le garantiza una invitación para el Abierto de Estados Unidos del próximo año en Pebble Beach.
¿Qué aprendió Niemann de esta experiencia?
Que los golfistas deben controlar su frustración y comportarse en el campo.
[Fuente: AP]






