Investigadores del CONICET analizan la biodiversidad en la Antártida
Científicos del CONICET participaron en una expedición que recorrió las costas antárticas. Estudiaron las relaciones biológicas entre la Antártida y regiones subantárticas, utilizando ADN ambiental.
08/01/2026 | 13:37Redacción Cadena 3
Investigadores del CONICET, Sebastián Poljak y Lu Chiberry, formaron parte de la Expedición Internacional de Circunnavegación Costera Antártica (ICCE), un estudio que se llevó a cabo con el apoyo de la Fundación Albedo para la Criosfera de Francia. La expedición, que tuvo una duración de 70 días, se centró en la exploración de las costas del continente antártico y buscó profundizar en las relaciones biológicas entre la Antártida y las regiones subantárticas, como el Área Marina Protegida Yaganes en el Atlántico Sur y el canal Beagle, al sur de la isla Grande de Tierra del Fuego.
El Laboratorio de Ecología Molecular del CADIC se dedica a investigar la biología evolutiva, la sistemática molecular y la genética de conservación en especies nativas y exóticas de la fauna silvestre del ecosistema antártico y subantártico. Conocer la diversidad de especies y sus interacciones es fundamental para entender el funcionamiento de los ecosistemas y su estado de conservación.
Según los especialistas, el estudio de los animales antárticos permite profundizar en aspectos biogeográficos, la riqueza de especies y la conexión de su biota con regiones subantárticas. Durante la expedición, se utilizó el análisis de ADN ambiental (ADNa), un método no invasivo que permite detectar la presencia de especies a partir de material genético dejado en el ambiente, como células de descamación y restos de tejidos.
El metabarcoding del ADN ambiental consiste en la secuenciación masiva del ADN presente en muestras ambientales, lo que permite complementar los inventarios obtenidos con métodos tradicionales y revelar especies que suelen pasar desapercibidas. Poljak destacó que "la vida en el mar guarda infinitos secretos, y conocer algo de ella en lugares remotos como la Antártida debe abrirnos hacia una conciencia del valor intrínseco de la biodiversidad para el equilibrio del planeta".
La expedición
La ICCE fue organizada por la Universidad Federal de Río Grande do Sul (UFRGS) de Brasil, bajo la coordinación del investigador Jefferson Cardia Simoes. Más de 50 investigadores de 24 instituciones académicas de diferentes países participaron en esta circunnavegación, que se realizó a bordo de un rompehielos oceanográfico.
Durante el recorrido, Poljak y Chiberry llevaron a cabo un muestreo en 32 puntos, recolectando 180 muestras de agua y 32 de sedimentos del fondo marino. Las muestras de agua fueron filtradas en la embarcación para conservar el material genético, que luego fue analizado en el laboratorio de Ecología Molecular del CADIC.
Posteriormente, Chiberry y su colega Melina Pellegrino viajaron a España para realizar análisis en colaboración con Owen Wangeensten de la Universidad de Barcelona. Allí generaron bibliotecas genómicas que fueron secuenciadas mediante la plataforma NovaSeq, obteniendo aproximadamente 300 mil lecturas de secuencias por muestra. Chiberry comentó que esta experiencia enriqueció su formación académica en bioinformática y metabarcoding, mejorando su capacidad de investigación en biodiversidad y conservación.
Lectura rápida
¿Qué estudiaron los investigadores?
Estudiaron las relaciones biológicas entre la Antártida y regiones subantárticas durante una expedición.
¿Quiénes participaron?
Los científicos del CONICET, Sebastián Poljak y Lu Chiberry, junto a más de 50 investigadores de 24 instituciones.
¿Cuándo se realizó la expedición?
La expedición tuvo lugar durante 70 días, con salida y regreso desde Río Grande, Brasil.
¿Cómo se realizó la investigación?
Se utilizó ADN ambiental para detectar especies a partir de muestras de agua y sedimentos.
¿Por qué es importante este estudio?
Contribuye a comprender la biodiversidad y el estado de conservación de los ecosistemas antárticos.





