Piquillacta, la "ciudad blanca" de la cultura Wari en Perú
El enviado especial de Cadena 3, Cristian Moreschi, visitó el poblado donde todas las construcciones son de yeso. Según la leyenda, por una ofrenda de amor, el pueblo tuvo agua.
15/02/2013 | 07:35Redacción Cadena 3
El enviado especial de Cadena 3 a Perú, Cristian Moreschi, visitó el antiguo poblado de Piquillacta, a 32 kilómetros al este de la ciudad del Cuzco, y a 3.400 metros sobre el nivel del mar .
La llamada “Ciudad Blanca” fue uno de los centros regionales más impresionantes de la cultura de los Wari, que fuera absorbida por los Incas.
Hoy es un parque arqueológico nacional de gran interés paisajístico, perteneciente a la provincia de Quispicanchis.
El lugar cuenta con edificaciones armónicas y simétricas en bloques con calles rectas que tenían varios sectores, como el administrativo, ceremonial, urbano y defensivo, además de un sistema de caminos. Sus edificios eran de dos o tres pisos, mientras que algunas murallas llegaron a medir hasta 12 metros de altura.
Todas las construcciones, incluidos los suelos, eran hechas con un tipo de yeso espeso, dando la impresión de ser una ciudad blanca.
Una ofrenda de amor
Muy cerca de la ciudad se encuentra la laguna Lucre o Huacarpay, a una altitud aproximada de 3.200 metros sobre el nivel del mar y encierra hermosas historias.
Una de ellas cuenta que una princesa muy bella llamada Qori T'ika (Flor Dorada), viendo que su ciudad no tenía agua por las condiciones geográficas que rodean la laguna, quiso ayudar a su gente, y decidió ofrecer su amor a quien pudiera conseguir el vital elemento.
Se presentaron tres jóvenes príncipes dispuestos a ganar el corazón de la joven. Paukar, que era qolla (del "Qollao" o Altiplano), construyó un acueducto en las montañas pero, por la altitud, el agua no pudo llegar a la ciudad. Tuyasta, de laprovincia de Canchis, realizó un acueducto que rodeaba las faldas montañosas, pero tampoco pudo cumplir con su objetivo.
Finalmente, Sunqo Rumi, que era quechua, nacido a media altitud, hizo un gran trabajo de ingeniería hidráulica y cumplió con el pedido de la princesa, dando agua para la ciudad.
El sistema de canales en forma circular logró llevar el agua al pueblo.
Así, Sunqo Rumi y Qori T'ika se casaron y el agua no volvió a faltar en la ciudad.
Informe de Cristian Moreschi













