De la desnutrición al gatillo: el abuelo que avisó que su nieto sería un asesino
Carlos tiene 72 años, es carpintero y vive entre ventanas rotas por las piedras y el eco de una tragedia que anticipó hace dos años. Hoy, su nieto de 16 años está detenido por dejar paralítica a Luna López.
03/02/2026 | 07:41Redacción Cadena 3
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Audio. Córdoba enfrenta una crisis de violencia juvenil y adicción en barrio Yapeyú
Cadena 3
Tres menores detenidos, una joven de 22 años que no volverá a caminar y un abuelo quebrado que, desde agosto de 2024, venía suplicando al Estado que interviniera antes de que la sangre llegara al río.
Carlos, abuelo de uno de los adolescentes que acribilló la casa de Luna López, rompió el silencio tras la detención de su nieto y denunció el abandono sistemático de la SENAF y la justicia juvenil.
El principal acusado cumplió 16 años el pasado 20 de enero. Según los registros policiales, desde que su abuelo pidió auxilio públicamente hace dos años, el joven acumuló 12 detenciones más.
Carlos, quien se hizo cargo de sus nietos porque sus padres son adictos crónicos, asegura que la situación lo sobrepasó: "Los chicos ya venían con esas mañas; se criaron viendo cómo el padre golpeaba a la madre por la droga", relató.
El fracaso de la restitución
A pesar de que los menores llegaron a su casa con cuadros de desnutrición y abandono escolar, el sistema insistió en mantener el vínculo familiar.
Carlos denunció que, aunque inicialmente hubo una mejora con la asistencia de psicólogas de la SENAF, el entorno del barrio y el ingreso al secundario fueron el detonante final.
Contexto de violencia: el abuelo describió un barrio Yapeyú donde los menores se sienten impunes. "Saben que están poco tiempo detenidos y eso les da el coraje de salir a manotear lo que encuentren", afirmó.
Abandono estatal: el hombre, que sobrevive con una jubilación mínima, aseguró que nunca recibió la Asignación Universal ni la Tarjeta Alimentar para mantener a los chicos, a pesar de tener la guarda otorgada por el Estado.

"No los voy a abandonar"
Hoy, la casa de Carlos es el reflejo del conflicto: puertas destruidas y vidrios rotos por las patotas del barrio que lo atacan en represalia por los problemas de sus nietos.
"Se me acabaron los ahorros; los chicos -sus otros tres nietos que mantiene- tienen una sola comida al día porque la prioridad es que coman ellos", confesó.
A pesar de que su nieto hoy de 16 años duerme en el Complejo Esperanza tras efectuar 21 disparos contra la vivienda de los López por una deuda de un celular y el secuestro de un perro, Carlos mantiene una esperanza residual.
"No quiero que vayan a las cárceles de menores donde los golpean y los violan; quiero una institución donde estudien y los cuiden, porque yo ya no puedo más".
Lectura rápida
¿Qué ocurrió con los menores? Tres menores fueron detenidos tras acribillar la casa de Luna López.
¿Quién es Carlos? Es el abuelo de uno de los adolescentes y denunció el abandono del sistema.
¿Cuándo se hizo el pedido de ayuda? Carlos pidió auxilio públicamente hace dos años.
¿Dónde vive Carlos? En el barrio Yapeyú, donde los menores se sienten impunes.
¿Por qué se siente Carlos desamparado? No recibe asistencia del Estado a pesar de tener la guarda de sus nietos.





