Un padre compró 150 paquetes del álbum del Mundial y encendió el debate en redes
Para algunos, se trató de un gesto afectuoso con su hijo. Para otros, fue una muestra de cómo los adultos muchas veces intentan resolverles a los chicos experiencias que también forman parte del aprendizaje.
08/06/2026 | 09:17Redacción Cadena 3
En medio del entusiasmo por el álbum del Mundial, un padre salió del colegio y le anunció a su hijo que le había comprado 150 paquetes de figuritas para completarlo de una sola vez.
Lo que podría haber quedado como una anécdota familiar generó debate en redes sociales. Para algunos, se trató de un gesto afectuoso. Para otros, fue una muestra de cómo los adultos muchas veces intentan resolverles a los chicos experiencias que también forman parte del aprendizaje: esperar, frustrarse, intercambiar, negociar y sostener el deseo en el tiempo.
El álbum del Mundial no es solo un objeto de consumo. Históricamente, su atractivo estuvo en el proceso: abrir paquetes, encontrar repetidas, cambiar figuritas en el recreo, buscar la difícil y celebrar cuando finalmente aparece. Completarlo en un solo día puede cumplir el objetivo, pero también reduce buena parte de esa experiencia.
La filósofa, escritora y docente Florencia Sichel fue una de las voces que reflexionó sobre el caso. Su publicación se volvió viral y recibió cientos de comentarios. “Había una necesidad de resolver lo que podría ser un juego o un problema de manera muy precipitada y excesiva. Algo de la inmediatez y del exceso me quedó dando vueltas”, explicó.
Para Sichel, la escena habla de una época atravesada por la urgencia, donde casi todo parece tener que estar disponible de inmediato. Esa lógica, señaló, también impacta en la crianza. “Criar implica dedicar tiempo, presencia y disponibilidad a otro ser humano”, afirmó.
La psicóloga Florencia Alfie, matrícula nacional 47.873, coincidió en ese diagnóstico y advirtió en diálogo con TN que muchas decisiones de los adultos están atravesadas por la ansiedad y la culpa. “Hoy vivimos acelerados, con poco tiempo y mucha exigencia. Criamos atravesados por la ansiedad y la culpa. Nos cuesta sostener un ‘no’ porque genera malestar en los chicos, pero también en nosotros”, señaló.
Según Alfie, el problema aparece cuando el deseo de evitar conflictos lleva a resolver rápidamente cualquier incomodidad. En ese sentido, sostuvo que “poner límites claros y amorosos también forma parte de nuestra tarea como padres”.
La frustración, aunque suele ser vista como algo negativo, cumple un papel central en el desarrollo emocional de los niños. Aprender a esperar, postergar recompensas y atravesar pequeñas decepciones ayuda a construir autocontrol, regulación emocional y tolerancia a la incertidumbre.
“Cuando un chico quiere algo y no lo obtiene al instante, aprende a esperar, a buscar alternativas y a regular la emoción que siente cuando algo no sale como esperaba”, explicó Alfie. Y agregó: “La frustración no daña a los chicos. Los fortalece y los prepara para desafíos mayores”.
Desde esa mirada, el álbum funciona como una experiencia de aprendizaje. No se trata únicamente de llenar espacios vacíos, sino de transitar un camino hecho de espera, búsqueda, encuentros con otros chicos y pequeños logros.
Sichel también planteó otra distinción: no todo “quiero” expresa necesariamente un deseo profundo. “Vivimos en una época que le da mucho lugar al ‘quiero’, pero no siempre al deseo. Y son cosas distintas”, reflexionó.
Detrás de esta discusión aparece además una preocupación más amplia: la pérdida de espacios de juego libre. En una cultura que tiende a valorar lo útil, lo productivo y lo inmediato, cada vez queda menos lugar para el ocio, la imaginación y el tiempo sin objetivos concretos.
“Estamos perdiendo el juego”, advirtió Sichel. Para la filósofa, los chicos necesitan tiempo libre, ocioso y no regulado. Allí, precisamente, pueden inventar reglas, crear historias, ensayar soluciones y desarrollar recursos propios.
Alfie sumó otro punto: el aburrimiento también puede ser valioso. “El aburrimiento tiene muy mala prensa. Se vive como algo que hay que eliminar, cuando en realidad puede ser una oportunidad para que los chicos desarrollen creatividad, autonomía y recursos propios para entretenerse”, sostuvo.
La discusión, entonces, excede ampliamente a las figuritas. Interroga a los adultos sobre cuánto de la crianza actual está orientado a evitarles a los chicos cualquier malestar, incluso aquellos que pueden ser necesarios para crecer.
La paciencia, la creatividad, la tolerancia a la incertidumbre y la capacidad de resolver problemas no suelen construirse cuando todo llega de inmediato. Muchas veces se forman en la espera, en el intento, en la falta y en la posibilidad de atravesar una pequeña frustración.
Por eso, más allá del álbum del Mundial, la pregunta de fondo sigue abierta: hasta qué punto los adultos intentan evitarles a los chicos experiencias incómodas que también son parte de la vida. Sichel lo resumió con una idea contundente: “Es imposible garantizar que un hijo nunca sufra. Y tampoco sería deseable. Una vida atravesada por emociones diversas es una vida más rica, más humana y también más empática”.
Lectura rápida
¿Qué expone la escena inicial del artículo? La escena expone una discusión sobre la crianza actual y las implicaciones de comprar 150 paquetes de figuritas para completar el álbum del Mundial.
¿Quiénes son las voces principales en el debate? Las voces principales son la filósofa Florencia Sichel y la psicóloga Florencia Alfie.
¿Cuándo se volvió viral la publicación de Sichel? La publicación de Sichel se volvió viral tras la anécdota del padre que compró las figuritas.
¿Dónde se desarrolla la discusión? La discusión se desarrolla en redes sociales y en el contexto de la crianza moderna.
¿Por qué es importante la frustración en el desarrollo de los niños? La frustración es importante porque ayuda a los niños a desarrollar autocontrol, regulación emocional y tolerancia a la incertidumbre.





