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El 25% de los trabajadores argentinos prioriza cantidad o calidad de comida por escasez

Un informe destaca que la mayoría de los trabajadores en Argentina sacrifica la calidad o cantidad de su alimentación por razones económicas. El 61,1% se saltea comidas en su jornada laboral.

11/03/2026 | 09:45Redacción Cadena 3

El 25% de los trabajadores argentinos prioriza cantidad o calidad de comida por escasez

FOTO: El 25% de los trabajadores argentinos prioriza cantidad o calidad de comida por escasez

Buenos Aires, 11 de marzo (NA) -- La alimentación durante la jornada laboral se ha convertido en un reflejo de las desigualdades estructurales y la disminución del poder adquisitivo en Argentina, mostrando que no es una práctica universal ni garantizada.

Así lo indica el informe "La alimentación y comensalidad en población asalariada de la Argentina", al que accedió la Agencia Noticias Argentinas. Este estudio, basado en una encuesta nacional a 1.171 trabajadores asalariados formales, revela un panorama crítico: solo el 16,5% de la fuerza laboral está libre de privaciones alimentarias.

El informe, elaborado por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) junto con Edenred, señala que el 83,5% restante enfrenta algún tipo de vulnerabilidad, ya sea por reducir la cantidad de comida o por resignar la calidad nutricional debido a razones económicas.

El dato más alarmante es que el 61,1% de los asalariados ha tenido que saltarse alguna comida durante su jornada laboral por falta de recursos, con un 46,7% haciéndolo de forma ocasional y un 14,4% de manera regular. La situación es más crítica entre los jóvenes: el 70,7% de los trabajadores de 18 a 29 años omite comidas, un ajuste forzado por los salarios iniciales más bajos.

Además, el 78,5% de los trabajadores ha optado por alimentos menos nutritivos y más económicos para alimentarse, con uno de cada cuatro (24,6%) adoptando esta práctica como habitual.

"Esta cifra pone de manifiesto que, para la mayoría de la fuerza laboral, los ingresos no logran cubrir los costos de alimentación durante la jornada, obligándolos a sacrificar su bienestar nutricional como mecanismo de ajuste frente al costo de vida actual", advierte Ianina Tuñón, investigadora responsable del informe.

En términos concretos, almorzar en el trabajo implica un fuerte desembolso: el 43,9% de los trabajadores gasta entre $5.001 y $10.000 diarios, mientras que un 20% supera los $10.000, convirtiendo la comida en un "costo operativo" que presiona sobre el salario real.

Un reclamo unánime: el 80% quiere que su empleador contribuya

Ante esta situación, la demanda de cambio es contundente: el 80,4% de los asalariados apoya recibir un aporte de su empleador para la alimentación, con libertad de elección. Este apoyo es casi unánime entre los más necesitados: los trabajadores de la construcción (90,1%), los jóvenes (84,9%) y aquellos que ya sufren las dos caras de la vulnerabilidad (saltear comidas y comer mal) reclaman este beneficio en un 91,5% de los casos.

Además, se espera que este tipo de ayuda mejore la salud: un 58,7% de los trabajadores cree que su bienestar podría mejorar significativamente, percepción que aumenta entre mujeres, jóvenes y empleados del sector público, donde las condiciones son más precarias.

"Los resultados de este estudio confirman que la alimentación durante la jornada laboral es una preocupación estructural para los trabajadores argentinos. Antes de pensar en soluciones, quisimos medir con rigurosidad qué estaba ocurriendo y escuchar la voz de quienes viven esta realidad todos los días", explicó Bárbara Granatelli.

La directora de Asuntos Públicos para Europa, América Latina y Medio Oriente de Edenred añadió: "Que 8 de cada 10 asalariados manifieste querer un aporte de su empleador para la alimentación, con libertad de elección, no es solo un dato: es una señal clara de que existe una demanda concreta, transversal y urgente".

Desigualdad: el lugar de trabajo y la geografía del país

El informe revela que el acceso a una comida digna no es homogéneo. Casi uno de cada cuatro trabajadores (22,6%) no come nada durante su jornada laboral, una situación que se concentra en el sector público, pequeñas empresas y, de manera específica, en el Noreste argentino (NEA), donde la mitad de los trabajadores (50,1%) declara no hacerlo.

La infraestructura básica en el trabajo es un factor determinante. Entre quienes no cuentan con recursos como heladera o microondas, el salteo de comidas asciende al 72,0%. En contraste, recibir un aporte del empleador reduce esta incidencia al 43,9%.

A pesar de esto, el acceso a estos beneficios es regresivo. Actualmente, el 55,6% de los asalariados no recibe ningún tipo de contribución de su empleador para alimentarse. El apoyo económico es más común entre los salarios altos, mientras que la falta de cobertura persiste en los de menores ingresos. Por ejemplo, el 41,8% de los trabajadores que ganan hasta $800.000 califica su dieta como poco saludable, cifra que se reduce al 23,8% entre quienes superan los $2.000.000.

El informe concluye que la alimentación laboral es un "nudo crítico" que vincula la economía, la salud y la equidad. La comida no es un gasto, sino una inversión estratégica en capital humano y salud pública.

"Mejorar la alimentación laboral es, en definitiva, mejorar la calidad del trabajo y, por extensión, la salud colectiva. Los datos advierten la necesidad de un cambio de paradigma: dejar de ver la comida laboral como un beneficio discrecional para entenderla como un pilar del bienestar y la productividad", concluye el estudio.

Lectura rápida

¿Qué revela el estudio?
Que el 83,5% de los trabajadores argentinos enfrenta vulnerabilidad alimentaria en su jornada laboral.

¿Cuántos trabajadores se saltean comidas?
El 61,1% de los asalariados admite haber tenido que saltarse alguna comida por falta de recursos.

¿Qué porcentaje pide apoyo de sus empleadores?
El 80,4% de los trabajadores desea recibir un aporte de su empleador para la alimentación.

¿Cuál es la situación de los jóvenes?
El 70,7% de los trabajadores de 18 a 29 años omite comidas durante su jornada laboral.

¿Cómo afecta la infraestructura laboral?
El 72% de quienes no tienen acceso a heladera o microondas saltean comidas, en contraste con el 43,9% que recibe apoyo del empleador.

[Fuente: Noticias Argentinas]

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