Floreció en Córdoba el único irupé de la provincia y sorprendió en las sierras
Una paisajista logró que florezca en las sierras cordobesas el único ejemplar cultivado en la provincia. Es típico del Iberá. La flor del irupé, que vive solo dos noches, apareció tras años de intentos y cuidados.
01/03/2026 | 13:21Redacción Cadena 3
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Buen día, Argentina
Un hecho poco común ocurrió en las sierras cordobesas: por primera vez en la provincia floreció un ejemplar de Irupé, una de las plantas acuáticas más emblemáticas de Sudamérica.
El logro se produjo en Valle Buena Esperanza, donde la paisajista Cecilia de Pedro consiguió que la planta completara su ciclo y diera su característica flor nocturna, un fenómeno tan breve como impactante: dura apenas dos noches.
El irupé —también conocido como nenúfar gigante o “plato de agua”— crece de manera natural en ambientes cálidos y húmedos como los Esteros del Iberá, en el noreste argentino. Por eso, adaptarlo al clima serrano de Córdoba representó un desafío técnico y climático.
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Un cultivo difícil y paciente
De Pedro explicó, en diálogo con Cadena 3, que la planta requiere un trabajo constante: cada semana es necesario ingresar al agua para fertilizarla y mantener su desarrollo, ya que crece con rapidez y demanda muchos nutrientes.
“El irupé pasa de semilla a una planta con hojas gigantes que pueden alcanzar los dos metros. Hay que fertilizar, podar y mantenerlo permanentemente”, relató.
El proceso comenzó a partir de semillas obtenidas de cultivadores argentinos dedicados a preservar la especie. Según aclaró la paisajista, no se extrajo ningún ejemplar de su ambiente natural.
“El objetivo es conservar la planta. La cultivamos desde semilla; no trajimos ninguna desde su hábitat”, explicó.
Años de intentos
La experiencia no fue sencilla. Durante el primer intento, el año pasado, sembraron 15 semillas y ninguna prosperó.
Este año lograron tres plántulas. Solo una sobrevivió y fue la que finalmente llegó a florecer.
El clima serrano representa un obstáculo adicional: la amplitud térmica es mayor que en el noreste del país y hay menos polinizadores naturales, por lo que la polinización debe realizarse manualmente.
Una flor que dura solo dos noches
La flor del irupé es tan espectacular como efímera. Mide más de 20 centímetros y desprende un perfume intenso durante la noche.
En su primera noche se abre de color blanco, momento en que la planta se encuentra en fase femenina. En la segunda noche cambia a rosado, correspondiente a la fase masculina. Luego, se marchita.
“Es impresionante verla. Es enorme, con un perfume muy fuerte y una presencia imponente”, describió De Pedro.
Las hojas flotantes, que pueden superar el metro de diámetro, tienen una superficie suave en la parte superior y espinas en su reverso que protegen la planta.
Una belleza rara en el paisaje serrano
La Victoria amazónica, nombre científico del irupé, posee una estética que muchos comparan con escenas de cuentos: enormes hojas verdes flotando como bandejas perfectas y una flor solitaria que se abre lentamente al caer la noche.
En este caso, además de su belleza, la flor representa años de paciencia y experimentación para adaptar una especie de clima tropical a un entorno serrano más frío.
La experiencia dejó una imagen única en Córdoba: la del único irupé de la provincia floreciendo brevemente en un estanque de las sierras, un fenómeno tan raro como efímero que solo pudo disfrutarse durante dos noches.
Entrevista de Silvina Ledesma





