De una pequeña lancha, a 40 países: la historia del gigante pesquero Grupo Solimeno
La firma marplatense opera 13 barcos, emplea a 800 personas y exporta unas 30.000 toneladas anuales. Antonio Solimeno explicó a Cadena 3 cómo funciona una industria condicionada por la naturaleza.
24/08/2026 | 15:32Redacción Cadena 3
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La Argentina Posible
Las raíces del Grupo Solimeno se remontan a 1935, cuando Luis Solimeno llegó desde Italia a la Argentina con apenas 14 años. Tras trabajar en el río Paraná y el Río de la Plata, se instaló en Mar del Plata en 1942 y comenzó a pescar con una pequeña embarcación.
Aquella actividad artesanal desarrollada por una familia de inmigrantes se convirtió, con el paso de las décadas, en una de las compañías pesqueras más importantes del país. Actualmente, la empresa posee tres plantas industriales, una flota de 13 barcos y alrededor de 800 trabajadores.
Antonio "Tony" Solimeno, integrante de la tercera generación familiar, contó a Cadena 3 que aproximadamente 500 de esos empleados trabajan embarcados, mientras que una de las plantas visitadas durante la entrevista reúne a otras 220 personas.
La flota está compuesta por 10 buques congeladores y tres fresqueros. Los primeros procesan y congelan la mercadería a bordo, por lo que el producto llega al puerto listo para almacenarse, reprocesarse o exportarse.
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Los barcos fresqueros, en cambio, descargan su producción en tierra. Allí, especies como la merluza, el lenguado, la corvina y el abadejo pasan por mesas de fileteado y luego son congeladas. Una proporción menor se comercializa fresca en el mercado interno o se envía por vía aérea.
"Mi abuelo iba en lanchas de unos 10 metros, con cinco u ocho personas. Hoy, un barco factoría puede permanecer 50 días en el mar y llevar más de 55 tripulantes", comparó Solimeno.
El empresario destacó que su padre y su tío, próximos a los 80 años, continúan involucrados diariamente en la compañía. "Vienen todos los días, de lunes a domingo. El domingo planifican toda la producción de la semana", relató.
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Se trata de Grupo Solimeno, una compañía familiar con casi 800 empleados, 13 barcos y exportaciones a más de 40 países. La firma comercializa unas 30.000 toneladas de pescado en el exterior y destina otras 8.000 al mercado argentino.
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• Exportaciones y mercado interno
Grupo Solimeno llega con sus productos a alrededor de 40 países. Sus principales destinos incluyen Brasil y los demás integrantes del Mercosur, además de Estados Unidos, España, Italia, China y Japón.
La compañía exporta unas 30.000 toneladas anuales y destina otras 8.000 al mercado argentino. Sin embargo, Solimeno aclaró que el volumen capturado es mayor porque buena parte del pescado se procesa antes de su comercialización.
"Se pesca el pescado entero y lo que exportamos es el filet. Por eso, es más lo que capturamos que lo que finalmente exportamos. En peso de captura puede ser casi el doble", explicó.
En el país, la empresa trabaja principalmente con distribuidores y algunas cadenas de supermercados. Ese sistema también le permite abastecer al interior mediante camiones que cargan la mercadería en Mar del Plata y la entregan en diferentes ciudades.
Solimeno señaló que el consumo argentino de pescado todavía es bajo. Aunque no existen cifras oficiales precisas, el sector calcula que se encuentra entre los seis y los ocho kilos anuales por habitante.
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• Una actividad condicionada por la naturaleza
A diferencia de otras industrias, la producción pesquera resulta difícil de programar. Cada embarcación parte con una especie como objetivo, pero no puede establecer con exactitud cuándo regresará, cuánto capturará ni qué tamaño tendrá el producto.
"Hay un grado de azar que otras industrias no tienen. Dependemos de la naturaleza. Si hay mal tiempo, los barcos pueden pasar tres días sin pescar y deben dirigirse a un muelle o refugiarse cerca de la costa", indicó.
La incertidumbre es todavía mayor cuando se trabaja con pescado fresco, debido a que se trata de una mercadería altamente perecedera. Durante las temporadas cortas de langostino, calamar o anchoíta, las plantas deben funcionar todos los días para aprovechar las capturas.
Pese a que la demanda internacional es elevada, Solimeno remarcó que el crecimiento de la actividad tiene un límite ineludible: la conservación de los recursos marinos.
"Hoy la demanda supera lo que podemos producir, pero tenemos un techo, que es la biología. No podemos pescar más de lo que pescamos porque debemos mantener el recurso", afirmó.
Algunas especies, como la merluza común, la merluza negra y la vieira, se administran mediante cuotas. Para otras se aplican restricciones temporales y geográficas que protegen las áreas y los períodos de reproducción.
Según Solimeno, los principales recursos explotados por la compañía presentan actualmente una buena situación biológica. La merluza se encuentra cerca del límite permitido, mientras que el calamar tuvo una temporada favorable. También mencionó el caso de la anchoíta, considerada subexplotada por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep) debido a la limitada demanda comercial.
Así, lo que comenzó con una pequeña lancha familiar se transformó en una estructura industrial capaz de capturar, procesar, congelar y distribuir alimentos dentro y fuera del país, sin perder de vista una condición central para su continuidad: que el mar pueda seguir renovando sus recursos.
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Informe de Agustina Vivanco.
Lectura rápida
¿Cuáles son las raíces del Grupo Solimeno? Las raíces del Grupo Solimeno se remontan a 1935, cuando Luis Solimeno llegó a la Argentina desde Italia.
¿Cuántos empleados tiene la empresa? Actualmente, la empresa cuenta con alrededor de 800 trabajadores.
¿A cuántos países exporta el Grupo Solimeno? El Grupo Solimeno llega con sus productos a alrededor de 40 países.
¿Cuál es el consumo de pescado en Argentina? El consumo argentino de pescado se estima entre seis y ocho kilos anuales por habitante.
¿Qué limita el crecimiento de la actividad pesquera? El crecimiento de la actividad pesquera está limitado por la conservación de los recursos marinos.





