Un evento solar inusual sorprendió a Urano durante el paso de Voyager 2
La misión Voyager 2 reveló en 1986 niveles de radiación inesperados en Urano. Investigaciones recientes sugieren que el planeta experimentó un evento de viento solar que inundó sus cinturones de radiación con energía adicional.
07/02/2026 | 21:58Redacción Cadena 3
Investigadores del Southwest Research Institute (SwRI) anunciaron que podrían haber encontrado la respuesta a un enigma que ha desconcertado a los científicos durante casi cuatro décadas, relacionado con los cinturones de radiación que rodean a Urano.
Cuando la sonda Voyager 2 de NASA sobrevoló Urano en 1986, descubrió niveles de radiación electrónica mucho más fuertes de lo que se había anticipado. Las comparaciones con otros planetas indicaron que Urano no debería haber podido sostener niveles de radiación tan altos como los registrados por la sonda. Desde entonces, los investigadores han intentado explicar cómo un planeta tan peculiar podría atrapar tanta radiación de alta energía.
Un ambiente espacial inesperado
La nueva investigación del SwRI sugiere que las condiciones que encontró la Voyager 2 en Urano podrían haber sido similares a los poderosos eventos impulsados por el sol que a veces se observan cerca de la Tierra. Los científicos creen que una estructura de viento solar, conocida como región de interacción co-rotante, probablemente atravesaba el sistema uraniano en el momento del sobrevuelo. Este tipo de perturbación podría explicar los niveles de energía extremos que midió la sonda.
El Dr. Robert Allen, autor principal del estudio, comentó: "La ciencia ha avanzado mucho desde el sobrevuelo de la Voyager 2. Decidimos adoptar un enfoque comparativo, analizando los datos de la Voyager 2 y comparándolos con las observaciones de la Tierra que hemos realizado en las décadas posteriores".
Cómo el clima espacial puede supercargar la radiación
El estudio indica que Urano pudo haber estado experimentando un evento significativo de clima espacial durante la visita de la Voyager 2. Este evento parece haber generado intensas ondas de alta frecuencia, las más fuertes detectadas durante toda la misión de la Voyager 2. En ese momento, los científicos creían que estas ondas dispersarían electrones energéticos, provocando que cayeran en la atmósfera de Urano y desaparecieran. Sin embargo, investigaciones posteriores demostraron que, bajo ciertas condiciones, las mismas ondas pueden acelerar electrones, inyectando aún más energía en los cinturones de radiación de un planeta.
La Dra. Sarah Vines, coautora del estudio, explicó: "En 2019, la Tierra experimentó uno de estos eventos, que provocó una inmensa aceleración de electrones en los cinturones de radiación. Si un mecanismo similar interactuó con el sistema uraniano, explicaría por qué la Voyager 2 observó toda esta energía adicional inesperada".
Urano aún guarda más secretos
Si bien los hallazgos ayudan a resolver el misterio original, también abren la puerta a nuevas preguntas. Los científicos aún necesitan comprender la física exacta y la secuencia de eventos que permiten que se formen ondas tan poderosas y transfieran energía de manera tan eficiente.
El Dr. Allen concluyó: "Esta es solo una razón más para enviar una misión dirigida a Urano. Los hallazgos tienen implicaciones importantes para sistemas similares, como el de Neptuno".
Lectura rápida
¿Qué descubrió Voyager 2 en Urano?
Detectó niveles de radiación electrónica mucho más altos de lo esperado en 1986.
¿Quién realizó la investigación sobre Urano?
Investigadores del Southwest Research Institute (SwRI).
¿Cuándo ocurrió el sobrevuelo de Voyager 2?
En 1986, durante su misión a los planetas exteriores.
¿Dónde se encontró el evento solar que afectó a Urano?
En el sistema uraniano, durante el paso de la Voyager 2.
¿Por qué es importante este descubrimiento?
Reconfigura la comprensión científica sobre Urano y sugiere la necesidad de una nueva misión a este planeta.





