La detención de Maduro y el futuro incierto de las reservas en bitcoins de Venezuela
Los supuestos 600.000 bitcoins que el régimen venezolano atesoraría podrían representar el 2,9% del suministro total de esta criptomoneda. ¿Qué pasará con ellos en caso de un cambio de gobierno?
27/02/2026 | 21:55Redacción Cadena 3
Venezuela, 27 de febrero (NA) – La reciente detención del presidente derrocado Nicolás Maduro y la transición aceptada por Donald Trump hacia la vicepresidenta Delcy Rodríguez plantea un interrogante crucial para el ecosistema cripto global: ¿qué ocurriría con los supuestos 600.000 bitcoins que algunos consideran como reserva de Venezuela si se produce un cambio abrupto de régimen?
De existir y ser controlables, se abrirían tres posibles caminos para esos BTC: conservarlos como reserva estratégica, similar a otros países que ven a Bitcoin como un activo alternativo; transferirlos a custodia institucional y establecer una política de gestión transparente; o liquidarlos parcial o totalmente, a través de subastas o en el mercado, lo que podría impactar directamente en los precios y expectativas, según reveló la Agencia Noticias Argentinas.
En todos los escenarios, la condición fundamental es el control efectivo de las claves privadas.
Para comprender el impacto, es importante considerar que 600.000 BTC representan cerca del 2,9% del suministro máximo de Bitcoin, un volumen que podría provocar un supply shock si el mercado interpreta que estos fondos podrían ser liquidados, subastados o trasladados de custodia.
"En cripto, los precios no responden tanto a discursos como a probabilidades operativas. La pregunta no es 'quién gobierna', sino qué ocurre con las claves, quién controla los fondos y cuál será su destino. Mantenerlos, transferirlos o venderlos tiene efectos muy distintos sobre las expectativas, liquidez y volatilidad", analizó Matías Bari, CEO de Satoshi Tango.
Dónde obtuvo Venezuela los BTC
El aspecto clave es: si Venezuela tuviera una reserva significativa de BTC, el mercado debería saber cómo llegó a acumularlos.
"El origen define el tratamiento legal, regulatorio y reputacional del activo", aclaró el ejecutivo.
Si los fondos provienen de actividades ilícitas como narcotráfico, corrupción o lavado, el rastro no desaparece: puede ser analizado, seguido y vinculado con direcciones, exchanges y puntos de entrada o salida del sistema financiero.
En muchos casos, los activos digitales resultan incluso más fáciles de auditar que el efectivo o las estructuras offshore tradicionales.
Cómo identificarlos
Desde esta perspectiva, la cuestión adecuada sería cómo se identifican, cómo se congelan y cómo se gestionan bajo marcos de prevención de lavado de activos y cumplimiento normativo.
Bitcoin introduce una novedad histórica: por primera vez, una reserva potencialmente soberana puede ser auditada por cualquiera, en tiempo real, si el Estado decide hacerlo público.
No hay lingotes escondidos ni bóvedas opacas: hay direcciones, movimientos y registros públicos.
Los Estados comienzan a convivir con Bitcoin como activo: algunos lo compran, otros lo minan, y otros lo decomisan.
Sin embargo, todos enfrentan el mismo desafío: cómo integrarlo a esquemas de reserva sin perder gobernanza, transparencia ni credibilidad.
Existen al menos tres modelos claros:
-Reservas por decisión de política económica. El caso más conocido es El Salvador, que adoptó Bitcoin como parte de su estrategia nacional. Con el tiempo, el debate ha pasado de ser ideológico a técnico: custodia, transparencia, manejo de riesgos y comunicación al mercado.
-Reservas por minería vinculada al Estado. Países como Bután han ganado visibilidad global al acumular Bitcoin a partir de la minería con energía hidroeléctrica. En estos casos, BTC actúa casi como un subproducto energético, transformando excedentes en un activo líquido y global.
-Reservas por decomisos y confiscaciones. Estados Unidos, Reino Unido y otros países tienen grandes volúmenes de Bitcoin no por compra, sino por incautaciones en causas relacionadas con delitos financieros, hackeos o lavado. Son reservas "involuntarias", pero absolutamente reales, y hoy forman parte de las decisiones de tesorería pública.
[Fuente: Noticias Argentinas]





